viernes, 21 de agosto de 2009

DE AZNAR A ZP

Autor: Juan Fernando López Aguilar
Encuadernación: Tapa blanda
ISBN: 9788484607878
Páginas: 192
Precio: 16,50€
Ediciones Temas de Hoy


En la obra de Valle-Inclán, los héroes clásicos se deformaban en los espejos del callejón del Gato, para mostrar la degradación de la vida política española del momento. Juan Fernando utiliza sus propios espejos deformantes para darnos una visión crítica, pero al mismo tiempo amable, de la realidad española de hoy.
Si el esperpento de Valle estaba relacionado con la “vida miserable” de aquella España, la caricatura de López Aguilar es síntoma, por el contrario, de la excelente salud democrática de este país, en el que, como demuestran sus dibujos, también los políticos estamos obligados a saber cómo reírnos de nosotros mismos.


Estas palabras del actual presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, sirven de introducción para el libro De Aznar a Zp, dibujado y escrito por Juan Fernando López Aguilar. Y digo lo de “dibujado”, porque en sus páginas se recopilan las caricaturas realizadas por el político canario en los últimos ocho años.

Repasando sus 209 páginas, uno puede recorrer las andanzas de los principales líderes políticos de nuestro país, en especial aquellos que más trascendencia tuvieron en cada época. Está claro que dicha visión pasa por los ojos y las querencias de López Aguilar, algo que no siempre es del gusto de todos. Sin embargo, todas y cada una de las caricaturas que componen el libro atrapan la personalidad de quienes han jurado y/ o prometido defender los intereses de todos los ciudadanos de nuestro país.
En esto, como en otras cosas, López Aguilar no es original. Otro gran canario con mayúsculas, don Benito Pérez Galdós, diputado en la Villa y Corte, cultivó el dibujo y la caricatura desde su escaño.
No obstante, la osadía artística y el desparpajo con el que López Aguilar “emborrona” las páginas de este libro son algo casi inaudito en medio de un circo político –el de la España actual- amante de los excesos verbales, pero muy alejado de cualquier creación artística.
Y sí, añado el calificativo de ARTISTICO, con mayúsculas, al trabajo de López Aguilar, a pesar de que muchos consideren que la caricatura es un “arte” tan menor que ni siquiera merece tal calificativo.

La realidad es que la tradición del cómic en el mundo del arte comenzó en el siglo XVII a partir de lo que se ahora se conoce como Caricatura “Carracci”; es decir, una exageración distorsionada de una persona o situación, la cual busca ridiculizar tal hecho.
No obstante, el desarrollo de la caricatura se produjo en la Inglaterra del siglo XVIII, a través del trabajo de Hogarth, Rowlandson y Gillray. Su trabajo fue el responsable directo por el que la caricatura pasó a formar parte del periodismo de aquel momento.

El punto de inflexión de la nueva forma de expresión llegó en 1732 cuando William Hogarth publicó The Harlots Progress. Posteriores trabajos como Marriage á la mode (1745) confirmaron la validez del nuevo estilo para criticar las miserias de la sociedad británica de la época.
Aquellas primeras caricaturas, dado su éxito entre el público, no solamente se recopilaban en libros, sino que formaban parte de la decoración de muchos de los establecimientos de la ciudad, tanto en las paredes como, principalmente, en sus ventanas.

La edad de oro del género en Inglaterra abarca desde 1780 hasta 1830. En esa misma época se publicó una revista llamada The Comix Magazine (1796) en el que, además de textos, se publicaban los trabajos de Hogarth. El género fue tocando más temas y retratando los distintos aspectos de la sociedad, tal y como sucede en nuestros días.

Dadas las propias restricciones de la sociedad victoriana, John Leech comenzó a publicar la revista Punch, en la cual se podían ver una serie de dibujos, denominados "Cartoon", la génesis de las futuras tiras de prensa diaria. Los Cartoon demostraron ser un vehículo sensacional para satirizar la sociedad de su tiempo, sobre todo porque los podían entender tanto las personas que sabían leer como las que no, la gran mayoría en aquellos tiempos.

Incluso un autor tan reconocido como Charles Dickens -quien antes que literato fue reportero parlamentario- destacó por sus dibujos sobre la vida cotidiana del Londres de aquella época. Su libro Sketches by Boz, de 1836, recoge sus trabajos de aquellos años y sirve para ilustrar la implantación de la caricaturas y Cartoons en la sociedad contemporánea, algo que también se puede aplicar al libro de López Aguilar.

Al final, el trabajo de los autores británicos se difundió por el resto del mundo, especialmente en los Estados Unidos y en sus principales periódicos. Artistas como Thomas Nast fueron capitales para una tradición que hoy en día se mantiene, tanto en los medios impresos como en los digitales.

Por tanto, aquellos que menosprecian la caricatura no solamente se equivocan al no considerarla un arte, sino que tampoco tienen en cuenta la tremenda implantación que dicha disciplina artística ha tenido en nuestra sociedad. Resulta difícil recordar los últimos años de la dictadura franquista y la transición hacia la democracia posterior sin las revistas humorísticas que llenaban los quioscos de la época.
Su contribución a la salud mental de los españoles nunca se ha cuantificado –ni reconocido lo suficiente- pero negarla sería como negar un importante legado a la historia de nuestra cultura popular contemporánea.

Por todo ello, el libro de Juan Fernando López Aguilar tiene un doble valor. Por un lado, nos ayuda a sobrellevar las continuas cancaburradas y salidas de tono de buena parte de nuestros políticos, demasiado acostumbrados a los excesos personales ya comentados. Y por otro, demuestra que la caricatura es un medio de expresión tan válido como necesario. Las imágenes dibujadas por López Aguilar nos devuelven a las visiones de Max Estrella y los distorsionados espejos del callejón del Gato a los que hacía mención el actual presidente del gobierno de nuestra nación.

Son momentos de nuestra historia más reciente, algunos de los cuales son dignos de olvidar, pero no por ello, menos caricaturizables. Sus protagonistas muestran una cara diferente, o la misma de todos los días, aunque sin la pompa y el boato inherente al sillón oficial que ocupan. Son dibujos realizados en trozos de papel, en hojas oficiales, en carpetas de trabajo o en cualquier lugar que le ofreciera la posibilidad a Juan Fernando López Aguilar de expresar su sentido de la realidad, tal y como él la ve.

Como en todo, algunos salen mejor parados que otros…Algo similar a lo que le ocurrió a Pablo Picasso con el encargo de un retrato. La señora que se lo encargó, al verlo, se quejó al artista malagueño al no ver ningún parecido entre ella y la imagen que aparecía en el retrato. Al escuchar sus palabras, Picasso le dijo No se preocupe, señora, ya se acabará pareciendo.
La frase de Picasso bien pudiera servir para explicar cómo algunos de los personajes retratados por Juan Fernando López Aguilar cada vez se parecen más a sus caricaturas. Aunque tal juicio es algo que dejo a los lectores.

martes, 11 de agosto de 2009

DAREDEVIL YELLOW


Guión: Jeph Loeb
Dibujo: Tim Sale
Color: Matt Hollingsworth
Serie limitada de seis números.
Marvel Comics


El Daredevil: Yellow publicado como serie limitada de seis números -entre agosto del 2001 y enero del 2002- representa todo un homenaje al veterano personaje de Marvel Comics, además de ser uno de los héroes de infancia del dibujante de la serie, partiendo de una indumentaria que solo lució durante los seis primeros números. Detrás del proyecto están el guionista Jeph Loeb y el dibujante Tim Sale, coloreado por Matt Hollingsworth, en un trabajo que resalta, más si cabe, la calidad de los lápices de Sale.

Los dos narradores se conocieron en la serie Challenges of the Unknown, y tras varios números sueltos de Batman como Halloween Specials y Legends of the Dark Knight se enfrascaron en proyectos más personales sobre el cruzado de Gotham City, primero en la serie limitada The Long Halloween y años después en Batman: Dark Victory. Pero donde mayor proyección han obtenido ha sido contando los primeros años de personajes míticos como Superman, Hulk, Spider-man, o el propio Daredevil.

La razón la cuenta Sale en una entrevista para el Dolmen #97 (marzo 04) no me interesa la continuidad. Para mí es más interesante volver a la esencia de los personajes, al por qué existe ese personaje. Yo crecí leyendo los comics de Marvel: Daredevil, Spider-man, Hulk. Jeph, no. Él era más de DC. Quesada nos dio la oportunidad de poder hacer lo que soñaba.

De ahí títulos como Hulk: Grey, Spider-man: Blue o la obra que nos ocupa. En él, sus autores recorren lugares comunes o nunca vistos, parándose en los detalles cotidianos que hacen creíbles y cercanas las narraciones gráficas a los lectores.
Y en cada relato, se recuerda un suceso capital en la biografía de quien da título a la serie, ya sea la muerte de Jack “Batallador” Murdock y el recuerdo de Karen Page en el DD: Yellow o la desaparición Gwen Stacy y los primeros villanos en el Spider-man: Blue, verdaderos puntos de inflexión en sus vidas.

En esto tiene que ver mucho el colorido logrado por Matt Hollingsworth, quien logró que las páginas tuvieran la sensación de estar terminadas con acuarelas -cuando, en realidad, era el ordenador el verdadero responsable-. El dibujante ayudó a esta sensación entintando sus lápices con la técnica de la aguada; esto es, colocó la tinta en varios recipientes y le añadió agua, aumentando la concentración del negro, según las necesidades del dibujo y así resaltaba las texturas y densidades.

Sobre dicha técnica, Sale declaraba Daredevil Yellow lo dibujé con aguados porque quería que la ciudad de Nueva Cork fuera un personaje más de la historia. Creo que eso quedó muy bien (Dolmen #97)

DD:Yellow: La serie limitada paso a paso

El campeonato: Matt Murdock recuerda: Querida Karen: tengo miedo… Cuando empiezo a creer que voy a superarlo, cierro los ojos y te veo entre mis brazos… No puedo trabajar, Karen. No puedo vivir. Matt le escribe una carta a su amor perdido, tratando de sacar todo lo que le quema por dentro, queriendo volver a encontrar al verdadero “hombre sin miedo”. Para ello volveremos al pasado, a los momentos antes de la muerte de Jack “Batallador” Murdock a manos de su manager. Seremos testigos, por primera vez, de la visita en la que Sweeney, el “Arreglador”, burla a la justicia y da una lección al hijo del fallecido.

Llegará la graduación y el compromiso de los dos compañeros por hacer cumplir la justicia, juntos en Nelson & Murdock o… Murdock & Nelson. Pero quedaba una cuenta pendiente. Como Matthew Murdock no podía traicionar el juramento que le había hecho a su padre, pero tras una máscara, la cosa cambiaba. “Batallador Murdock hizo de mí un luchador. Y había llegado el momento de entrar en el ring”.

La medida de un hombre: Daredevil aparece en medio de la Cocina del Infierno y está buscando a una persona (bueno, dos para ser exactos) Slade, el matón del “Arreglador” fue fácil. Su jefe se resistió, pero su corazón no aguantó. Todo fue rápido, sin casi confrontación. Batallador estaba vengado, Daredevil había nacido.
Pero faltaba una última pieza: la llegada de Karen al bufete.

La entrada al ring: Sin avisar, Benjamin J. Grim (a.k.a. La Cosa) rompía la ventana del bufete, acompañado de los 4 fantásticos. Es el primer cliente y hay que celebrarlo con los compañeros, primero como Daredevil y luego como Matt, jugando al billar como solo un ciego puede hacer.
Al día siguiente, el abogado ciego visita a uno de los asesinos de su padre, Slade, a quien rechazó defender. Ahora le gustaría hacer un trato con el convicto, pero éste no puede aceptar, dado que si confiesa quién está detrás de todo, matarán a su familia.
De vuelta al trabajo una asustada joven, que responde al nombre de Grace, trata de buscar protección de un siniestro personaje, del que pronto conoceremos su aspecto, su nombre verdadero… Sus asociados lo conocen por el Búho

Reserva tu izquierda: El olor a chispas de electricidad nos dice que veremos al villano conocido como Electro, heredado de Spidey, cuando trabajaba en el encargo de los 4F.
Karen se pregunta cómo será vivir en el mismo barrio que tiene un superhéroe como Daredevil de defensor, mientras lo veía por la ventana.
Y de nuevo la electricidad, aquella que pondrá fin a la vida de Slade, otro episodio inédito. Debería ser liberadora, pero no lo fue, la muerte en directo nunca lo es.
Y con el recuerdo del Batallador y el olor de la ejecución, Foggy aparece con una proposición y un anillo para Karen.

Contra las cuerdas: Karen desaparece. Fue a llevar unos documentos y no regresó. Matt la busca, pero no la encuentra.
Todo forma parte de un plan del siniestro Búho para atraer al jefe de la secretaria. Hasta allí llega el héroe y tras la lucha, la rapaz desaparece.
Y después, mientras Karen le cuenta a su “jefe”cómo fue su rescate, éste aprovecha la ocasión, argumentando estar celoso, para tantear el corazón de la joven, sin saber que su socio, Foggy, será un mudo testigo de aquella escena.

La campana final: Karen lee el artículo de Ben Urich sobre la derrota de “El Matador” a manos del “cuernecitos”. Mientras tanto, Foggy Nelson protesta por la asignación de su caso, el llamado Hombre Púrpura (Mister Killgrove). Pero: Foggy no estaba disgustado por el hombre púrpura, el bufete, o el sistema de justicia. Había dos hombres en aquella oficina, y los dos estaban enamorados de la misma mujer.

Y para una vez que Karen acompaña a Foggy, el púrpura villano la secuestra y Daredevil tiene que intervenir, a riesgo de ponerla en peligro. Pero ella no se amilana y le propone cambiar de color el traje del héroe. ¿Por qué vistes de amarillo? Bueno, es que estaba pensando que, si vas a ser un diablo, ¿no sería más apropiado el rojo? (el cual no apareció hasta el DD #7)
Así la figura de Daredevil fue quien solucionó el conflicto entre los dos amigos y socios:- Mister DD, en persona, va a enseñarme la ciudad. -Pintar la ciudad de rojo creo que fueron sus palabras exactas- declarará una ensimismada Karen.

Hasta aquí la historia que todos conocíamos, contada de una u otra manera. La última anotación es para el viejo gimnasio “Fogwell”, comprado por Murdock y dirigido por Melvin Potter, antes el “Gladiador”, disfrutando de una segunda oportunidad.
Por fin hallé una manera de honrar a mi padre, a parte de vestir sus colores –Battling Jack’s Gym-.
Te echo de menos, Karen… y siempre te amaré.


Este artículo se publicó, originalmente, como el segundo apéndice del libro Daredevil. Demonios y oscuridad, dentro de la colección Pretextos # 9, de la editorial Dolmen.

DAREDEVIL © and TM MARVEL COMICS 2010
All Marvel characters and the distinctive likeness(es) thereof are Trademarks & Copyright © 2010 Marvel Characters, Inc. ALL RIGHTS RESERVED

miércoles, 5 de agosto de 2009

SURROGATES SE PRESENTARÁ EN SITGES 2009...AL FINAL NO FUE ASI PERO...

Bruce Willis, Rosamund Pike, Radha Mitchell y Ving Rhanes encabezan el reparto de Surrogates, adaptación cinematográfica del cómic del mismo nombre. La película, dirigida por Jonathan Mostow (U-571, Terminator 3) cuenta con un guión de Michael Ferris y John Brancato, basado en la obra The Surrogates escrita por Robert Venditti y dibujada por Brett Weldele.

The Surrogates, serie limitada de cinco números -publicada entre julio del 2005 y marzo del 2006 por la editorial independiente Top Shelf- narra una historia desarrollada en el año 2054. Sus principales protagonistas son los “surrogates” (sustitutos), humanoides controlados a distancia por una inteligencia humana.
Los “surrogates” personales tienen como misión principal interactuar en el mundo real, razón por la cual, los seres humanos llevan ya mucho tiempo sin abandonar sus cómodos y seguros hogares.
La situación cambia una vez que alguien empieza a eliminar surrogates, situación que obligará al detective Harvey Greer -personaje interpretado en la gran pantalla por Bruce Willis- a dejar su casa y buscar al tecno-asesino en un mundo tal desconocido como hostil para el personaje de Greer.

El guión de la historia se le ocurrió al guonista Robert Venditti, después de leer numerosos casos de personas que perdieron sus señas de identidad y, en muchos casos, sus trabajos por su adicción a los avatares virtuales creados en la red. Venditti llegó a declarar, tras la publicación de su obra Se me ocurrió que si se pudiera de alguna forma crear una persona virtual y enviarla al mundo real, donde tuviera que ir a trabajar por ti, hacer la compra, etc. nunca tendrías tú que hacer todo eso.

Para el presente año 2009 está prevista la publicación de una precuela de la obra original, titulada The Surrogates: Flesh and Bone, unos meses antes que la película de Mostow llegue a las pantallas.

Surrogates se estrenará, fuera de concurso, en el próximo Festival de Cinema Fantastic de Cataluña, Sitges 2009, el cual tendrá lugar los días 2 al 12 de octubre.




Si desean conseguir las dos series gráficas de The Surrogates, lo pueden hacer siguiendo los siguientes enlaces:

http://www.topshelfcomix.com/catalog.php?type=34&title=528

http://www.topshelfcomix.com/catalog.php?type=12&title=612

The Surrogates © and TM Top Shelf Production 2010, por la edición original y © Ediciones Glenat por la edición española 2010

The Surrogates © and TM Touchstone Pictures 2010

sábado, 1 de agosto de 2009

El mundo de Jane

Guión y dibujo: Paige Braddock
Novela gráfica
Páginas: 160 en blanco y negro
Precio: 8,95€
Editorial: La Cúpula Comix


¿Qué se puede decir de un desastre sobre dos piernas como Jane? Muchas cosas, además de que es mejor no tenerla cerca todo el día, por lo que pueda pasar.

Jane es la viva imagen de una chica moderna, en plena lucha por abrirse camino en el mundo laboral y personal de la actualidad.
En principio, su vida no debería diferenciarse demasiado de la de cualquiera de nosotros, si no fuera por su capacidad de enredar de manera insospechada todo lo que toca y por una capacidad de ensoñación, muy freak, que le lleva a imaginar a Caitlin Fairchild, heroína del cómic Gen 13; a Trinity, sacada de la película Matrix; y a Wonder Woman (DC Comics) acompañándola en una misión de rescate, de esas que tanto gustan a los superhéroes. Claro que los superhéroes saben lo que deben hacer y Jane, no.

Cierto es que su vida no es que sea, “muy tranquila” por decirlo de alguna manera. Entre Ethan, su compañero de piso, adicto confeso a Internet y a los consejos de Jane en cuanto a mujeres se refiere, -con desastrosos resultados, hay que añadir-  su novia Sarah, su perfecta hermana Beca y la recién llegada Chelle, la vida de Jane se asemeja bastante a una montaña rusa emocional sin visos de que termine en alguna parte. Además tampoco es que Jane acabe de estar muy centrada, razón por la cual, si las cosas van mal, seguro que Jane las termina de estropear, aún más.

El mundo de Jane es una obra escrita y dibujada por Paige Braddock quien sabe cómo mezclar las distintas piezas que forman el mundo de la protagonista, intercalando recuerdos, influencias televisivas, literarias y cotidianas, mostrando que, a pesar de lo complejas que puedan llegar a ser las relaciones humanas, éstas son necesarias para poder desarrollarnos como personas.

Braddock demuestra que sabe dosificar los elementos y plasmar, de una forma nada complicada, las relaciones que van desarrollándose entre los protagonistas.  Sus historias son divertidas, ocurrentes y con una lógica muy cercana a un surrealismo que sirve para que, al final, nos tomemos las cosas con sentido del humor.
Que Jane lo complique todo es, simplemente, algo que está en su naturaleza.

La obra demuestra que las personas son solamente eso, personas y que sus ideologías, modos y maneras sociales y sus costumbres afectivas no tienen por qué condicionarlas ni etiquetarlas. Por añadidura una obra como ésta desbarata muchas de las patrañas que defienden líneas de pensamiento que señalan a los homosexuales y lesbianas como los causantes de los males del mundo.
Jane y sus amigos no simbolizan esos seres depravados y carentes de toda ética, capaces de venir al mundo para robarle a los heterosexuales sus hijos, sino personas de carne y hueso que luchan por sobrevivir en nuestro mundo.

Que su tendencia sexual sea homosexual, bisexual, lésbica y heterosexual termina siendo un detalle tan poco relevante como el color de la camisa que llevan o su comida preferida. Es una elección personal y nadie debería etiquetarlos por ello y mucho menos con frases tan poco afortunadas como la anteriormente comentada.

De ahí  que etiquetar a El mundo de Jane como un cómic “gay” sea tan poco acertado como decir que el fútbol es “de interés nacional” cuando las cosas están como están y hay tantas necesidades por cubrir. Aunque, ya se sabe que sobre gustos…




Agradezco a Ediciones La Cúpula, las facilidades dadas para la redacción de esta reseña así como la imagen de portada.

La imagen de la autora Paige Braddock © Jane?s World by Paige Braddock 2010