domingo, 27 de mayo de 2007

TRATADO DE UMBROGRAFIA

Guión: José Carlos Fernández
Dibujo: Luis Heriquez
Tomo de 72 páginas en color
Precio: 12€
Editorial Devir


¿Cómo se puede definir el surrealismo? Y, de poder hacerlo, ¿cómo se podría definir dicha corriente artística surgida en torno al poeta francés André Breton –y que contó con nombres tan ilustres como René Magritte, Roberto Matta, Salvador Dalí, Luis Buñuel y Óscar Domínguez, entre otros- en un medio como los cómics?

Cualquier definición y luego la posterior adhesión de una determinada muestra artística es siempre difícil. Lo que ocurre es que, en algunos casos, la mencionada obra habla por sí misma. Esto es, precisamente, lo que sucede con Tratado de Umbrografía, obra gráfica de los artistas portugueses José Carlos Fernández y Luis Henriques. No me interpreten mal, la obra se decanta más por lo onírico que por el surrealismo hermético y de difícil comprensión, para aquellos no familiarizados con dicho movimiento. Sin embargo, sería una banalidad no reparar en las claras influencias que dicha corriente artística tiene en el trabajo que estamos comentando.

Además, el propio grafismo que impregna la obra recuerda, en algunos momentos, algunas de las obras de Dalí, sobre todo en aquellas que la materia de los sueños gana la partida a la realidad cotidiana. La sustancia de la que están hechos los sueños perfectamente pudiera haber estado firmada por el pintor de Figueras, en la época en la que dibujaba relatos gráficos para publicarlos en el periódico del movimiento surrealista.

Historias como Elegía americana –territorio donde parte de los impulsores del moviendo surrealista emigraron tras el estallido de la Segunda Guerra Mundial- bien pudiera ser un relato olvidado de Breton o una obra pictórica de André Masson, circunscrita dentro del expresionismo abstracto que cultivó en su exilio americano.

Puede que resulte un tanto complicado encontrar la línea que separa la realidad de la ficción, en unos relatos que hablan de la sombra que proyectan los objetos –no todos- tal y como explica el capítulo que da nombre al ejemplar. No todas las sombras se corresponden con los cuerpos que las proyectan, ni significan lo mismo. Incluso hay una secta, llamada De la línea de la Sombra, que en la Persia de la antigüedad encontró una manera de cortar el cordón que une el cuerpo a su sombra.

Y qué me dicen de Zuma el tatuador, de cuyas manos surgen unos dibujos enigmáticos, unos símbolos misteriosos cuyo significado nadie entiende, pero que producen un efecto hermoso y despiertan la envidia de todos. Al llegar la noche, cargada ésta de ocre, morados y carmesíes, la realidad de aquellos dibujos cobra vida, como los extraños elefantes, de imposibles pezuñas que luchan entre los cuerpos derretidos de los relojes que pintara Salvador Dalí.

No obstante, donde el surrealismo militante y político, que tantas tensiones causó en el seno del mismo movimiento, queda muy claro al lector es en La feria de los políticos de segunda mano. Aquélla es una feria en la que se encuentran unos extraños, pero demandados productos, –en especial por quienes desean que la realidad humana no cambie-.

Son políticos que están casi nuevos, ya que fueron dispensados de la saña de la oposición y el escrutinio de los medios. Fueron aquellos políticos que cuando se preguntaba al pueblo sobre qué pensaban sobre ellos, respondían con un “pichí-pichá” o un “no sabe/ no responde”.

Ácida crítica contra el populismo barato, la mentira electoral y los oportunos cambios de chaqueta, el relato cargas las tintas contra una clase dirigente que, como en cualquiera de nuestros países, parece haber olvidado el bien común por la salvaguarda de sus intereses particulares. Seguro que si André Breton pudiera leerlo, se sentiría orgulloso por el calado de sus enseñanzas, muchas décadas después de su primer manifiesto.

Tratado de Umbrografia es una obra tremendamente recomendable tanto por lo arriesgado de su propuesta como por la resolución final. Aparentemente parece estar llena de incógnitas las cuales son sólo preguntas que se responden a la siguiente viñeta, completando una obra redonda, distinta y atractiva. Sólo merece, como anteriores obras de José Carlos Fernández, un momento de tranquilidad, una taza de té de arroz, y ganas de disfrutarla. El resto, corre de su cuenta.

Agradezco a la editorial Devir Iberia las falicidades dadas para redactar esta reseña y la imagen de portada

miércoles, 23 de mayo de 2007

LOS CABEZONES DEL CARIBE


Cuando ya está a punto de estrenarse la tercera parte de la saga cinematográfica de Piratas del mar Caribe nos llega hasta las estanterías de las librerías especializadas, Cabezones del Caribe, la guía definitiva para conocer el pasado y las aventuras del pirata más chulo del Caribe. Es la leyenda, es el capitán Esparrow.
Y nadie más cualificado –y con mejor reputación- que el dibujante Enrique V. Vegas, capaz de transformar el escenario donde se desarrollan épicas sagas como las de Star Wars, Aliens, Resident Evil o los tejados del universo Marvel en toda una juerga gráfica.

En esta ocasión, Vegas nos cuenta los más profundos secretos del pirata de los piratas, el legendario capitán Esparrow, intentando recuperar su bergatín, el “Dragón milenario”.
Para ello, el audaz capitán no dudará en atracar en lugares tan comprometidos como Puerto Royal, ciudad de vacaciones, sorteando los mil y un peligros que conllevan una visita guiada por tan peligroso lugar. Claro que la boca de Esparrow siempre anda un poco por delante de sus pensamientos, razón por la cual suele terminar sus aventuras en una húmeda celda.
Por fortuna para él, esta vez no está solo y junto con el también audaz Will Turner lograrán escapar de la prisión, ¿gracias a los tatuajes corporales de uno de los reclusos? ¿O será, más bien, por los enredos de las autoridades al mando, dispuestas a mandar a un pardillo al rescate de la bella damisela secuestrada, las mismas que ayudarán a nuestro intrépido capitán a escapar de prisión?

Bueno, no se líen, en esta historia también nos encontraremos con el capitán de la “Pena negra”, algún que otro cangrejo, un loro de oriente y los Muppets, tras encontrar la Isla del Tesoro, después de llegar a la isla de Nunca… A la isla de Nunca, no sé qué.

¿Quieren enterarse de más cosas? Pues ya saben, todo aquello que siempre han querido conocer de los Piratas del mar Caribe y demás grandes epopeyas de bucaneros, están impresas en Cabezones del Caribe, además de un sin fin de guiños y ocurrencias, las cuales se han convertido en el mejor sello personal de un creador total como es Enrique V. Vegas.

Guión: Enrique V. Vegas
Dibujo: Enrique V. Vegas
Tinta: Azahara Carreras
Número único, de 32 páginas en B/N
Precio: 2,5€
Línea Siurell para Dolmen Editorial


Agradezco a la editorial Dolmen las falicidades dadas para redactar esta reseña y la imagen de portada


© Enrique V. Vegas 2013

sábado, 12 de mayo de 2007

ASTERIX Y SUS AMIGOS. Homenaje a Albert Uderzo



Tomo de 64 páginas sobre Astérix,
dibujadas  por treinta y cuatro autores
Precio: 12€
Ediciones Salvat


Existen muchas maneras de homenajear a un artista, sin importar la disciplina artística que éste cultive. Lo importante es tener muy claro quién es esa persona y el legado que representa su carrera.

El nombre de Albert Uderzo está íntimamente ligado al lenguaje gráfico y, en especial, a Astérix y Obelix, personajes que creó y desarrolló junto al guionista René Goscinny.  Juntos realizaron una de las series gráficas más importantes y duraderas de cuantas han surgido del vasto y comprometido mercado francés, auténtico referente cuando se habla del noveno arte, escrito éste, con letras mayúsculas.
El caso es que, durante el pasado mes de abril del presente año, Uderzo celebró sus ochenta años en este planeta y otros tantos en la profesión. Y para celebrarlo, a su hija Sylvie no se le ocurrió nada mejor que reunir en un álbum el trabajo de algunos de los mejores autores del mundo del cómic mundial.

El proyecto, tal y como comentó la propia Sylvie durante la presentación del álbum en la primera jornada del pasado Salón internacional del cómic de Barcelona, supuso un auténtico desafío para todas las personas que trabajan en la editorial que representa los derechos del autor –y del los personajes creados junto con Goscinny Les edicions Albert René/ Goscinny-Uderzo-, dado que todo aquel con cierta relevancia dentro del noveno arte quería formar parte de dicho homenaje.

Quién mejor representa, gráficamente, la admiración que sienten los profesionales ante la tremenda personalidad artística y personal de Uderzo es el dibujante español Juanjo Guarnido, co-creador de Blacksad junto con Juan Díaz Canales.
La imagen de un “pequeño” Guarnido –a imagen y semejanza del valeroso guerrero Astérix- agarrado a una de las piernas de Uderzo, demuestra, sin necesidad de mayor explicación, el respeto, la admiración y el legado que un dibujante como Albert Uderzo representa para todos aquellos que amamos el noveno arte desde siempre.
Después, y tras seleccionar a los autores que formarían parte del álbum homenaje –un total de treinta y cuatro- quedando en el tintero sólo algunos por problemas en la recepción del material, sólo quedó darle forma a las sesenta páginas, llenas de referencias a los héroes galos y a buena parte del mundo gráfico galo y de otras partes del mundo.
Lo mejor de todo, tras ver algunas de las historias que lo componen, es comprobar cómo los universos de cada uno de los autores se entremezclan, a la perfección, con la imaginería propia de los personajes creados por Goscinny y Uderzo en 1.959.

Por ello, en la obra desfilarán personajes tan reconocibles Titeuf, Natacha, Thorgal, el amnésico personaje de XIII, Gaston Lagaffe, Michael Vaillant, Lucky Luke, Ric Hochet, Bernard Prince, el combativo Marsupilami o las también creaciones del dúo Goscinny-Uderzo Oumpah-Pah y Hubert de la pasta de hojaldre y los pilotos Tanguy y Laverdure, creación de Uderzo junto con el guionista Jean-Michael Charlier.

Junto a ellos, verdaderos iconos de la Bande Dessinée francófona, Astérix se cruzará con otros personajes, llegados de lejanas latitudes como el pato Donald y sus sobrinos –llegados desde Patoburgo- o Kripto, el perro de Superman, quien se encontrará con Idefix, el fiel can de Obelix.

Nombres como David Lloyd, responsable gráfico de V de Vendetta, el italiano Milo Manara o nuestro indispensable Forges, tampoco quisieron perderse esta oportunidad oro para rendir homenaje a uno de los más grandes artistas del noveno arte –dos auténticos extraterrestres del mundo de la creación- refiriéndose a su padre y a René Goscinny, según palabras de Silvie Uderzo.

En estas sesenta páginas hay mucho más de lo que yo les pueda contar en estas líneas. Los homenajes hay que vivirlos, siempre que se pueda, en vivo y en directo y, en esta ocasión y gracias al tremendo acierto de los responsables de la organización del Salón de cómic de Barcelona, los lectores españoles pudimos disfrutar del placer de leer este álbum seis días antes de que apareciera en el mercado francés.

Por añadidura, en noviembre de este mismo año, se celebra el treinta aniversario de la desaparición de René Goscinny con lo que el álbum supone, como también expresó Silvie Uderzo en el encuentro catalán, un recordatorio a la figura del desaparecido guionista y escritor francés, responsable de las aventuras de una aldea gala, rodeada de campamentos romanos y que resiste sola al invasor, gracias al buen humor, los jabalíes y cierta poción mágica.

¡¡FELIZ CUMPLEAÑOS, Albert Uderzo!! Gracias por tantos momentos inolvidables. Esperamos celebrar otro homenaje como éste, cuando cumpla los cien años.

Agradezco a la Ediciones Salvat las falicidades dadas para redactar esta reseña y la imagen de portada