jueves, 17 de diciembre de 2009

NI SIQUIERA ME GUSTA PENSARLO

El día en el que asistí a la entrevista con Juan Miguel de la Torre, escritor responsable de la magnífica aventura titulada Las aventuras de Rex Star y el imperio secreto, tuve la oportunidad de hablar con él sobre una pasión compartida por ambos, el mundo del cómic.
Durante los minutos en los que duró aquella conversación, Juan Miguel de la Torre me comentó que una de las cosas que más le preocupaba del mundo del fandom -más bien de quienes lo ven desde fuera y, en especial los medios de comunicación- era el tratamiento que le darían a la muerte del guionista Stan Lee.

El escritor de Las aventuras de Rex Star todavía recordaba la mediocre, incompleta y, en muchos casos, lamentable información que se dio por parte de los medios cuando falleció Jack Kirby, en febrero de 1994.
En aquellos momentos, para casi todos los medios españoles pasó desapercibido el sobrenombre de “King” Kirby -el cual el dibujante se ganó de sobra- por su impresionante y asombrosa carrera profesional. Los mismos medios que ahora chochean cuando se estrena una adaptación cinematográfica basada en un personaje gráfico ignoraron a uno de los más grandes creadores gráficos de todos los tiempos.
Cierto es que también han ignorado a otros grandes artistas, tales como Jerry Siegel, Joe Shuster o el mismísimo Will Eisner, aunque tal circunstancia no justifica su comportamiento para con la figura de Kirby.

Por todo ello, Juan Miguel de la Torre se preguntaba qué harían los mismos medios cuando Stan Lee, el guionista por excelencia de Marvel Comics y el mejor embajador que el mundo gráfico pudiera desear, falleciera.
Yo le comenté que algunas cosas habían cambiado y que, gracias a cierto relevo generacional y a la llegada de Internet como medio de comunicación, cada vez más popularizado –entonces corría el año 2005 y el mundo digital le empezaba a ganar terreno al papel-, la situación no era la misma, aunque todavía quedaban muchas cosas por hacer.
El problema, como bien apuntó Juan Miguel de la Torre, es que para una gran mayoría el cómic ni es un arte, ni una forma de expresión, ni nada por el estilo. Es solamente un entretenimiento para niños que, al crecer, se abandona.

Han pasado cinco años desde aquella entrevista y, por fortuna Stan Lee está vivo y parece que tiene cuerda para rato, a pesar de sus 86 años.
Y la cuerda le dura, tanto en su faceta de escritor –acaba de terminar una colaboración con el dibujante japonés Hiroyuki Takei para una serie titulada Último- como dentro del mundo del espectáculo, ya que, en la actualidad, espera que el actor y director británico Kenneth Branagh, responsable de la adaptación cinematográfica de Thor, le explique cuál será su “cameo” en dicha película.

Hace unos meses, el mismo día en que se hizo pública la compra de Marvel Comics por parte de Disney, fue Lee quien apareció en la CNN para dar su opinión sobre la compra y como ésta beneficiaría a las dos compañías. Tanto entonces como ahora no se me antoja mejor portavoz para hacerlo.

Y no se me antoja mejor embajador del mundo del cómic, tras su tremendo legado, que Stan Lee. Nadie duda de la aportación de artistas tan importantes como el ya mencionado Jack Kirby –el dúo formado por Lee y Kirby han sido responsable de algunas de las mejores historias gráficas de todos los tiempos-, Steve Ditko, Wally Wood, John Romita Sr., Gene Colan, Jim Steranko o Neal Adams por citar solamente algunos de los nombres asociados con los primeros años de Marvel Comics.
Sin duda alguna, la suma de sus talentos catapultó a la editorial de Martin Goodman a unas cotas inauditas una década antes. No obstante, quien mejor supo entender las necesidades del mercado y, sobre todo, lo que demandaban los nuevos lectores fue Lee. Una frase tan conocida como “superhéroes con súper problemas” terminó por tener una trascendencia de la que ni el propio guionista era consciente cuando la formuló.

A partir de entonces, nadie duda, o debería, que un buen personaje gráfico debe tener inquietudes y pensamientos propios de cualquier ser humano, por muy extraordinarios que sean sus poderes. Además, tiene que tener muy presente en qué ambiente se mueve y las consecuencias que sus actos tienen en la sociedad. Y si no, piensen en Peter Parker o Matt Murdock y lo que les ocurre a las personas que permanecen cerca de ambos. Hasta entonces, pocos habían sido conscientes de la importancia de este tipo de detalles, empeñados en potenciar solamente el lado heroico del personaje.

Spirit de Will Eisner ya dejó claro la importancia de sustentar a un personaje en un escenario creíble, tanto en la parte emocional como física, algo que luego llevaría al extremo la editorial EC, aunque sus historias no estaban centradas en el género de los héroes, sino en el género de terror, bélico o histórico. Sin embargo Stan Lee fue quien acabó por sustentar todo el peso de una editorial en estos principios y, cuatro décadas después, la fórmula sigue funcionando a las mil maravillas.
Y créanme que no se trató de una casualidad, aunque ésta tuviera algo que ver.

Hoy el noveno arte está mucho más popularizado -que no reconocido- y ya no es tan extraño hablar de los X-Men, Spider-man o Batman en una conversación que no se desarrolle dentro de un encuentro comiquero. Incluso series basadas en personajes de cómic han logrado la máxima audiencia, aún cuando los espectadores ignoraban cuáles eran sus raíces.
El problema es que todavía son muchos los que no tienen ni idea de quién es Stan Lee y lo que la cultura popular de finales del siglo XX y principios del XXI le debe.
Una pena, sobre todo porque no solamente son los niños quienes repiten como loros amaestrados las alineaciones de los equipos de “la liga de las estrellas”, mientras ignoran quien es Stan Lee, o Jack Kirby y su legado es mucho más duradero y, para mí, MÁS IMPORTANTE que el de cualquier futbolista, por muy espectaculares que meta los goles.

Me pasa lo mismo que al gran director de cine italiano Federico Fellini cuando visitó Nueva York, a finales de los años sesenta. Para el genial realizador, una de sus prioridades al visitar la Gran Manzana no era subir a la terraza del Empire State Building, emulando a Gary Grant en An affair to remember. Para Fellini, su máxima prioridad era llamar a Marvel Comics, cosa que hizo, y conocer al mismísimo Stan Lee, dada la admiración que le procesaba. Hello, this is Federico Fellini. I like very much your comics. In one hour I come to see you, yes?Fellini lo tuvo claro y, tras aquella visita, ambos creadores entablaron una larga amistad, la cual duró hasta la muerte del director italiano.

De poder, haría y diría lo mismo, aunque no sé si lograría decirlo todo de corrido o me equivocaría en alguna palabra. Es lo que suele pasar cuando se le tiene mucha admiración a una persona, la cual nos ha proporcionado tantos y tantos buenos momentos.
Nadie vive eternamente, pero, qué quieren, se me antojan muchos otros candidatos para desaparecer antes que Stan Lee. Además el mundo necesita de más Lee, Kirby, Steranko o Eisner y menos banqueros, especuladores, neocons, y políticos rastreros. De esos ya estamos más que servidos.

Stan Lee solamente hay uno y espero que por mucho, muchooooo tiempo.

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Stan Lee Meets the Marvel Universe © and TM MARVEL COMICS 2010

Las aventuras de Rex Star y el Imperio Secreto © and TM Juan Miguel de la Torre, por el texto y © and TM Devir Iberia por la edición. 2010

viernes, 11 de diciembre de 2009

El gran año de la crisis se acabó y ahora qué

Hablar de crisis en el mundo del cómic resulta ya hasta aburrido. En la última década siempre se ha mentado la crisis como la excusa perfecta para justificar las chapuzas y los desmanes de buena parte de la industria. Al final, lo que ha ocurrido es que la crisis real llegó y, como no podía ser de otra manera, terminó golpeando de una forma inmisericorde al noveno arte en España.

La primera conclusión tras estos dieciocho meses de crisis real ha sido la desaparición de buena parte de las pequeñas editoriales, las cuales solían ser utilizadas por los grandes grupos a modo de excusa para justificar su mala gestión. Se han escuchado frases tan gloriosas como que determinadas series superheróicas no se vendían, porque tal o cual editorial pequeña publicaba una serie de cómic alternativa –y que solo conocían cuatro gatos.
Ahora, con la desaparición de gran parte de esas pequeñas editoriales, me gustaría saber a quién le van a echar la culpa de que sigan sin venderse los cómics que, según ellos, se deberían vender.

La realidad es que, como muy bien señaló el responsable de una revista literaria hace un lustro, muchos se han instalado en el victimismo y se niegan categóricamente a dar alguna solución. Puede que sea una alergia o, simplemente, pura y mediocre comodidad ante una situación que requiere un trabajo serio y continuado. No pretendo decir que todos son unos incompetentes, pero la imagen que muchos responsables dan de sus empresas es, cuanto menos, mejorable.

La crisis también ha dejado muy claro el estancamiento de algunos eventos comiqueros, especialmente el del Salón Internacional del Cómic de Barcelona, frente a propuestas mucho más dinámicas, atractivas y actuales como es el Salón del Manga. Lo malo es que la vieja guardia profesional -crítica y anquilosada con todo lo que no sea Bande Dessiné o cómic underground depresivo, cercano al suicidio- se resiste a admitir que el manga es tan noveno arte como XIII de Van Hamme. El resultado de todo esto es que quienes, supuestamente, tendrían que defender el noveno arte se han atrincherado en postular por un estilo de cómic –que siendo muy respetable y teniendo un gran nivel de calidad- no engancha de la misma forma que lo puede hacer una serie de manga y/o anime.
Y que conste que no he hablado del género de superhéroes, mercado que en la actualidad está siendo dominado por autores españoles, y que tampoco recibe la atención que debiera.

La suma de todos estos factores da como resultado una ceguera y un estancamiento, los cuales sumados a la actual crisis están dejando unas secuelas que me da no las va a poder curar ni el médico chino, sí, ése que todo lo cura.

No me entiendan mal, hay muchos factores de cambio en la industria que no tienen nada que ver con la crisis y están transformando el mercado, pero en vez de tanto rasgarse las vestiduras y darse golpes en el pecho me encantaría que alguien dijera que lo que hace falta es trabajar mucho y bien. De una crisis como en la que estamos solamente se puede salir si se hace un trabajo serio, continuado y enfocado a que los lectores consideren que merece la pena gastarse el dinero en un cómic. Cualquier otra cosa me parece una cuestión baladí, vacía de todo contenido y tremendamente inútil.

Si es verdad que hay tanta gente, empresas, editoriales y colectivos que les gusta el noveno arte y lo defienden, que lo hagan con hechos, no con grandes palabros. Y el mejor ejemplo es el mundo de los otakus y de qué manera se organizan para tratar de acceder a la mayor cantidad de series mensuales –sin importarles el idioma- contando con unos recursos económicos bien escasos.

Los indicadores proclaman que el 2010 tampoco será ninguna maravilla, con lo que la lista de víctimas se irá incrementando. Las preguntas que dejo para el final son las siguientes: ¿Alguien será capaz, no solo de dar una solución, sino de trabajar por lograr que dicha solución fructifique? ¿O nos conformaremos con que los cien mil hijos del Salón del cómic de Barcelona acudan otra vez al evento catalán?

SPIDER-MAN © and TM MARVEL COMICS 2010

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viernes, 4 de diciembre de 2009

PALABRA DE DIABLO GUARDIÁN, POR KEVIN SMITH (Segunda parte)

Daredevil Marvel Knights# 5

Le toca el turno al maestro de las artes místicas, el Doctor Extraño. Nadie mejor para desentrañar un misterio con tantos matices místico-religiosos como éste.
La primera revelación tiene que ver con una droga alucinógena que el vigilante ha estado absorbiendo a partir del momento en que Macabes le entregó la cruz. Eso explica su comportamiento agresivo con el bebé, con Natasha y con el mundo en general.

Y tras un misterio resuelto, queda otro. Confirmar si la niña es el nuevo salvador o una puerta para que el demonio entre en esta realidad. Para confirmarlo, nada mejor que ir a la fuente misma, invocando a Mephisto, el señor de los avernos.
Quesada recupera la mejor cara del señor del infierno, siguiendo los diseños de John Romita Jr, en plena etapa de Ann Nocenti.

Mephisto, entre trucos, risas y provocaciones les termina por aclarar sus dudas. La niña no es la salvadora de los hombres. El texto (del Apocalipsis de Juan) indica una manifestación muy diferente de un bebé humano, ¿No te parece mi inquisidor amigo de Extraño? dirá el demonio entre risas. No olvidemos que Mephisto le perdonó la vida a Murdock en el DD# 266.Todo está cada vez más claro. Murdock está siendo víctima de un tremendo y preparado engaño. Por desgracia, Mephisto no pierde la oportunidad para dejarle un regalo de despedida a su viejo conocido. Y tiene que ver con su madre.

Daredevil corre, llega hasta el refugio de la Misión Clinton. El panorama allí es desolador. Alguien ha violado la santidad del suelo sagrado... ¿Quién? Él, siempre él, su némesis maligna, Bullseye. Esta vez sus presas han sido los indigentes y las hermanas que los atienden. Su madre yace en el suelo. El asesino canta las páginas del Guardián entre el Centeno.
Más de lo mismo, sangre, huesos rotos, una bala atravesando el hombro de Matt. Nada nuevo en la mente de un animal como Bullseye.
El combate da como vencedor al asesino, pues Karen tiene al bebé que buscaba Bullseye. La chica negocia con él para regocijo del sicario. Hay trampa, un arma y un final. Bullseye se marcha, no sin antes devolverle el bastón al vigilante. La única pega es que, en su camino está... Oigo como sale la sangre del agujero de su pecho. Intento no oírla. Oírla significa saberlo...Y con eso...Fin del quinto acto

Daredevil Marvel Knights# 6 (abril 1.999)Llega el amanecer de un nuevo día y la masacre de la misión ocupa la primera plana de los periódicos. Como en otras ocasiones, Ben Urich es el encargado de redactar el obituario de Karen, la que fuera la voz de las ondas nocturnas de la ciudad. Kingpin disfruta con el momento. Matt recuerda a quién ha perdido. Juega con el arma que empuñó Karen contra Bullseye. Recuerda sus ratos juntos.
Todo a su alrededor se ha hecho añicos. Sin embargo Karen no quería que lo dejara. Ni cuando se plantearon tener un niño. Yo cuidaré de nuestro hijo... y tú asegúrate de que haya cordura ahí fuera para que nuestro hijo crezca. Nunca pares Matt. No importa qué pase.Y así lo hace. Y qué mejor sitio que una taberna en el barrio bajo para encontrarse con su viejo amigo Turk. Éste no sabe demasiado pero, como buen matón de tres al cuarto conoce cualquier oferta de trabajo que le de algo de dinero. No sabe quién se esconde detrás de todo, pero le dice una dirección. Sólo queda que alguien descuelgue al matón del tejado.

Una vez encontrado el sitio, los escollos son superados sin problemas. Las trampas sólo son eso, artificios sin mayor peligro. Queda llegar al último piso y encontrar al titiritero mayor del reino, el villano de la historia.
Éste responde al nombre de Quentin Beck, villano que debutó, décadas antes, en la colección de Spider-man en su entrega 13 y que ya se había visto las caras con el cuernecitos en el DD#358. Una vez descubierto el causante, los dos últimos actos de esta historia se leen de manera mucho más lineal que los anteriores, dado que conoceremos al responsable que ha orquestado toda la obra.Ya se sabe que cuando conocemos al malo, las cosas transcurren sin tanta tensión.

La palabra clave es venganza. Venganza ante una muerte eminente. Y Venganza contra el cuernecitos porque Spider-man, su enemigo natural, no es quien debería ser. El villano se refiere a la saga del clon arácnido de la que ya se ha hablado.
Pero lo que me hizo decidirme fue que no se te conoce mucho fuera de la Cocina del Infierno. Me gustó eso. Eras como yo, un segundón.Los detalles no son relevantes, una sucesión de equívocos para lograr un propósito, sin importar las consecuencias. Lo que importa es dónde está el bebé que trajo Bullseye. El último acto de Beck lo acerca, mínimamente, a Kraven el cazador, aunque sin la dignidad de éste.

SPIDER-MAN Y MISTERIO: EL MANIFIESTO DE MISTERIO
El recuerdo de Beck volverá a ser el detonante de un nuevo encuentro de Daredevil con Spider-man, dos años después de los sucesos recién narrados en la colección de Daredevil.

La historia se titulaba Spider-man y Misterio: El manifiesto de Misterio. Ambos héroes, junto con Jonathan Jameson y Betty Brand son secuestrados por un villano que asegura ser el desaparecido Jack O´Lantern, pero que se llama a si mismo Mad Jack.
La trama, escrita por Tom de Falco, responsable de las colecciones del arácnido por aquel entonces, y dibujada por Lee Weeks responde a los laberintos alucinógenos que tanto gustaba de recrear Misterio.
Entre pesadilla y pesadilla los héroes logran salir del trance y descubrir quién se esconde tras la máscara del villano efectista. En la serie, además del recuerdo de Karen Page, se responden algunas cuestiones tales cómo Misterio se pudo cruzar con Spider-man después de morir delante de Daredevil.

Epílogo. Daredevil Marvel Knights# 8 (Junio 1.999)La noticia de la muerte de Beck ocupa la primera plana de los informativos mientras Peter y Mary Jane se preparan para asistir a un funeral.
En la iglesia espera el cuerpo de Karen y todos aquellos que tienen, o han tenido relación con el cuernecitos, como es el caso de Bill Everet, primer dibujante del personaje, y también Quesada, Palmiotti, Smith, Nancy Dakesian y Kelly Lamy, editoras del sello Marvel Knights.

Más tarde seremos testigos del descubrimiento de que Karen hizo beneficiario a Matt de una suculenta póliza de seguros, gracias a Wilson Fisk. Tiene su gracia piensa Matt. Justicia poética después de lo ocurrido.

También veremos un encuentro con Peter Parker en lo alto de un puente.
El vecino arácnido ha escogido este sitio, porque allí perdió a un amor, la dulce Gwen. Daredevil no encuentra un solo detalle que justifique todo lo que ha pasado. La conclusión a la que he llegado es que no somos inocentes. Todos somos culpables. Hasta nosotros. Especialmente nosotros. Somos culpables de ser tiritas de un enfermo de lepra le chillará el diablo a la araña. Dime algo que justifique los desmanes de Beck.
Le salvaste la vida al bebé
, Matt replicará Peter.

Queda poner las cosas en su sitio con Tasha tras su último encuentro y algo de paz entre los dos, proponer un nuevo comienzo junto a Foggy donde un día estuvo la casa en la que transcurrió la infancia de Murdock y ver cómo está la bebita. Allí Matt se encontrará con su propia madre. Al final la niña salvó a alguien. A él mismo.
La niña ya tiene padres adoptivos, pero quieren saber cómo se llama. ¿Se te ocurre un nombre que le quieras poner, Matthew? dirá su madre. Karen, se llama Karen.
Todo ha cambiado para que todo permanezca igual. Matt Murdock vuelve a donde debe, con una pérdida más en su vida, pero convencido de lo que debe hacer con su existencia.

No es una situación nueva y, como en otras veces, a lo largo del volumen uno de la colección la historia muy bien pudiera haber terminado en este punto, dejando a nuestro propio criterio imaginarnos nuevas aventuras del personaje cada vez que mirásemos hacia las azoteas de nuestras ciudades.
Sin embargo, no había que ser adivino para saber que Marvel no estaba muy por la labor de abandonar al personaje después de la inversión realizada, pero así son las cosas con este personaje.

En cuanto al apartado gráfico, Quesada vuelve a demostrar su capacidad para el detalle, sobre todo cuando el personaje se mueve por las callejuelas de la Cocina del Infierno o dentro de escenarios como su despacho, su casa, la misión donde vive y trabaja su madre o la casa del Doctor Extraño.
Puede que el dibujante dotara de un rictus demasiado serio a Matt Murdock, algo que también se le puede achacar a Karen, lejos de la dulzura con la que la retrató Cary Nord unos pocos años antes. Sin embargo, la situación es bien distinta y, tal y como tuvo que pensar el dibujante, eso se tiene que notar en los rostros de los personajes.
Está claro que a Quesada le gusta el personaje y no cesa en buscar ángulos y diseños de página para que sus correrías nocturnas o sus enfrentamientos con los malosos de turno, en especial con Misterio, resalten con todo esplendor.

Otro punto a favor de este arco argumental son la portadas, en especial las de los números uno -en sus dos versiones-, las de la tercera y cuarta entrega y la de la versión alternativa del quinto número, donde aparece un deshecho Matt con Karen en los brazos que recuerda a la del DD# 182, donde vemos a Matt abrazado a la lápida de Elektra.
Especialmente significativa es la del tercer número, en la que podemos ver al vigilante en el tejado de la iglesia agarrado a una cruz y con el cable de su billy club enredado entre los brazos del símbolo religioso católico por excelencia. En dicha portada se resume muy bien lo que estaba pasando en la colección y en la vida del personaje. Por añadidura, dicha imagen sirvió de clara inspiración para la película del personaje, aunque eso es otra historia.

Todo el trabajo está magníficamente entintado por Palmiotti, como queda claro en la versión Authentix de la primera entrega y con un color, obra de Brian Haberlin Studios y Dan Kemp, muy en la línea del universo Image, pero que realza muy bien la narración, en especial cuando el vigilante visita al Doctor Extraño y tienen un encuentro con un Mephisto más grandioso y espectacular que de costumbre.

Directamente relacionado con la historia que acabamos de desenredar, se puede situar el Daredevil ½. Este número especial se entregaba con la revista Wizard en su entrega 96. En esencia se trataba de otra estrategia publicitaria para promocionar la serie, con entrevista a los autores del primer arco argumental, sketches, fotos, la historia de la portada (la cual empezó siendo una portada para un especial de Spider-man) y la oportunidad de ver reunidos a un buen grupo de artistas.
Además de los habituales Quesada y Palmiotti estaban David Mack, siguiente en el relevo al cargo de la serie, JG Jones, dibujante de la colección de la Viuda Negra para el mismo sello, John Romita Jr., Jae Lee, dibujante de los Inhumanos para Marvel Knights, Amanda Conner, dibujante y señora de Palmiotti, Steve Dillon, y un John Cassady no tan popular como lo es en la actualidad.
En cuanto a la historia, relata un encuentro entre Kingpin y Misterio, donde el orondo capo le cuenta al villano de los efectos especiales quién se esconde detrás de Daredevil.

Nadie podía pensar que tras tan rotundo éxito la colección estuviera a punto de naufragar por los retrasos en las sucesivas entregas, por parte de los responsables. Ya Kevin Smith entregó tarde su último número, pero ello no supuso mayor problema.
Según los planes, tras la marcha del guionista tomaría las riendas David Mack, uno de los nuevos talentos de la industria tras la publicación de su historia Kabuki.

Mack debía estar cuatro números, tiempo necesario para que Smith terminara la producción de su última película, Dogma, y pudiera volver a dirigir los destinos del vigilante.
A modo de curiosidad, me gustaría comentar que Smith incluiría al personaje de Daredevil en su siguiente película, Jay and Silent Bob Strike back. El cuernecitos aparece en un breve cameo luchando contra unos malosos, pelea que se pudo disfrutar en mayor medida en la versión que luego se comercializó en DVD.

Se comentaba, también, que hasta la colección llegaría Bob Gale, co-guionista con Robert Zemeckis de la trilogía de Regreso al Futuro y que venía de escribir Batman: No man´s land. Sin embargo, la realidad casi acaba con la nueva serie, al poco tiempo de empezar. Aunque esa es una historia que contaremos en otro momento.

Publicado, originalmente, en el libro Daredevil. Demonios y oscuridad –Colección Pretextos Dolmen número  9- de la editorial Dolmen © 2007

DAREDEVIL © and TM MARVEL COMICS 2010

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miércoles, 25 de noviembre de 2009

PALABRA DE DIABLO GUARDIÁN, POR KEVIN SMITH (Primera parte)

Querido Matthew, no soy una mujer con fe... es algo con lo que siempre me tomabas el pelo... Pero aunque mi fe nunca ha sido tan fuerte como la tuya, amor mío... anoche recé, por qué hacer con nosotros. Y entre la cacofonía de la Cocina del Infierno, creo que obtuve una respuesta.
He decido aceptar el ofrecimiento de la WFSK para trabajar en su emisora asociada en Los Angeles.
Las cosas no han sido iguales desde el caso Boroughs (DD# 374-375). Sí que hemos tenido momentos de intimidad. Y qué valentía mostraste cuando arrastraron mi nombre por el fango.
Sé que siempre has podido perdonar, Matt... es uno de los aspectos de tu fe que siempre he admirado. Pero olvidar.. eso nunca ha sido tu fuerte
Te quiero Matthew Murdock... mucho más de lo que pueda expresar, pero esto nos dará tiempo a ambos para averiguar si estamos de verdad enamorados.
Cuídate, héroe mío. Sigo pensando en ti a menudo. Y si alguna vez llego a ser una mujer de fe.. rezaré por ti... y por nosotros.
Con cariño, Karen


Han pasado seis meses en tiempo Marvel desde la última aventura del personaje, sucedida en el DD# 380, Vol 1. Matt vuelve a estar solo, tras la marcha de Karen. No es la primera vez, pero eso no ayuda a mitigar el dolor. Trata de mantener la cabeza ocupada mientras su corazón reconstruye las paredes que tantas veces han sido destruidas.
De nuevo el diablo busca consuelo tras las puertas de una iglesia, queriendo encontrar un perdón que su mente no logra concebir. Sin embargo, ni siquiera allí, en lugar sagrado, el mal que acecha al mundo lo deja descansar. En la calle, alguien huye con un bebé en los brazos. La persigue un vehículo. Está dispuesto a llevársela por delante.
La arrogancia del delincuente medio no deja de asombrarme.., ¿Cómo es que nunca se dan cuenta del hecho de que la Cocina del Infierno está bajo mi protección?El diablo actúa, la chica escapa. No hay testigos salvo Daredevil, quien se ha ganado una larga charla con la policía.

Después, en su despacho del bufete de Rosalyn Sharpe, empiezan a llegar los primeros actores de la tragicomedia religiosa en la que se verá envuelto el personaje, verbigracia de Kevin Smith.
Primero aparecerá Lidya McKenzie, una cliente, la cual esconde una ramera bíblica que llevará a la perdición al bueno de Foggy Nelson.
Después, de nuevo los latidos de la joven a la que el diablo salvó de ser atropellada invaden su mente. Primero los pierde, aunque luego es la propia chica la que acude a él, con el bebé en brazos.

Para lo que viene después, ni siquiera un católico como Murdock está lo suficientemente preparado. Ella le habla de su concepción, inmaculada como la de la virgen María. Le relata cómo se le aparecieron los ángeles del cielo y le contaron que él es Daredevil y que podría encargarse de defender al niño, el salvador del mundo de las fuerzas oscuras que le amenazan. Usted es un hombre bueno, el ángel me lo dijo... Es usted la única esperanza de este mundo le dirá la joven antes de marcharse y dejarle con el bebé.Murdock no sabe qué pensar. Nada en su comportamiento le ha indicado que ella esté mintiendo. ¿Será realmente la madre del nuevo salvador?

Daredevil Marvel Knights# 2 (diciembre 1.998)
Sin tiempo para pedir explicaciones es hora de sacar el instinto paternal, dado que el plan A no está muy por la labor. Ni se te ocurra decirme que es mío apostilla Natasha Romanova. Bueno, al garete el plan A afirma Matt Murdock con el bebé en brazos.
La Viuda Negra se lo está pasando bien viendo al cruzado carmesí, biberón en ristre, mientras el infante demuestra su fuerza y desmonta los aguijones de ella. Diseñados para ser letales pero no a prueba de niños, exclama la Vengadora.
Matt quiere buscar respuesta a todo aquello y tras los preliminares le encarga a Tasha, a una letal ex espía soviética, que haga de canguro. Por cierto, ésta luce más guapa que de costumbre en la portada alternativa de James Scott Campbell para este número.

En plena búsqueda de Daredevil aparece un extraño personaje, Nicolás Macabes.
Para los amigos de los homenajes, hay que comentar que el rostro y el aspecto del misterioso personaje están basados en el comisario Dolan, uno de los protagonistas de la serie Spirit, creación del genial e imprescindible Will Eisner.
El recién llegado, además de conocer su identidad secreta de vigilante, le cuenta una historia que coloca al niño en el extremo contrario al de un hipotético salvador del mundo. Ese niño es una amenaza, un gusano que se alimenta de la muerte de este mundo comenta el personaje, igual de tranquilo y convencido que lo hizo la noche anterior la madre del bebé.
Y la razón de conocer la verdad es que Macabes pertenece a una organización, Sheol, que vela por la seguridad del planeta e interviene en hechos fortuitos para que el equilibro permanezca. Entre dichos acontecimientos está el nacimiento de héroes como Spider-man –dando por bueno, en la imagen que aparece dibujada por Quesada, el origen del vecino arácnido propuesto por John Byrne en su controvertido Chapter One-, Hulk o él mismo, Matt Murdick, alias Daredevil.
Tras dejar al abogado con más dudas que unos minutos antes Macabes se marcha, dejándole un regalo en forma de cruz.

De camino a casa, Matthew se desahoga con un chorizo de poca monta hasta llegar a donde está Tasha con el niño. Matt le comenta lo que sabe y que el angelical rostro del bebé esconde al vástago del demonio. Tasha le comenta que el tiempo que ha pasado con el bebé ha puesto en marcha su reloj biológico. El vigilante no la escucha y se lleva al pequeño. La Viuda Negra no da crédito a lo que Murdock hace después. Tasha da el asunto por zanjado, no sin antes decirle que el bebé es una niña.
Murdock se queda solo en la azotea.

Mientras, Foggy cae en los brazos de Lydia. Liz Osborn, que en ese momento era la pareja de Nelson, queda relegada a un segundo plano.
Ya en casa, Matt busca alguna respuesta válida aunque encontrará a su amor en la puerta, sollozando y casi deshecha.
Karen ha vuelto, pero no queriendo una reconciliación. Es otra cosa, Matt... ¡Tengo Sida! Es todo lo que logra decir.

Han pasado sólo dos números y Smith ha logrado poner patas arriba el mundo de Murdock sin que sepamos realmente qué está pasando. Con la última bomba planteada por el guionista, la enfermedad de Karen, había quedado muy claro el cambio de talante en la colección.

A cerca del Sida, diversos medios le preguntaron al escritor cuál había sido la reacción de Marvel, al enterarse del contagio de Karen, pues este tema sigue arrastrando polémica al estar, todavía, ligado a grupos como los homosexuales o drogadictos. La verdad es que no he tenido ningún problema con este tema. De todas maneras, de tenerlo, el responsable final es Joe, con lo que si alguien se lleva las recriminaciones, ése es él comenta en manwithoutfear.com

Ahora quedaba por saber el próximo movimiento, tras la confesión de Karen. Y éste vino desde el eslabón más débil, el bueno de Foggy. Lo que se presentaba como una noche inolvidable se transmutó en una pesadilla que terminó por dar con sus huesos en la cárcel, acusado del asesinato de Lydia McKenzie. Lo peor es que Foggy sólo recuerda cosas sueltas y, de lo que se acuerda, mejor no hablar. Matt sabe que es inocente. El problema viene en cómo podrá demostrarlo. El abogado tiene razón, en la facultad no te preparan para estas cosas.

Las cosas en casa, con una Karen que trata de buscar un lugar desde el que pensar, no van mejor, sobre todo por Macabes. Su visita sólo ayuda a profundizar en los temores y los demonios de la desolada locutora.

En el despacho de Rosalyn Sharpe se destapa la tormenta. La fría y despiadada letrada no está dispuesta a que el escándalo de su hijo ponga en peligro a su bufete. Es la gota que colma el vaso. Se acabó, Matt dimite.
Esa noche, el diablo guardián busca despejarse al aire libre. Claro que lo que uno desea no siempre se cumple. Cae en una trampa y termina en una habitación aislada. Especialmente diseñada para anular sus sentidos. Allí conocerá a Baal, un demonio que le da una nueva versión de la historia. Las dudas se amontonan como la arena en el desierto. El vigilante logra escapar para preguntarse ¿Qué diablos está pasando?

Daredevil Marvel Knights # 4 (febrero 1.999)
La primera curiosidad no tiene tanto que ver con el guión o con el dibujo, del que hablaremos más adelante, sino de un error de impresión en la edición original americana. La primera página de esta entrega mezclaba las señales reflejadas por el corazón en una máquina de soporte vital con los textos que nos cuentan la peculiar percepción del mundo de un invidente como Matt Murdock. El caso es que, por un fallo de impresión, dicha página salió sin los textos, dejando sólo las marcas rojas sobre fondo negro y la frase My Love, cerrando la página. En España pudimos disfrutar de la edición tal y como la escribió Smith. Un lujo que no siempre se da.

De nuevo, Matt y Tasha con el bebé a su espalda se encuentran otra vez en las azoteas de la Cocina del Infierno. El vigilante sigue desconfiando del crío. Tasha se lo recrimina. La niña no tiene culpa de nada. Sus problemas vienen desde otro lado. Son las mujeres. La maldición de los Murdock. Nos enamoramos de las mujeres equivocadas se repite el héroe en silencio. Pero ahora quiere equilibrar la balanza y nadie se lo impedirá.

La realidad es que nada tiene sentido y en esos momentos, sólo queda buscar refugio con su madre, la hermana Mary. Ella será quien le haga ver una luz que cada vez está más turbia.

Cuando por fin las cosas parecen encajar aparece Karen. En apariencia quiere encontrarse con su amor, pero le traicionan los comentarios sembrados por Macabes. Matt estalla. Su capacidad de perdonar choca con la dura realidad de una relación por la que ha visto reducida su vida a cenizas demasiadas veces. ¡No! Tras todo esto, si quieres culpar a alguien, ¡cúlpate a ti misma!Epílogo. Macabes quiere atar los cabos sueltos. Y nadie mejor que un asesino con una diana tatuada en su frente para lograrlo.

Publicado, originalmente, en el libro Daredevil. Demonios y oscuridad –Colección Pretextos Dolmen número  9- de la editorial Dolmen © 2007

DAREDEVIL © and TM MARVEL COMICS 2010

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jueves, 19 de noviembre de 2009

THE WALKING DEAD (LOS MUERTOS VIVIENTES)

Guión: Robert Kirkman
Dibujo: Tony Moore y Charlie Adlar
Serie regular, en blanco y negro,  publicada por Image Comic, en su versión inglesa y en tomos recopilatorios por Planeta DeAgostini, en su versión española


Desde que George A. Romero rodara, en 1968, Night of the living dead, el universo de los zombis ha estado, casi de manera exclusiva, circunscrito al mundo del cine y de la literatura, aunque en el caso de la segunda lo sea de una forma más desconocida para el gran público.

Sin embargo, la temática del zombi y las consecuencias de su aparición en el mundo de los seres humanos, han logrado desarrollarse en otros campos de la expresión cultural y/o del entretenimiento. Empezando por el segundo apartado, videojuegos como Resident Evil han pasado a formar parte del imaginario particular de la cultura popular de finales del siglo XX y principios del siglo XXI.

En el primer apartado, el mundo gráfico tampoco se ha quedado a la zaga y, a lo largo de las últimas han llegado, hasta las librerías especializadas, muchas colecciones protagonizadas por los muertos vivientes.
A estas alturas de la historia, no debería sorprender a nadie que fuera la editorial EC Comics, responsable de colecciones imprescindibles cuando se habla del terror gráfico –citar tres títulos: Tales from the Cript, Vault of Horror y The Haunt of fear- quien comenzara a incluir la figura del zombi, en especial aquella que tiene que ver con su raíces tradicionales del folclore haitiano, en sus publicaciones.
Después Marvel Comics en sus series de contenido adulto, en blanco y negro y sin las restricciones del absurdo Comic Code, recurrió a ellos, al igual que la editorial Warren, en cabeceras como Creepy.

El testigo ha sido recogido por nuevas editoriales y por veteranas como Marvel, quien ha cosechado un inesperado éxito con la serie Marvel Zombis.
No obstante, la serie que mejor ha sabido resumir el espíritu del zombi y su interacción con el mundo de los humanos, adaptando la aportación de Romero y el legado de la tradición ha sido The Walking Dead.

Creada por unos de los mejores guionista de las últimas décadas, Robert Kirman –también responsable de Marvel Zombis e Invencible- la serie de ha convertido en un verdadero referente para el cómic de terror contemporáneo, después de seis años en el mercado.
Los aciertos de Kirkman son muchos pero, sin duda, el mayor de todo es el tratamiento que el guionista hace de las relaciones de los seres humanos, inmersos en un mundo en el que la esperanza ha desaparecido para dejar lugar al instinto de supervivencia.

Y quien mejor representa esta bajada hasta las tinieblas del espíritu humano, a imagen del viaje narrado por Joseph Conrand en su novela Heart of Darkness, es Rick el agente de policía sobre el que pivota toda la narración. Rick es una persona normal, con una familia normal, salpicada por los problemas que rodean a las relaciones humanas y que, un buen día, despierta y se da cuenta de que el mundo ha cambiado. Los muertos han dejado las tumbas y andas libremente por la calle, atacando y devorando a quienes se les ponen a tiro.

Acostumbrado como está por su trabajo a lidiar con lo peor de la sociedad, Rick tendrá que asimilar lo que ocurre y encontrar una lógica a todo aquel sin sentido. Para colmo de males tendrá, no solamente que sobrevivir en un mundo hostil sino encontrar a su familia.
A partir de entonces, Rick comenzará un viaje físico, emocional y personal el cual le llevará a pronunciar una sentencia que, es la que da nombre a la colección; los humanos supervivientes son los “muertos vivientes” (walking dead en la versión original) y no los zombis que les rodean.
Los seres humanos son como ratas encerradas en un laberinto del que no saben cómo salir, ni a dónde ir. Sólo les queda vagar, en busca de una esperanza que siempre se topa con la insensatez y los sanguinarios sentimientos que parecen abrazar al ser humano, a poco que este se deja atrapar.

La serie, en blanco y negro y magníficamente dibujada por Tony Moore (números del 1 al 6, además de las portadas hasta el número 24) y Charlie Adlard, desde el número siete hasta la actualidad (en diciembre llegará al mercado el número 68) está repleta de grandes momentos, muchos de los cuales continúan donde las películas de Romero lo dejaron.
No obstante, y gracias al acierto de Kirkman y los dos dibujantes responsables de la serie, hay tiempo para desgranar los pequeños secretos que rodean a los diferentes personajes que iremos conociendo a lo largo de cada uno de los números.

La serie no duda en plasmar escenas violentas y cargadas del ya mencionado instinto animal que, por mucho que el ser humano se empeñe, está presente en nuestra naturaleza.
Somos animales y en una situación como la que se plantea en la serie, nadie puede ocultarlo, por mucho que lo intente.

En España la serie tardó en llegar más de dos años, en parte por problemas ajenos al mundo gráfico pero, al final, esta vio la luz, de la mano de la editorial Planeta DeAgostini. En la actualidad hay ya publicados ocho tomos recopilatorios y se espera que la editorial presente los siguientes–el recopilatorio número once saldrá en el mercado americano en diciembre del 2009, de la mano de Image Comics- en los próximos meses.

De todas maneras, les recomiendo la edición original, ya sea mensualmente o en tomo recopilatorio, sobre todo porque así se puede tener, si uno se decanta por la primera opción, una sesión de zombis mensual, con todos los ingredientes necesarios para los paladares más exigentes.

Las últimas noticias, apuntan a que la serie será adaptada a la televisión, aunque todavía no está muy claro las fechas previstas para su estreno en la pequeña pantalla. De ser así, estaremos de enhorabuena, dada la calidad de la historia escrita por Kirkman, válida tanto para un cómic como para una serie de televisión. Veremos lo que ocurre.

The Walking Dead © and TM Image Comics 2010
© Robert Kirkman por el guión 2010.
© Tony Moore, Charley Adlard, Cliff Rathburn & Ryan Ottley por los dibujos y las portadas 2010

Tales from the Cript, Vault of Horror y The Haunt of fear © EC Comics/ Gemstone Publishing 2010

Creppy © Warren Comics 2010
 

domingo, 8 de noviembre de 2009

LIBERTY COMICS# 1 y 2

Vivimos tiempos convulsos y oscuros. Tiempos en donde las posturas se están radicalizando hasta extremos nunca vistos. Atrás quedan otros escenarios en donde se trataba de encontrar un consenso para buscar soluciones. Ahora solamente importa imponer un determinado argumento y poco importan las consecuencias.
El mejor ejemplo lo hemos vivido a partir del atentado contra las Torres Gemelas de Nueva York. Una vez que las torres cayeron, buena parte de la libertad de los seres humanos quedó sepultada bajo sus escombros.
Según la física, a toda acción le corresponde una reacción igual o mayor, argumento que se ha convertido en el ariete de quienes se parapetan detrás del sinsentido, la codicia y la explotación de las personas.

Por todo ello, emprender una guerra estéril, sangrienta y totalmente artificial estaba ABSOLUTAMENTE justificado. Destruir un país y saquear sus riquezas forma parte de la manera de entender la política y la economía por parte de los llamados Neocon. Su credo es similar al de las terminas - perdonen estas últimas- y, apoyados en el argumento de “El mundo se mueve gracias al petróleo y la economía de mercado” no les importa arrasar culturas, religiones, vidas humanas y, sobre todo, exterminar la libertad y todo lo que ella conlleva aparejada.

Sí, la libertad que figura en la carta fundacional de muchos de los países que atentan contra ella, en pos de las cuentas bancarias de unos pocos. La misma libertad que mutilan todos los dictadores de opereta que han llenado las páginas de los libros de historia, en especial en el pasado siglo XX. La misma libertad que muchos sectores de nuestro país se empeñan en coartar bajo cualquier tipo de argumento, sobre todo aquel que nos recuerda que “antes se vivía mejor”.
A fin de cuentas, para qué necesitan libertad quienes cuentan con el dinero suficiente para comprar conciencias, personas y el derecho a no respetar las leyes. Para ellos, como para quienes invadieron Iraq en busca de un dictador, perdón, de armas de destrucción… perdón, en busca del ministerio del petróleo y de la llave que controlaba todos los recursos energéticos del país, la palabra libertad no significa nada. Es una palabra más en el diccionario.

Quizás, por esa forma de pensar, Dennis Kitchen decidió fundar, hace ya varias décadas, The Comic Book Legal Defense Fund, organización que tiene por principal cometido defender los derechos y las libertades de todos los miembros que trabajan en el mundo del fandom. Una organización que quiere, ante todo, defender LA LIBERTAD con mayúsculas, atacada por los estrechos de mente, los ignorantes, los fanáticos, y todos aquellos que son capaces de cualquier cosa con tal de no ver menguadas sus ganancias.

Una de las últimas iniciativas de  The CBLDF ha sido la publicación de varios cómics para seguir defendiendo la libertad dentro del mundo gráfico.
Así, bajo el nombre genérico de Liberty Comics, la fundación -contado con el apoyo de Image Comics- presentó hace un año el primer número y, durante este mes de noviembre, ha llegado a las librerías la segunda entrega.

En sus páginas, Garth Ennis, Darwyn Cooke, Mark Millar, Arthur Adams, Richard Starking, Ed Brubaker, Sean Phillips, Mark Evanier, Sergio Aragonés, Stan Sakai, J, Scott Campbell, Mike Mignola, John Romita jr., Ben Templesmith, Mike and Laura Allred, Paul Pope, Kathryn & Stuart Immonen, Jimmy Palmiotti, Paul Grist, Dave Gibbons, Neil Gaiman, Jim Lee y Tim Sale dan su particular visión de cómo se debería combatir una lacra como la censura, la irracionalidad y un conservadurismo que está empezando a ser un cáncer mucho más letal que cualquiera que conozcamos en la actualidad.

No obstante, lo realmente importante es comprar estos números y, si se puede, hacerse socio de The CBLDF.
Esta sección se llama “Cómic para adultos” y adulta es la decisión de apoyar, con los recursos de cada uno, a una fundación que trata de defender los derechos de los profesionales que se ven denunciados por el fanatismo y la ignorancia ya comentados.
El mundo del fandom tiene muchos asuntos pendientes, demasiados tal y como están las cosas, pero nunca es tarde para empezar a luchar por aquello que, en teoría, nos importa.
Y ayudar a The CBLDF es una forma como otra cualquiera de hacerlo.

Para más información, visiten la página http://www.cbldf.org. El resto corre por cuenta de cada uno y la coherencia que quiera para su vida y aquello que le importa.

 Yo ya tomé mi decisión hace tiempo.

Liberty Comics © and TM CBLDF and Image Comics 2010

© James Scott Campbell, Tim Sale and John Romita jr., por las portadas de Liberty Comics#1 and 2. 2010

miércoles, 28 de octubre de 2009

ARMA XL


Uno de los grandes placeres de leer un cómic reside en descubrir el grado de implicación de los autores para con la serie y/ o un determinado personaje. En algunos casos, el trabajo no pasa de ser convencional y la aportación de los autores queda en una simple anécdota.
Sin embargo, en otros casos, la querencia del autor/ autores para con el personaje o una cabecera concreta salta a la vista desde la primera viñeta.

Y éste es el caso de Enrique V. Vegas con un personaje como Lobezno, el mutante de las garras de adamiantum. Se nota que el personaje “le mola” un montón y que disfruta muchísimo dibujándolo. Vamos, que en otra vida le hubiera encantado ser como él.

Tal conclusión, empíricamente demostrada, queda patente al leer Arma XL, versión en formato cabezón del mutante canadiense, mezcla de los cómics y la película X-Men Origins: Wolverine.La obra, narrada en tono de parodia, no esconde el profundo respeto y el gusto por las aventuras de uno de los personajes más carismáticos del universo Marvel.

Como es habitual, las páginas están llenas de chistes privados y referencias a la cultura popular más cotidiana, algo que no impide que Vegas de rienda suelta a todo su talento para plasmar a Torrezno, de la maneras más convincente posible. Sus dibujos están cuidados hasta en el más mínimo detalle y aunque el personaje solamente luce dos garras, en vez de las tres habituales, su mal carácter y sus métodos expeditivos y claros se nos muestran en toda su plenitud.

Alguien podrá decir que exagero, pero las splash-pages dobles, en las que Torrezno –ya convertido en Arma XL- sale de piscina de plástico (no había presupuesto para el despliegue que aparece en la película) como una auténtica “arma viviente; o en las que se enfrenta a un enorme centinela; o cuando salta para atacar al helicóptero que le está incordiando, son tan dignas y están bien dibujadas como otras tantas vistas en las aventuras “oficiales” del personaje marveliano.
Después están las ocurrencias del autor, poniendo en boca del personaje, por ejemplo, una lista de las mejores series de televisión de los setenta y los ochenta, mientras llega a una granja de la familia… Kent, en Esmolville.
Incluso el final, momentos antes de birlarle la moto, imagino que Clark Kent, digo yo, dado que está en su granja, cuando Torrezno sostiene un folleto de la escuela de talentos XL. Sus últimas palabras quién demonios me convenció… para ponerme unas ¡mallas amarillas!, demuestran lo bien que se lo pasó Vegas dibujando esta historia.

Lo dicho, si las anteriores estaban bien, ésta es una obra imprescindible para todos los buenos amantes del noveno arte en general y de Torrez… perdón, Lobezno, en particular.

Guión y dibujo: Enrique V. Vegas
Portada: Enrique Vegas (dibujo) y Guillem Marí (color)
Precio: 2,5€
Colección Siurell
Dolmen editorial


Agradezco a Dolmen Editorial y Enrique V. Vegas, las facilidades dadas para la redacción de esta reseña así como la imagen de portada.


© Enrique V. Vegas 2013

domingo, 18 de octubre de 2009

Ystäväni varjo -The Shadow of my friend-

De vez en cuando, te encuentras con un comic que se sale mucho de la norma y que, por una determinada razón, te hace pensar. Esto mismo es lo que me ocurrió al leer Ystäväni varjo The Shadow of my friend, obra de Anne Muhonen.

Sus páginas bien podrían ser consideradas poemas gráficos, más que ilustraciones en si mismas, pero no me entiendan mal. No es que denoten sensiblería o sean ñoñas, sino que son un fiel reflejo de la soledad que persigue a buena parte de los seres humanos del planeta.
De hecho, la protagonista de esta historia lo que busca es un amigo, alguien con quien compartir momentos y experiencias, algo tan simple y tan complejo a la vez.

Y en medio de esa búsqueda, casi ancestral, la protagonista descubre que su propia sombra puede llegar a ser un amigo estupendo. Después de todo, ¿quién mejor que tu propia sombra para entenderte?
La sombra de esta chica –un alter-ego decidido a hacerle ver a la protagonista que ella es capaz de desenvolverse en el mundo por si misma- roza en algunos momentos el surrealismo onírico que tanto gustara al genial Salvador Dalí. La página en la que la protagonista baila con su propia sombra recuerda poderosamente a algunas secuencias del corto animado Destino, obra del creador catalán y Walt Disney.

Frente a estos momentos, hay otros de indudable ternura y delicadeza, no solo por el diálogo que hace de ellos la autora, sino por las imágenes que vemos. Sus dibujos demuestran que se puede decir mucho sin necesidad de usar demasiados elementos. Solamente con un gesto o con un guiño de la protagonista la autora nos consigue transmitir todo un caudal de sensaciones, fruto del talento de Muhonen.

De igual forma, la trama huye de los tópicos para centrarse en pequeñas historias, tales como la que llevara a la protagonista a hacer turismo –junto a su sombra- en su propia ciudad, un recurso que le hará plantearse vivir de otra forma, dejando atrás sus miedos.

El resto de la obra es algo que hay que disfrutar viéndola y leyéndola. Lamentablemente, el único problema es que solamente es posible conseguir esta obra poniéndose en contacto con la autora [email protected] o leyendo el periódico Ilta Sanomat, uno de los periódicos con mayor tirada de Finlandia. Aunque pienso que es más sencillo lo primero y el esfuerzo bien merece la pena.

Ystäväni varjo -The Shadow of my friend © Anne Muhonen por el guión y dibujo. 2010

lunes, 28 de septiembre de 2009

LA IMPORTANCIA DE LLAMARSE SPIDER-MAN

Aún hoy en día, en plena era de las comunicaciones y una cultura que no se ciñe solamente a unas determinadas elites, hay muchos que se empeñan en negar el valor de un arte como lo es el cómic. Para ese pequeño y/o gran número de personas, el cómic sigue estando ligado al público infantil y sus temas no tienen nada que ver con la realidad.

Desgraciadamente para los que piensan así, la mencionada realidad se encarga muchas veces de recordarles lo contrario. Un ejemplo de esto sucedió en la Guerra de Afganistán, durante el año 2008. En dicha contienda, una misión de rescate se saldó con una victoria gracias a un personaje de cómic, Spiderman.

Empecemos por el principio. En el verano del año 2008, un pelotón de SEALs de la Marina de los EE.UU. se vio atrapado en territorio hostil tras una misión detrás de las líneas enemigas. Ante la demanda de rescate por parte de los SEALS, el mando americano envió un helicóptero CH-47 Chinook, el cual fue derribado antes de conseguir rescatar a los soldados.

Después de esto, la siguiente opción fue mandar a los miembros del AFSOC, unidad especializada en rescates de alto riesgo, perteneciente a las fuerzas aéreas norteamericanos. La unidad, equipada con helicópteros Sikorsky UH-60 –más conocidos como Black Hawks- lleva realizado desde el comienzo de la mencionada guerra cerca de 300 misiones con éxito.
A pesar de ello, y por lo complicado de la orografía afgana, las posibilidades de éxito de esta nueva misión eran más bien escasas. Y, por si esto fuera poco, durante 24 horas se perdió contacto con el pelotón de SEALs, algo que a punto estuvo de terminar con la misión, antes siquiera de comenzar.
Al final, después de 36 horas y de evitar un accidente que hubiese terminado con la vida de los miembros de la unidad AFSOC, se logró llegar hasta el punto de encuentro estipulado.

UH-60 “Black Hawk”
© Air Force Special Operations Command 2010

Para aquellos que no lo sepan, en este tipo de misiones el soldado que desciende del helicóptero -para ir a buscar a quienes se quiere rescatar- suele memorizar algún que otro dato personal de esas personas, para así poder concretar que se trata de la persona correcta, y no alguien que pudiera ser un enemigo.

En esta ocasión, el soldado responsable memorizó el siguiente dato personal del oficial al cargo del pelotón de SEALs: su héroe favorito. La respuesta, Spiderman, era la misma que hubiera dado el soldado de la unidad AFSOC de haber estado en la situación del otro.

Al llegar al punto de encuentro, el soldado de la unidad AFSOC se encontró con un hombre ataviado con indumentaria afgana. Tras saludarle, le hizo la pregunta que había memorizado, la cual fue respondida correctamente por parte de su locutor.

Ya sin duda alguna de la identidad de la persona en cuestión, el soldado de la unidad AFSOC ayudó al oficial y al otro superviviente –los únicos que quedaban del pelotón de SEALs- a subir al helicóptero y salieron de allí a toda velocidad.

Desconozco si Stan Lee, uno de los creadores de Spiderman, conoce esta historia. No obstante, de conocerla, creo que se sentiría muy orgulloso de que un personaje suyo ayudase a salvar vidas en medio de una guerra.

Como podrán ver, los cómics no son solo un entretenimiento para niños, sino una parte muy importante de la cultura popular del siglo XXI. Y quien no lo quiera ver así, dos problemas tiene.

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Spider-man © and TM Marvel Comics 2010

lunes, 14 de septiembre de 2009

QUE SALONES LOS DE AQUELLOS AÑOS

Empecé a trabajar en el Salón Internacional del Cómic de Santa Cruz de Tenerife de una forma un tanto rocambolesca. Literalmente, me bajaron de una escalera para proponerme trabajar.

En aquel momento me encontraba montando la última parada de lo que fueron las primeras jornadas de cine fantástico y cómic –Phantacom 2002- en las instalaciones de la Biblioteca Insular de la plaza de Hurtado Mendoza, en Las Palmas de Gran Canaria.
A poco menos de una semana de comenzar, el entonces director del Salón, Patricio García Ducha, me llamó para preguntarme si estaba interesado en participar en las actividades del evento comiquero tinerfeño. Yo, con cara de sorpresa, le agradecí que se acordara de mí, pero le comenté lo que estaba haciendo.

Inmune al desaliento, Patricio me mandó un fax, en el que se especificaba lo que quería de mi persona y lo que ofrecía. Tras unos minutos hablando del tema con el dibujante, guionista, organizador de eventos y amigo, Juan Pedro Rodríguez Marrero, decidí aceptar la oferta, aunque ello me supusiera tener que desmontar parte de lo que ya estaba preparado en la biblioteca. La verdad es que gracias a Juan Pedro pude ir, dado que fue él la persona que se hizo cargo de todo, durante la semana que yo permanecí fuera.

Al final, la experiencia no solamente valió la pena, sino que supuso el comienzo de una relación profesional y personal que duró cinco años y que todavía continua, aunque en otros eventos –tales como las jornadas del Cómic, organizadas por el ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria.

Tengo que admitir que aquel primer año me cogió con el paso cambiado, tanto por la atención recibida por parte de los organizadores como por la respuesta del público asistente. Acostumbrado a tener que lidiar con problemas y más problemas, durante mis experiencias en Las Palmas de Gran Canaria y no tener casi nada claro, trabajar en el Salón Internacional del Cómic de Santa Cruz de Tenerife fue algo para lo que no estaba del todo preparado.

Aquel evento, el cual cumplía diez años de vida, tenía un propósito y un fin claros, lejos del mercantilismo de otros eventos peninsulares y el populismo barato que algunos se empeñan en promocionar.
La idea era la siguiente: dar a conocer el noveno arte, en cualquiera de sus facetas y de manera amena y sencilla. Además, la sala de arte La Recova se me antojó el mejor de los escenarios, aunque, con el paso de los años, tuve que admitir que problemas con el calor –húmedo y pegajoso, sobre todo durante el mes de agosto- no ayudaban a que los visitantes acudieran hasta sus instalaciones.

Por aquel entonces desconocía los problemas que se escondían en la tramoya del encuentro, pero la idea original siempre me pareció muy interesante y digna de apoyar.
También están las propias limitaciones del espacio y la sensación de que el evento debía abandonar aquel espacio o, por lo menos, expandirse en otros ámbitos, principalmente el universitario. Hubiera sido ideal poder alternar las actividades, tanto en Santa Cruz como en La Laguna, con el consiguiente cambio de fechas –algo que se intentó un año, con una respuesta más que positiva-.

En cuanto a la calidad de los autores invitados, en mi primer año coincidí con los dibujantes Juan Giménez, Werner Goelen “Griffo”, el colectivo La Penya y el tinerfeño Eduardo González. El nivel siempre fue bueno o muy bueno, teniendo en cuenta los problemas de fechas que tanto daño le acabaron haciendo al evento.

Y es que uno de los principales problemas a los que siempre se enfrentó el Salón Internacional del Cómic de Santa Cruz de Tenerife, por lo menos durante los años en los que yo trabajé, fue el baile de fechas. El disparate llegó durante la última edición celebrada, momento en el que, más que un salón de cómic nos vimos obligados a bailar “la Yenka” (recuerdan la canción ¡adelante, detrás! ¡Un, dos, tres!), dado que a los responsables les dio por cambiarnos la fecha de inauguración, no sé cuántas veces en tan solo un día.
Este detalle, el cual parecía no importar a los verdaderos responsables del salón, el Organismo Autónomo de Cultura del ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, se mostró incompatible cuando se quiso empezar a traer autores extranjeros, principalmente anglosajones.

Al no tener nunca muy claro las fechas reales o, peor, al tener que cambiar, de un día para otro, las fechas previstas –algo que ocurrió en la edición del año 2005- se fueron por la borda seis meses de trabajo y la posibilidad de traer hasta la isla del Teide a dos autores americanos de primera fila. Al final, de una forma u otra, se lograba “salvar los muebles” y, durante los años 2004 y 2005 se desplazaron hasta Santa Cruz de Tenerife el guionista y dibujante Eric Shanower; el también dibujante y guionista Mark Crielly; el guionista, editor y escenógrafo David Maxine; y el colectivo eslovaco Stripburger.
Estuvo bien poder contar con ellos, pero, en otra situación, podría haber estado mejor, mucho mejor.

Podría decir que ese detalle sumado a otra larga lista de inconvenientes, la cual pasaré por alto, en especial por educación, terminaron por demostrarnos que el interés “oficial” en el evento era cada vez menor y que, a la menor oportunidad, éste dejaría de existir. No estoy diciendo que el público no acudiera a las actividades; es más, en muchas ocasiones las expectativas se vieron ampliamente superadas. Lo que digo es que, quien financiaba todo aquel entramado, terminó por abandonar el proyecto y dejarlo morir sin mayor explicacion.

El tiempo ha demostrado que, por un lado, al Organismo Autónomo de Cultura ya no le cuadra en su programación llenar la Recova con dibujos, tebeos, machangos y cuatro locos que mejor se dedicaran a trabajar en algo serio (frase dicha durante el evento del 2005 por alguien que, como ven, no valoraba nuestro trabajo ni la importancia del arte gráfico) a pesar de las declaraciones oficiales lanzadas el pasado año tras un artículo escrito por el veterano y reconocido periodista Manuel Darias, en el que le sacaba los colores al Organismo Autónomo de Cultura.

En cuanto al “relevo generacional” éste se ha volcado, como es lógico, en organizar un Salón del manga, el cual cada vez gana más adeptos y trascendencia mediática. Para quienes asisten a encuentros como ése, el otro cómic –el cómic de superhéroes o las álbumes franceses- no molan nada, salvo Spider-man (en palabras de un niño de 11 años, durante el pasado Salón del manga de Barcelona 2008).

Visto lo visto, mucho tendrían que cambiar las cosas para que Santa Cruz de Tenerife volviera a tener un evento como el que tuvo durante catorce años. A pesar de los problemas ya comentados y el cansancio de sus organizadores, el encuentro se había convertido en todo un “clásico” dentro del circuito de salones españoles de cómic.

Las Palmas de Gran Canaria, con sus jornadas de Cómic, ha recogido una parte del testigo entregado por Santa Cruz de Tenerife, en especial en su parte organizativa, pero aún le falta el bagaje del encuentro tinerfeño. Además, las jornadas de Cómic de Las Palmas de Gran Canaria han surgido en plena crisis, por lo que su continuidad está en el aire.

Las Islas Canarias se quedarán, al final, sin ningún Salón de Cómic, que no Salón del Manga, justo cuando el noveno arte gana adeptos y reconocimiento en la sociedad del siglo XXI. Tiene gracia, después de todos los obstáculos salvados durante las últimas décadas. No obstante, así se escribe la historia y así se terminará por contar.

De lo que no tengo ninguna duda es de la profesionalidad, el empuje y el entusiasmo que emanaba de las personas que lograban transformar la Recova y sus alrededores en un fantástico y dinámico encuentro comiquero, durante los años que participé. Yo solamente me dedicaba a llenar las paredes y las vitrinas y, cuando me dejaban, a cansar al personal con las conferencias que programaba Patricio García Ducha.

Sirvan estas palabras como reconocimiento a todos ellos, muchos de los cuales son “sospechosos habituales” del blog el Rincón de Ninguno.

Las imagenes corresponden a las ediciones de los años 2003 y 2006. En la primera se puede ver a uno de los creadores de Super Lopez, el guionista, escritor y editor Francisco Perez Navarro, junto a su personaje. En las dos siguientes se pueden ver distintos espacios del centro de arte La Recova, organizados durante la edicion del año 2006, la ultima que se celebro del encuentro tinerfeño.

© Patricio García Ducha por la imagen del año 2003 y Daniel Fumero por las imágenes del año 2006

Spawn © and TM Todd McFarlane/ Image Comics 2010V of Vendetta © Warner Bros Pictures 2010

martes, 1 de septiembre de 2009

WALT DISNEY COMPANY ADQUIERE MARVEL ENTERTAINMENT

El lunes 31 de agosto de 2009 los mercados financieros se despertaron con el anuncio de la adquisición de Marvel Entertainment por parte de Walt Disney Company, por valor de dos mil ochocientos millones de euros.

La primera consecuencia de la operación económica fue que Walt Disney Company cerró la jornada con una caída del 2,8% en sus acciones, mientras que Marvel Entertainment avanzó un 25,15%.

Creativamente hablando, las cosas no están ni muchísimo menos tan claras y las consecuencias, cuanto menos, se vislumbran imprevisibles.

Además, Walt Disney Company nunca ha sido sinónimo de rentabilidad -como sí que lo hayan podido ser otras empresas- fundamentalmente, por su forma tan particular de hacer las cosas. No hay que olvidar que su fundador, Walter Disney, fue un genio creativo, pero un gestor más que cuestionable, llegando a poner a las puertas de la bancarrota a su propia empresa cuando se embarcó en la construcción del primer parque temático.

En las décadas siguientes a la muerte de Walter Disney, la empresa pasó tanto momentos álgidos como llenos de altibajos, motivados por el empecinamiento de sus responsables que no querían adaptarse a las nuevas tendencias o modas. Fruto de todo ello fueron los años 80, en donde la empresa tuvo que llegar a un acuerdo de distribución con Warner Bros e incluso montar una empresa, Touchstone, para producir películas de temática adulta, muchas de las cuales no tenían que ver para nada con el espíritu de la empresa Disney.

Al igual que en otras tantas cosas, estos años estuvieron llenos de contradicciones, tal y como el desarrollo de nuevas técnicas de proyección en sus parques temáticos –cuyo mejor ejemplo es Capitán EO, rodada en 3D con el fallecido Michael Jackson de protagonista- y, a la misma vez, las continuas injerencias en la producción de películas como The Rocketeer, basada en el cómic homónimo de Dave Stevens. El propio Stevens declaraba en el libro Brush with passion: The Art & Life of Dave Stevens que, de haberlo sabido, nunca hubiera llegado a un acuerdo con Disney, dado que todo fueron inconvenientes.

Lo paradójico del caso es que a los estudios Walt Disney los acabó salvando una serie de películas que, ni en el más loco de sus sueños, hubiera llegado a producir el fundador de la empresa. Títulos como La Sirenita, La Bella y la Bestia o Aladino, impulsados por Jeffrey Katzenberg –luego fundador de Dreamworks- devolvieron a la primera plana a las películas de animación de Disney, justo cuando peor pintaban las cosas.

Como no podía ser de otra forma, al final Katzenberg se marchó en parte por las continuas injerencias de Disney y, en parte, porque lo que quería hacer rayaba en lo impensable, dentro de esa empresa. Piensen que Disney también acabó echando a la calle a Tim Burton, aunque luego fuera la propia Disney -bajo el sello Touchstone- la que llevó a la gran pantalla Pesadilla antes de Navidad.

Lo cierto es que, a pesar de todo, Disney llegó al siglo XXI con algunas lecciones bien aprendidas, entre ellas, el primero de los acuerdos firmados con la empresa de animación Pixar. Gracias a dicho acuerdo y la posterior adquisición de la empresa de animación, en el año 2006, después de que ambas se pelearan dos años antes, Disney ha encadenado un éxito tras otros, gracias al buen trabajo de los responsables de Pixar.

Posteriores acuerdos, como los firmados con George Lucas para Star Wars/Star Tours, el cual se ha convertido en una de las principales atracciones de los parques temáticos de Disney, también ha conseguido afianzar la posición de Disney como líder dentro del mundo del entretenimiento.

Por último, y no por ello menos importante, están los éxitos de Disney dentro de sus propios canales de televisión, tales como Hannah Montana, High School Musical, y los Jonas Brothers. Y si bien nadie puede negar el éxito de dichas propuestas, ahora mismo están claras las siguientes cosas: la sobreexplotación a la que Disney somete a dichos iconos está empezando a pasar factura –especialmente en el caso de Hannah Montana- y que al mercado potencial al que van dirigidas estas series; es decir, niñas y jóvenes adolescentes, están llegando nuevas propuestas tan atractivas o más que las de Disney. Tal es el caso de la saga Crepúsculo.

Es lógico pensar que una de las razones que ha llevado a Disney a comprar Marvel Entertainment tiene mucho que ver con ampliar su espectro demográfico y llegar a un público más masculino y/o adulto. La pregunta que viene a continuación es hasta qué punto Disney estará dispuesta a cambiar de esquema, dado que la ideología de Disney sigue sin ser todo lo abierta que debiera.

Quien parece salir más beneficiado de este acuerdo es Marvel Entertainment no solo por la capitalización que va a recibir, sino por las líneas de exhibición y distribución de la empresa Disney. Para aquellos que no lo sepan, es importante recordar que una de las razones que más motiva a una productora a llegar a un acuerdo con un determinado estudio tiene que ver con el número de cines en el que dicho estudio puede estrenar sus películas. A ello hay que sumarle los derechos de DVD, los derechos de televisión y los derechos de imagen relacionados con todo el merchandising que pueda generar una película protagonizada por un superhéroe gráfico, en este caso.

Diversos analistas señalan que una de las razones de la adquisición tiene que ver con el interés de Marvel por dar el salto a las 3D digitales, algo en lo que Pixar está muy bien posicionada.
Por su parte, la historia de Marvel Entertainment tampoco está exenta de problemas económicos, muchos de los cuales tuvieron que ver con la venta de la empresa a terceros.

En 1986, la compañía New World Entertainment había adquirió la empresa Marvel Entertainment Group –propietaria de Marvel Comics. Tres años después, uno de los mayores inversores de los Estados Unidos, Ronald Perelman, decidió comprar New World Entertainment, en especial por ser la dueña de Marvel Comics, empresa a la que consideraba una “especie de Disneylandia” gráfica, llena de súper héroes.

Tras la compra, Perelman decidió buscar capital y lanzó una emisión de los llamados “bonos de alto riesgo”, los cuales pueden acarrear tanto altas pérdidas como ganancias. Uno de los inversores que se apuntó a los planes de expansión de Perelman fue Carl Icahn, otro de los grandes “tiburones” de las finanzas de los EEUU.
Gracias al dinero de Icahn y a los esfuerzos de Perelman, la nueva sociedad adquirió empresas tales como Fleer Corporation y SkyBox –especializadas en comercializar trading cards-, la empresa juguetera Toy Biz, o Malibu Comics; es decir, maniobras pensadas para consolidar a Marvel Entertainment Group como una de las empresas líderes en el mercado editorial y del entretenimiento.

Fruto de todo ello fue la salida en bolsa de la editorial, en julio de 1991, coincidiendo con los millonarios lanzamientos de los primeros números de series de la talla de el Spiderman de Todd McFarlane, los X-Men de Jim Lee y los X-Force de Rob Liefeld. En aquellos momentos, todo el mundo se las prometía muy felices y nadie podía imaginar lo que ocurrió después.

En 1992 se fundaba Image Comics, formada por los mismos autores que habían aupado a Marvel hasta unos niveles de ventas totalmente inauditos hasta ese momento. Después, el mercado de las trading cards pasó por un mal momento, así como el de otras divisiones de la empresa, y la situación de bonanza inicial se tornó en una oscura borrasca económica que tendría sus peores efectos cinco años después de la salida en bolsa de Marvel Comics.

En 1996 el grupo Marvel Entertainment se declaraba en bancarrota, un suceso que desencadenó una dura y larga batalla entre Perelman e Icahn por el control de la empresa. Al final, el propietario de Toy Biz, Isaac “Ike” Perlmutter, junto con Avi Arad, Bill Jemas y Bob Harras, lograron hacerse con el control de la compañía y dejar fuera de la ecuación al tándem Perelman-Icahn.

No deja de tener gracia que una de las muchas desastrosas decisiones de Perelman al frente de Marvel, como lo fuera la creación de una productora de películas para llevar a la gran pantalla a los personajes de Marvel, haya terminado por ser una de las causas que se argumentan para que Disney compre Marvel Entertainment.

Sea como fuere, hoy en día Marvel Entertainment es una de las empresas mejor posicionadas en el mercado del entretenimiento, tanto en la parte editorial –merced a las buenas decisiones tomadas por su responsable editorial George Quesada- como por las adaptaciones cinematográficas de sus personajes. No en vano, sus cómics y novelas gráficas ocupan los primeros puestos en las listas de venta y lo mismo ocurre con sus películas.

Ciñéndonos al mercado gráfico español, y en particular a Panini Comics –empresa que distribuye en España los cómics de Marvel- dos de sus máximos responsables, José Luis Córdoba,–Director de publicaciones de Panini Comics España– y con Alejandro Martínez Viturtia–Director Editorial de comics de Panini Comics España–declararon tras conocer la noticia que en principio, todo seguirá igual. Lo que sí señalaron ambos es que esta nueva situación ayudaría, enormemente a captar nuevos lectores de cómics entre los más jóvenes, seguidores de los personajes de Disney. Gracias a ello, tal y como señaló Alejandro Martínez Viturtia se lograría crear una bolsa de lectores que luego terminarían por disfrutar con los personajes de Marvel.
En definitiva, lo que está claro con esta adquisición es que ya las cosas no volverán a ser como antes y que los competidores directos, tanto de Marvel como de Disney, deberán idear nuevas estrategias para hacerle frente a la nueva empresa que acaba de nacer.


Spider-man © and TM  Marvel Comics 2010
© Todd McFarlane 1991 por la imagen de portada
Wolverine © and TM Marvel Comics 2010
Mickey Mouse © and TM Disney Enterprises Inc 2010. ALL RIGHTS RESERVED
High School Musicial 3 © and TM Walt Disney Pictures 2010
All Marvel characters and the distinctive likeness(es) thereof are Trademarks & Copyright © 2010 Marvel Characters, Inc. ALL RIGHTS RESERVED



viernes, 21 de agosto de 2009

DE AZNAR A ZP

Autor: Juan Fernando López Aguilar
Encuadernación: Tapa blanda
ISBN: 9788484607878
Páginas: 192
Precio: 16,50€
Ediciones Temas de Hoy


En la obra de Valle-Inclán, los héroes clásicos se deformaban en los espejos del callejón del Gato, para mostrar la degradación de la vida política española del momento. Juan Fernando utiliza sus propios espejos deformantes para darnos una visión crítica, pero al mismo tiempo amable, de la realidad española de hoy.
Si el esperpento de Valle estaba relacionado con la “vida miserable” de aquella España, la caricatura de López Aguilar es síntoma, por el contrario, de la excelente salud democrática de este país, en el que, como demuestran sus dibujos, también los políticos estamos obligados a saber cómo reírnos de nosotros mismos.


Estas palabras del actual presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, sirven de introducción para el libro De Aznar a Zp, dibujado y escrito por Juan Fernando López Aguilar. Y digo lo de “dibujado”, porque en sus páginas se recopilan las caricaturas realizadas por el político canario en los últimos ocho años.

Repasando sus 209 páginas, uno puede recorrer las andanzas de los principales líderes políticos de nuestro país, en especial aquellos que más trascendencia tuvieron en cada época. Está claro que dicha visión pasa por los ojos y las querencias de López Aguilar, algo que no siempre es del gusto de todos. Sin embargo, todas y cada una de las caricaturas que componen el libro atrapan la personalidad de quienes han jurado y/ o prometido defender los intereses de todos los ciudadanos de nuestro país.
En esto, como en otras cosas, López Aguilar no es original. Otro gran canario con mayúsculas, don Benito Pérez Galdós, diputado en la Villa y Corte, cultivó el dibujo y la caricatura desde su escaño.
No obstante, la osadía artística y el desparpajo con el que López Aguilar “emborrona” las páginas de este libro son algo casi inaudito en medio de un circo político –el de la España actual- amante de los excesos verbales, pero muy alejado de cualquier creación artística.
Y sí, añado el calificativo de ARTISTICO, con mayúsculas, al trabajo de López Aguilar, a pesar de que muchos consideren que la caricatura es un “arte” tan menor que ni siquiera merece tal calificativo.

La realidad es que la tradición del cómic en el mundo del arte comenzó en el siglo XVII a partir de lo que se ahora se conoce como Caricatura “Carracci”; es decir, una exageración distorsionada de una persona o situación, la cual busca ridiculizar tal hecho.
No obstante, el desarrollo de la caricatura se produjo en la Inglaterra del siglo XVIII, a través del trabajo de Hogarth, Rowlandson y Gillray. Su trabajo fue el responsable directo por el que la caricatura pasó a formar parte del periodismo de aquel momento.

El punto de inflexión de la nueva forma de expresión llegó en 1732 cuando William Hogarth publicó The Harlots Progress. Posteriores trabajos como Marriage á la mode (1745) confirmaron la validez del nuevo estilo para criticar las miserias de la sociedad británica de la época.
Aquellas primeras caricaturas, dado su éxito entre el público, no solamente se recopilaban en libros, sino que formaban parte de la decoración de muchos de los establecimientos de la ciudad, tanto en las paredes como, principalmente, en sus ventanas.

La edad de oro del género en Inglaterra abarca desde 1780 hasta 1830. En esa misma época se publicó una revista llamada The Comix Magazine (1796) en el que, además de textos, se publicaban los trabajos de Hogarth. El género fue tocando más temas y retratando los distintos aspectos de la sociedad, tal y como sucede en nuestros días.

Dadas las propias restricciones de la sociedad victoriana, John Leech comenzó a publicar la revista Punch, en la cual se podían ver una serie de dibujos, denominados "Cartoon", la génesis de las futuras tiras de prensa diaria. Los Cartoon demostraron ser un vehículo sensacional para satirizar la sociedad de su tiempo, sobre todo porque los podían entender tanto las personas que sabían leer como las que no, la gran mayoría en aquellos tiempos.

Incluso un autor tan reconocido como Charles Dickens -quien antes que literato fue reportero parlamentario- destacó por sus dibujos sobre la vida cotidiana del Londres de aquella época. Su libro Sketches by Boz, de 1836, recoge sus trabajos de aquellos años y sirve para ilustrar la implantación de la caricaturas y Cartoons en la sociedad contemporánea, algo que también se puede aplicar al libro de López Aguilar.

Al final, el trabajo de los autores británicos se difundió por el resto del mundo, especialmente en los Estados Unidos y en sus principales periódicos. Artistas como Thomas Nast fueron capitales para una tradición que hoy en día se mantiene, tanto en los medios impresos como en los digitales.

Por tanto, aquellos que menosprecian la caricatura no solamente se equivocan al no considerarla un arte, sino que tampoco tienen en cuenta la tremenda implantación que dicha disciplina artística ha tenido en nuestra sociedad. Resulta difícil recordar los últimos años de la dictadura franquista y la transición hacia la democracia posterior sin las revistas humorísticas que llenaban los quioscos de la época.
Su contribución a la salud mental de los españoles nunca se ha cuantificado –ni reconocido lo suficiente- pero negarla sería como negar un importante legado a la historia de nuestra cultura popular contemporánea.

Por todo ello, el libro de Juan Fernando López Aguilar tiene un doble valor. Por un lado, nos ayuda a sobrellevar las continuas cancaburradas y salidas de tono de buena parte de nuestros políticos, demasiado acostumbrados a los excesos personales ya comentados. Y por otro, demuestra que la caricatura es un medio de expresión tan válido como necesario. Las imágenes dibujadas por López Aguilar nos devuelven a las visiones de Max Estrella y los distorsionados espejos del callejón del Gato a los que hacía mención el actual presidente del gobierno de nuestra nación.

Son momentos de nuestra historia más reciente, algunos de los cuales son dignos de olvidar, pero no por ello, menos caricaturizables. Sus protagonistas muestran una cara diferente, o la misma de todos los días, aunque sin la pompa y el boato inherente al sillón oficial que ocupan. Son dibujos realizados en trozos de papel, en hojas oficiales, en carpetas de trabajo o en cualquier lugar que le ofreciera la posibilidad a Juan Fernando López Aguilar de expresar su sentido de la realidad, tal y como él la ve.

Como en todo, algunos salen mejor parados que otros…Algo similar a lo que le ocurrió a Pablo Picasso con el encargo de un retrato. La señora que se lo encargó, al verlo, se quejó al artista malagueño al no ver ningún parecido entre ella y la imagen que aparecía en el retrato. Al escuchar sus palabras, Picasso le dijo No se preocupe, señora, ya se acabará pareciendo.
La frase de Picasso bien pudiera servir para explicar cómo algunos de los personajes retratados por Juan Fernando López Aguilar cada vez se parecen más a sus caricaturas. Aunque tal juicio es algo que dejo a los lectores.

martes, 11 de agosto de 2009

DAREDEVIL YELLOW


Guión: Jeph Loeb
Dibujo: Tim Sale
Color: Matt Hollingsworth
Serie limitada de seis números.
Marvel Comics


El Daredevil: Yellow publicado como serie limitada de seis números -entre agosto del 2001 y enero del 2002- representa todo un homenaje al veterano personaje de Marvel Comics, además de ser uno de los héroes de infancia del dibujante de la serie, partiendo de una indumentaria que solo lució durante los seis primeros números. Detrás del proyecto están el guionista Jeph Loeb y el dibujante Tim Sale, coloreado por Matt Hollingsworth, en un trabajo que resalta, más si cabe, la calidad de los lápices de Sale.

Los dos narradores se conocieron en la serie Challenges of the Unknown, y tras varios números sueltos de Batman como Halloween Specials y Legends of the Dark Knight se enfrascaron en proyectos más personales sobre el cruzado de Gotham City, primero en la serie limitada The Long Halloween y años después en Batman: Dark Victory. Pero donde mayor proyección han obtenido ha sido contando los primeros años de personajes míticos como Superman, Hulk, Spider-man, o el propio Daredevil.

La razón la cuenta Sale en una entrevista para el Dolmen #97 (marzo 04) no me interesa la continuidad. Para mí es más interesante volver a la esencia de los personajes, al por qué existe ese personaje. Yo crecí leyendo los comics de Marvel: Daredevil, Spider-man, Hulk. Jeph, no. Él era más de DC. Quesada nos dio la oportunidad de poder hacer lo que soñaba.

De ahí títulos como Hulk: Grey, Spider-man: Blue o la obra que nos ocupa. En él, sus autores recorren lugares comunes o nunca vistos, parándose en los detalles cotidianos que hacen creíbles y cercanas las narraciones gráficas a los lectores.
Y en cada relato, se recuerda un suceso capital en la biografía de quien da título a la serie, ya sea la muerte de Jack “Batallador” Murdock y el recuerdo de Karen Page en el DD: Yellow o la desaparición Gwen Stacy y los primeros villanos en el Spider-man: Blue, verdaderos puntos de inflexión en sus vidas.

En esto tiene que ver mucho el colorido logrado por Matt Hollingsworth, quien logró que las páginas tuvieran la sensación de estar terminadas con acuarelas -cuando, en realidad, era el ordenador el verdadero responsable-. El dibujante ayudó a esta sensación entintando sus lápices con la técnica de la aguada; esto es, colocó la tinta en varios recipientes y le añadió agua, aumentando la concentración del negro, según las necesidades del dibujo y así resaltaba las texturas y densidades.

Sobre dicha técnica, Sale declaraba Daredevil Yellow lo dibujé con aguados porque quería que la ciudad de Nueva Cork fuera un personaje más de la historia. Creo que eso quedó muy bien (Dolmen #97)

DD:Yellow: La serie limitada paso a paso

El campeonato: Matt Murdock recuerda: Querida Karen: tengo miedo… Cuando empiezo a creer que voy a superarlo, cierro los ojos y te veo entre mis brazos… No puedo trabajar, Karen. No puedo vivir. Matt le escribe una carta a su amor perdido, tratando de sacar todo lo que le quema por dentro, queriendo volver a encontrar al verdadero “hombre sin miedo”. Para ello volveremos al pasado, a los momentos antes de la muerte de Jack “Batallador” Murdock a manos de su manager. Seremos testigos, por primera vez, de la visita en la que Sweeney, el “Arreglador”, burla a la justicia y da una lección al hijo del fallecido.

Llegará la graduación y el compromiso de los dos compañeros por hacer cumplir la justicia, juntos en Nelson & Murdock o… Murdock & Nelson. Pero quedaba una cuenta pendiente. Como Matthew Murdock no podía traicionar el juramento que le había hecho a su padre, pero tras una máscara, la cosa cambiaba. “Batallador Murdock hizo de mí un luchador. Y había llegado el momento de entrar en el ring”.

La medida de un hombre: Daredevil aparece en medio de la Cocina del Infierno y está buscando a una persona (bueno, dos para ser exactos) Slade, el matón del “Arreglador” fue fácil. Su jefe se resistió, pero su corazón no aguantó. Todo fue rápido, sin casi confrontación. Batallador estaba vengado, Daredevil había nacido.
Pero faltaba una última pieza: la llegada de Karen al bufete.

La entrada al ring: Sin avisar, Benjamin J. Grim (a.k.a. La Cosa) rompía la ventana del bufete, acompañado de los 4 fantásticos. Es el primer cliente y hay que celebrarlo con los compañeros, primero como Daredevil y luego como Matt, jugando al billar como solo un ciego puede hacer.
Al día siguiente, el abogado ciego visita a uno de los asesinos de su padre, Slade, a quien rechazó defender. Ahora le gustaría hacer un trato con el convicto, pero éste no puede aceptar, dado que si confiesa quién está detrás de todo, matarán a su familia.
De vuelta al trabajo una asustada joven, que responde al nombre de Grace, trata de buscar protección de un siniestro personaje, del que pronto conoceremos su aspecto, su nombre verdadero… Sus asociados lo conocen por el Búho

Reserva tu izquierda: El olor a chispas de electricidad nos dice que veremos al villano conocido como Electro, heredado de Spidey, cuando trabajaba en el encargo de los 4F.
Karen se pregunta cómo será vivir en el mismo barrio que tiene un superhéroe como Daredevil de defensor, mientras lo veía por la ventana.
Y de nuevo la electricidad, aquella que pondrá fin a la vida de Slade, otro episodio inédito. Debería ser liberadora, pero no lo fue, la muerte en directo nunca lo es.
Y con el recuerdo del Batallador y el olor de la ejecución, Foggy aparece con una proposición y un anillo para Karen.

Contra las cuerdas: Karen desaparece. Fue a llevar unos documentos y no regresó. Matt la busca, pero no la encuentra.
Todo forma parte de un plan del siniestro Búho para atraer al jefe de la secretaria. Hasta allí llega el héroe y tras la lucha, la rapaz desaparece.
Y después, mientras Karen le cuenta a su “jefe”cómo fue su rescate, éste aprovecha la ocasión, argumentando estar celoso, para tantear el corazón de la joven, sin saber que su socio, Foggy, será un mudo testigo de aquella escena.

La campana final: Karen lee el artículo de Ben Urich sobre la derrota de “El Matador” a manos del “cuernecitos”. Mientras tanto, Foggy Nelson protesta por la asignación de su caso, el llamado Hombre Púrpura (Mister Killgrove). Pero: Foggy no estaba disgustado por el hombre púrpura, el bufete, o el sistema de justicia. Había dos hombres en aquella oficina, y los dos estaban enamorados de la misma mujer.

Y para una vez que Karen acompaña a Foggy, el púrpura villano la secuestra y Daredevil tiene que intervenir, a riesgo de ponerla en peligro. Pero ella no se amilana y le propone cambiar de color el traje del héroe. ¿Por qué vistes de amarillo? Bueno, es que estaba pensando que, si vas a ser un diablo, ¿no sería más apropiado el rojo? (el cual no apareció hasta el DD #7)
Así la figura de Daredevil fue quien solucionó el conflicto entre los dos amigos y socios:- Mister DD, en persona, va a enseñarme la ciudad. -Pintar la ciudad de rojo creo que fueron sus palabras exactas- declarará una ensimismada Karen.

Hasta aquí la historia que todos conocíamos, contada de una u otra manera. La última anotación es para el viejo gimnasio “Fogwell”, comprado por Murdock y dirigido por Melvin Potter, antes el “Gladiador”, disfrutando de una segunda oportunidad.
Por fin hallé una manera de honrar a mi padre, a parte de vestir sus colores –Battling Jack’s Gym-.
Te echo de menos, Karen… y siempre te amaré.


Este artículo se publicó, originalmente, como el segundo apéndice del libro Daredevil. Demonios y oscuridad, dentro de la colección Pretextos # 9, de la editorial Dolmen.

DAREDEVIL © and TM MARVEL COMICS 2010
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miércoles, 5 de agosto de 2009

SURROGATES SE PRESENTARÁ EN SITGES 2009...AL FINAL NO FUE ASI PERO...

Bruce Willis, Rosamund Pike, Radha Mitchell y Ving Rhanes encabezan el reparto de Surrogates, adaptación cinematográfica del cómic del mismo nombre. La película, dirigida por Jonathan Mostow (U-571, Terminator 3) cuenta con un guión de Michael Ferris y John Brancato, basado en la obra The Surrogates escrita por Robert Venditti y dibujada por Brett Weldele.

The Surrogates, serie limitada de cinco números -publicada entre julio del 2005 y marzo del 2006 por la editorial independiente Top Shelf- narra una historia desarrollada en el año 2054. Sus principales protagonistas son los “surrogates” (sustitutos), humanoides controlados a distancia por una inteligencia humana.
Los “surrogates” personales tienen como misión principal interactuar en el mundo real, razón por la cual, los seres humanos llevan ya mucho tiempo sin abandonar sus cómodos y seguros hogares.
La situación cambia una vez que alguien empieza a eliminar surrogates, situación que obligará al detective Harvey Greer -personaje interpretado en la gran pantalla por Bruce Willis- a dejar su casa y buscar al tecno-asesino en un mundo tal desconocido como hostil para el personaje de Greer.

El guión de la historia se le ocurrió al guonista Robert Venditti, después de leer numerosos casos de personas que perdieron sus señas de identidad y, en muchos casos, sus trabajos por su adicción a los avatares virtuales creados en la red. Venditti llegó a declarar, tras la publicación de su obra Se me ocurrió que si se pudiera de alguna forma crear una persona virtual y enviarla al mundo real, donde tuviera que ir a trabajar por ti, hacer la compra, etc. nunca tendrías tú que hacer todo eso.

Para el presente año 2009 está prevista la publicación de una precuela de la obra original, titulada The Surrogates: Flesh and Bone, unos meses antes que la película de Mostow llegue a las pantallas.

Surrogates se estrenará, fuera de concurso, en el próximo Festival de Cinema Fantastic de Cataluña, Sitges 2009, el cual tendrá lugar los días 2 al 12 de octubre.




Si desean conseguir las dos series gráficas de The Surrogates, lo pueden hacer siguiendo los siguientes enlaces:

http://www.topshelfcomix.com/catalog.php?type=34&title=528

http://www.topshelfcomix.com/catalog.php?type=12&title=612

The Surrogates © and TM Top Shelf Production 2010, por la edición original y © Ediciones Glenat por la edición española 2010

The Surrogates © and TM Touchstone Pictures 2010

sábado, 1 de agosto de 2009

El mundo de Jane

Guión y dibujo: Paige Braddock
Novela gráfica
Páginas: 160 en blanco y negro
Precio: 8,95€
Editorial: La Cúpula Comix


¿Qué se puede decir de un desastre sobre dos piernas como Jane? Muchas cosas, además de que es mejor no tenerla cerca todo el día, por lo que pueda pasar.

Jane es la viva imagen de una chica moderna, en plena lucha por abrirse camino en el mundo laboral y personal de la actualidad.
En principio, su vida no debería diferenciarse demasiado de la de cualquiera de nosotros, si no fuera por su capacidad de enredar de manera insospechada todo lo que toca y por una capacidad de ensoñación, muy freak, que le lleva a imaginar a Caitlin Fairchild, heroína del cómic Gen 13; a Trinity, sacada de la película Matrix; y a Wonder Woman (DC Comics) acompañándola en una misión de rescate, de esas que tanto gustan a los superhéroes. Claro que los superhéroes saben lo que deben hacer y Jane, no.

Cierto es que su vida no es que sea, “muy tranquila” por decirlo de alguna manera. Entre Ethan, su compañero de piso, adicto confeso a Internet y a los consejos de Jane en cuanto a mujeres se refiere, -con desastrosos resultados, hay que añadir-  su novia Sarah, su perfecta hermana Beca y la recién llegada Chelle, la vida de Jane se asemeja bastante a una montaña rusa emocional sin visos de que termine en alguna parte. Además tampoco es que Jane acabe de estar muy centrada, razón por la cual, si las cosas van mal, seguro que Jane las termina de estropear, aún más.

El mundo de Jane es una obra escrita y dibujada por Paige Braddock quien sabe cómo mezclar las distintas piezas que forman el mundo de la protagonista, intercalando recuerdos, influencias televisivas, literarias y cotidianas, mostrando que, a pesar de lo complejas que puedan llegar a ser las relaciones humanas, éstas son necesarias para poder desarrollarnos como personas.

Braddock demuestra que sabe dosificar los elementos y plasmar, de una forma nada complicada, las relaciones que van desarrollándose entre los protagonistas.  Sus historias son divertidas, ocurrentes y con una lógica muy cercana a un surrealismo que sirve para que, al final, nos tomemos las cosas con sentido del humor.
Que Jane lo complique todo es, simplemente, algo que está en su naturaleza.

La obra demuestra que las personas son solamente eso, personas y que sus ideologías, modos y maneras sociales y sus costumbres afectivas no tienen por qué condicionarlas ni etiquetarlas. Por añadidura una obra como ésta desbarata muchas de las patrañas que defienden líneas de pensamiento que señalan a los homosexuales y lesbianas como los causantes de los males del mundo.
Jane y sus amigos no simbolizan esos seres depravados y carentes de toda ética, capaces de venir al mundo para robarle a los heterosexuales sus hijos, sino personas de carne y hueso que luchan por sobrevivir en nuestro mundo.

Que su tendencia sexual sea homosexual, bisexual, lésbica y heterosexual termina siendo un detalle tan poco relevante como el color de la camisa que llevan o su comida preferida. Es una elección personal y nadie debería etiquetarlos por ello y mucho menos con frases tan poco afortunadas como la anteriormente comentada.

De ahí  que etiquetar a El mundo de Jane como un cómic “gay” sea tan poco acertado como decir que el fútbol es “de interés nacional” cuando las cosas están como están y hay tantas necesidades por cubrir. Aunque, ya se sabe que sobre gustos…




Agradezco a Ediciones La Cúpula, las facilidades dadas para la redacción de esta reseña así como la imagen de portada.

La imagen de la autora Paige Braddock © Jane?s World by Paige Braddock 2010