miércoles, 28 de octubre de 2009

ARMA XL


Uno de los grandes placeres de leer un cómic reside en descubrir el grado de implicación de los autores para con la serie y/ o un determinado personaje. En algunos casos, el trabajo no pasa de ser convencional y la aportación de los autores queda en una simple anécdota.
Sin embargo, en otros casos, la querencia del autor/ autores para con el personaje o una cabecera concreta salta a la vista desde la primera viñeta.

Y éste es el caso de Enrique V. Vegas con un personaje como Lobezno, el mutante de las garras de adamiantum. Se nota que el personaje “le mola” un montón y que disfruta muchísimo dibujándolo. Vamos, que en otra vida le hubiera encantado ser como él.

Tal conclusión, empíricamente demostrada, queda patente al leer Arma XL, versión en formato cabezón del mutante canadiense, mezcla de los cómics y la película X-Men Origins: Wolverine.La obra, narrada en tono de parodia, no esconde el profundo respeto y el gusto por las aventuras de uno de los personajes más carismáticos del universo Marvel.

Como es habitual, las páginas están llenas de chistes privados y referencias a la cultura popular más cotidiana, algo que no impide que Vegas de rienda suelta a todo su talento para plasmar a Torrezno, de la maneras más convincente posible. Sus dibujos están cuidados hasta en el más mínimo detalle y aunque el personaje solamente luce dos garras, en vez de las tres habituales, su mal carácter y sus métodos expeditivos y claros se nos muestran en toda su plenitud.

Alguien podrá decir que exagero, pero las splash-pages dobles, en las que Torrezno –ya convertido en Arma XL- sale de piscina de plástico (no había presupuesto para el despliegue que aparece en la película) como una auténtica “arma viviente; o en las que se enfrenta a un enorme centinela; o cuando salta para atacar al helicóptero que le está incordiando, son tan dignas y están bien dibujadas como otras tantas vistas en las aventuras “oficiales” del personaje marveliano.
Después están las ocurrencias del autor, poniendo en boca del personaje, por ejemplo, una lista de las mejores series de televisión de los setenta y los ochenta, mientras llega a una granja de la familia… Kent, en Esmolville.
Incluso el final, momentos antes de birlarle la moto, imagino que Clark Kent, digo yo, dado que está en su granja, cuando Torrezno sostiene un folleto de la escuela de talentos XL. Sus últimas palabras quién demonios me convenció… para ponerme unas ¡mallas amarillas!, demuestran lo bien que se lo pasó Vegas dibujando esta historia.

Lo dicho, si las anteriores estaban bien, ésta es una obra imprescindible para todos los buenos amantes del noveno arte en general y de Torrez… perdón, Lobezno, en particular.

Guión y dibujo: Enrique V. Vegas
Portada: Enrique Vegas (dibujo) y Guillem Marí (color)
Precio: 2,5€
Colección Siurell
Dolmen editorial


Agradezco a Dolmen Editorial y Enrique V. Vegas, las facilidades dadas para la redacción de esta reseña así como la imagen de portada.


© Enrique V. Vegas 2013

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