viernes, 23 de mayo de 2008

SPEED RACER

A mediados de los años setenta, en plena época de cambios sociales y políticos, llegaba hasta las pantallas de los televisores de nuestro país una serie titulada Meteoro, el rey de las carreras.
En principio, aquella serie protagonizada por un joven corredor de carreras automovilísticas formaba parte de la programación infantil de la época, junto con Las fantasías animadas de ayer y hoy,  de los estudios Warner Bros, y venerables personajes como Popeye, el marino. Bien es cierto que su animación y temática difería de los ejemplos antes mencionados, pero, en teoría, no había nada que hiciera presagiar lo que vendría después.
Y digo esto, porque no estoy tan seguro de que quien se aventuró a comprar aquella serie de animación japonesa fuera consciente de que estaba abriendo la puerta a toda una revolución, que ahora se conoce como “El fenómeno Manga y Anime”.

Con Meteoro llegaron hasta la pequeña pantalla los personajes dotados de grandes y expresivos ojos, personajes que estaban inmersos en unas aventuras trepidantes que los colocaban al límite de lo inimaginable. Viendo aquellos capítulos, nada parecía demasiado difícil para el intrépido piloto y su alucinante vehículo, Mach-5.
Debo confesar que no recuerdo si en aquellos momentos TVE llegó a emitir los 52 capítulos de los que estaba compuesta la serie, -algo que sí hizo el canal Minimax, dos décadas después-, pero, aún así, aquellas imágenes en blanco y negro quedaron grabadas en la memoria de toda una generación que luego conocerían a personajes como Heidi, Marco, y el no menos mítico y recordado Mazinger-Z.

Fueron momentos de descubrimientos, tanto en la pequeña pantalla como en la oscuridad de una sala cinematográfica a bordo del Halcón Milenario de Han Solo y Chewbacca, escudriñando los cielos en busca de la capa roja de Superman, o evitando los lugares oscuros por si en ellos se escondía un despiadado alienígena.
Después llegaron las primeras consolas de videojuegos, la televisión en color, los reproductores de video –y los video-clubs- y los primeros ordenadores. Sólo nos faltaba viajar al espacio para descubrir una base giratoria como la que aparece en 2001 y el futuro sería una realidad.
Sin embargo, fuimos bastantes los que no olvidamos a un personaje como Meteoro y su denodado empeño por ser el mejor corredor de la historia, siempre con la sombra de su hermano desaparecido a sus espaldas.

Han pasado los años y dos niños como muchos de nosotros, los hermanos Andy y Larry Wachowski -pero criados en un lugar donde era, y es mucho más fácil encontrar todo tipo de material relacionado con una determinada serie de televisión, película o cualquier otra manifestación cultural- han logrado llevar hasta la gran pantalla la adaptación de Speed Racer, nombre anglosajón de la serie japonesa Mach Go, Go, Go.                                            

Mach Go, Go, Go es una creación de Tatsuo Yoshida, uno de los pioneros dentro de la creación de series animadas japonesas, junto con el gran Osamu Tezuka.
Tatsuo Yoshida, responsable también de la versión gráfica de Mach Go, Go, Go, fue uno de los primeros en darse cuenta de las inmensas posibilidades que escondía la televisión en relación con el mundo de la animación. Por ello no es de extrañar que su genio y buen hacer estuviera detrás de títulos como Shinzo Nigen Casshan  y del famosisímo Kagaku Ninja Tai Gatchaman (Comando-G, en nuestras fronteras)

En la génesis de Mach Go, Go, Go  fueron varios los elementos que intervinieron. Primero están dos películas, estrenadas durante el mismo año, 1.964, pero totalmente dispares.

Por un lado está la tercera entrega cinematográfica del agente secreto 007, Goldfinger, cinta en la que debutaba el Aston Martin DB5 plagado de artilugios para evitar ser atrapado por los esbirros del megalómano Auric Goldfinger. Sólo hay que ver el repertorio de “gadgets” que despliega el Mach-5 para ver que las similitudes no son sólo casuales

La segunda película en la que está basada la historia de Yoshida es Viva las Vegas, protagonizada por Elvis Presley y Ann Margret.
En dicha cinta, Lucky Jackon (Presley), acude hasta la ciudad de Nevada para participar en el Grand Prix que allí se celebraba. Tampoco hay que ser demasiado observador para darse cuenta de que el personaje de Go Mifune, el protagonista absoluto de Mach Go, Go, Go,  contiene elementos del personaje interpretado por Presley, sobre todo a nivel estético y en algunos rasgos de su carácter. Además, la carrera con la que se cierra la película de Presley se asemeja mucho a las que luego pudimos ver en la versión animada, sobre todo por los aparatosos accidentes que sufren los competidores.
Si a eso le añaden que la protagonista femenina de Viva las Vegas, Rusti Martin (Margret) asiste a la carrera desde un helicóptero –algo que también hará Michi Shimura, la amiga, compañera, novia de Go Mifune a lo largo del anime y del manga- coincidirán conmigo que se trata de algo más que de coincidencias. 

En relación al nombre escogido por Yoshida, éste guarda toda una serie de simbolismos. Mach, como ya se ha dicho, es el nombre del vehículo pilotado por el protagonista. Después están los tres “Go”.

El primer Go está relacionado con el nombre completo del piloto. En el caso del segundo Go, éste está relacionado con su significado en la lengua japonesa, y cuyo significado es cinco, y tiene que ver con el vehículo antes mencionado –Mach-5-. El último Go está tomado del verbo en lengua inglesa “ir” –To Go-.
Como podrán ver, Tatsuo Yoshida pensó en todo a la hora de buscar un título para su serie más recordada y adaptada hasta la fecha.
Por último comentar que Yoshida llamó Mifune al protagonista y, por ende, a la compañía responsable de la creación del Mach-5, como homenaje al gran actor japonés Toshiro Mifune, uno de los iconos indiscutibles de la cultura popular japonesa del siglo XX.

La serie original se publicó durante el año 1.966 y, un año después, el anime llegaba hasta las pantallas a lo largo de 52 apasionantes capítulos, logrando un gran éxito entre el público japonés. Todo esto propicio que la serie fuera, rápidamente, adquirida para ser exhibida en el mercado americano, y su nombre original se transformara en Speed Racer, nombre con el que ahora llega hasta las pantallas de todo el mundo.

Hoy en día el mercado gráfico y audiovisual está invadido por multitud de series llegadas desde Japón y Corea, las cuales son cada vez más del agrado de las nuevas generaciones. Es cierto que muchos de ellos ni siquiera habían nacido cuando la serie Meteoro se emitió por primera vez, o eran muy pequeños cuando el canal Minimax , o algunas cadenas autonómicas, decidieron reponer la serie de animación.

No obstante esto no significa que los ahora llamado “Otakus” no tengan ningún tipo de interés en una de esas series que siempre se suelen nombrar en los libros y en los foros dedicados al mundo de la animación oriental –esas series de las que todo el mundo conoce alguna cosa, pero que sólo algunos han podido ver y el resto estaría encantado con poder ver y descubrir-.

De ahí que no se acaba de entender la campaña publicitaria emprendida por parte de los responsables de la distribución de la película en nuestro país.
En ella, salvo en algunas excepciones, no se hace mención a las fuentes originales de Speed Racer, cosa que tampoco aparece en los carteles americanos. Esto último no es extraño, dado el conocimiento que sí se tiene acerca de la serie y el personaje dentro del mercado anglosajón. No obstante, presuponer que en España se conoce y/o se recuerda al personaje, cuando, para empezar, se le llamaba por otro nombre, es una presunción que les puede hacer una buena cantidad de espectadores.

Ya sólo queda esperar que alguna de las empresas relacionadas con el sector se animen y publiquen la versión original del manga o el anime de Mach Go, Go, Go.
Mientras tanto, les recomiendo la lujosa versión inglesa publicada por la editorial DMP Books con motivo del 40 aniversario de la serie, y los cinco volúmenes en los que está dividida la serie en formato DVD, que, además, viene con doblaje en castellano, para los que tienen problemas con el inglés.

Y, ya puestos, gritar durante la proyección de la película Go! Mach-5! Go!

Mach Go, Go, Go and all relatives characters © and TM Tatsuo Yoshida 2010
Speed Racer (anime English version) © and TM Trans-Lux Corporation 2010
Speed Race (movie) © and TM Warner Bros 2010                                    

No hay comentarios:

Publicar un comentario