martes, 10 de marzo de 2009

DOLMEN EDITORIAL CONTINÚA CON LA PUBLICACIÓN DE LA LINEA BONELLI ENESPAÑA.

Bonelli Comics fue la editorial responsable de que el llamado “tebeo popular” perdurara en Italia mientras en España desaparecía tras su auge en los años cincuenta y sesenta, arrollado por una concepción demasiado adulta y elitista -el llamado cómic Underground, pensado para una minoría de entendidos- que en nada ayudaba a la difusión del noveno arte.

Si se piensa, con la perspectiva que dan los años, lo único que se logró al arrinconar a todas aquellas series, fue privar a nuestra sociedad de uno de las grandes legados de la cultura popular española, surgido en plena dictadura franquista. Por fortuna, los años han colocado a muchas de aquellas series y sus autores en el lugar que les corresponde, a pesar del desprecio con que muchos entendidos las han catalogado.

En el caso italiano, la aventura de Bonelli Comics empezó de la mano de un recio vaquero llamado Tex, creación del fundador de la casa cuando ésta se llamaba Edizioni Audace. Su estilo directo y sencillo, gracias al trabajo de autores españoles como Jordi Bernet –uno de tantos autores que tuvo que buscar trabajo fuera de nuestras fronteras- conquistó el gusto de los lectores italianos que permanecieron fieles al personaje durante décadas.

Ahondando en el tema comentado en el párrafo anterior, el trabajo de un autor tan consagrado como Bernet, para Bonelli, pone de manifiesto la costumbre española de no sólo no aprovechar lo que se tiene sino de potenciar la “fuga de cerebros” al extranjero. Bernet, quien actualmente dibuja el western gráfico Jonah Hex, junto con otros autores para la editorial americana DC, ayudó a que la editorial transalpina lograra afianzarse en el mercado italiano. Sin embargo, en España, todas aquellas series gráficas publicadas por la editorial Bruguera terminaron por dormir el “sueño de los justos”.

El éxito de Tex posibilitó el nacimiento de la editorial Bonelli Comics y la aparición de una decena de colecciones, la cuales invadieron los kioscos italianos. Títulos como Martin Mystére, Bella & Bronco, Dylan Dog, Nick Raider, Zona X o Nathan Never posibilitaron la irrupción de un nuevo universo de personajes, cuyo nexo en común era contar historias directas y con unos personajes bien definidos para que el lector pudiera identificarse con ellos, sin mayores quebraderos de cabeza.

No obstante, en muchos de los casos, tras las aparentemente banales historias se escondían críticas sociales mucho más duras de lo que el lector podía pensar a simple vista. Bonelli demostró que sus guionistas, además de entretener, tenían claro la utilidad del formato gráfico como medio para denunciar los problemas de la sociedad, y que aquellos que acusaban a sus publicaciones de insustanciales estaban muy equivocados.

Dolmen Editorial recoge, ahora, el testigo de la Editorial Aleta, quien publicara los siguientes cómics italianos en el mercado español: Martin Mystére y Dylan Dog

La primera, Martin Mystére, nos lleva hasta los entresijos que rodean al llamado investigador de lo imposible, un claro antecedente gráfico de los Expedientes-X televisivos. Nada es lo que parece y cada rincón esconde un secreto por desvelar.
Por su parte, Dylan Dog nos introduce en los misterios que rodean la mente del ser humano, mucho más complicados que cualquiera de los acertijos de la antigüedad. En cada historia se interpondrá un enigma mayor y allí estará Dylan Dog, dispuesto a encontrar la solución.

Ambas son un claro ejemplo del espíritu popularizado por la editorial Bonelli, el cual se me antoja muy apropiado para las épocas de “crisis y oscuridad” en las que estamos inmersos ahora mismo.  El propósito de Dolmen Editorial es ser completamente continuista con la etapa anterior. Por ello se mantendrá el formato, el diseño y todo seguirá en la misma línea, para que el lector no salga perjudicado en absoluto, intentando aportar algo más de información en cada volumen con textos adicionales.

Para aquellos que lo desconozcan, Martin Mystére ha gozado de una divertida serie de animación, la cual se aparta bastante del espíritu oscuro de la serie original, pero que demuestra que los personajes han logrado llegar hasta el siglo XXI y adaptarse a los nuevos tiempos.

Ahora sólo queda esperar que esta nueva etapa emprendida por Dolmen Editorial cale entre los lectores españoles. De ser así, se podría recuperar el cómic como un elemento de entretenimiento y diversión, tiempo atrás olvidado

Agradezco a Dolmen Editorial, las facilidades dadas para la redacción de esta reseña así como la imagen de portada.

No hay comentarios:

Publicar un comentario