viernes, 30 de abril de 2010

SONGES: CORALINE




Siempre he admirado los comics europeas, sobre todo los álbumes de Humanoides. Por eso me pareció estupendo el tener la oportunidad de trabajar yo mismo en uno de éstos. El proyecto, Coraline, es en parte un drama ambientado en la época victoriana, en parte Steampunk, en parte fantasía más piratas, y es algo totalmente diferente a lo que he hecho. Es una oportunidad magnífica para intentar cosas nuevas, para crecer profesionalmente hablando. Además, se me ha dado libertad y el tiempo necesario para poder realizar el mejor trabajo posible. (3)

De niño crecí con la revista Heavy Metal que se publicaba en los Estados Unidos. En ella se podían encontrar historias de Moebius y otros grandes autores europeos. Hace unos años, en el ComiCon de San Diego empecé a encontrar las ediciones originales de ese tipo de material, y he de reconocer que uno se encuentra con unos dibujos excelentes en todas esas obras.
Como siempre estoy buscando cosas nuevas, para mí fue muy importante lograr encontrarlas.
Así que cuando me surgió la oportunidad de trabajar en Humanoides, en un formato mayor que el habitual y hacerlo todo yo sólo; entintado, color, sin un grupo de gente a mi lado, sin fechas de entrega… Algo mío de principio a fin. Estaba claro que no podía rechazar una oferta como ésa.

Lo cierto es que, en un principio me ofrecieron dos proyectos. Uno de ellos era una historia contemporánea –una especie de cruce entre las series televisivas Policías de Nueva York y Expediente X- con un tono muy oscuro. Por aquel entonces estaba trabajando en la mini serie Spiderman y la Gata Negra que también era una historia bastante oscura y se desarrollaba en la ciudad de Nueva York. De modo que, aunque me gustó la historia, pensaba que se parecía mucho a lo que estaba haciendo en ese momento.
En cambio el proyecto Coraline sólo tiene en común con otros en los que he trabajado que la protagonista es una mujer, pero el resto es algo nuevo, la época, los trajes, los elementos mecánicos... y por eso escogí este proyecto al final.
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A estas alturas del monográfico (Monográficos Dolmen# 14) debería estar claro que el estilo de dibujo de un autor como Terry Dodson es perfecto para desarrollar un trabajo en el viejo continente. Al distinto planteamiento editorial, con plazos de entrega mucho más largos –y sin la esclavitud de una colección mensual como ocurre en las grandes editoriales americanas-, se suma el formato mucho mayor de los álbumes y la costumbre de publicar en tapa dura y con un papel mucho más lujoso.

Tampoco debemos olvidar que las grandes editoriales americanas se han apropiado de los modos europeos y cada vez publican ediciones más lujosas y en formato aún más grande que los habituales en Europa, las versiones Absolute de la editorial DC Comics son el mejor ejemplo.
A pesar de ello, el mercado francófono aporta una serie de ventajas muy jugosas para autores como Terry Dodson o John Cassaday, el cual también cruzó el “océano” para trabajar en la misma editorial francesa, con la trilogía de Je suis Légion.

Las especiales características del proyecto y la posibilidad de volcar todas sus variadas influencias, sin tener que hacer frente a una fecha de entrega definida, supuso la mejor de las recetas para lograr un trabajo realmente sobresaliente, desde el punto de vista gráfico.

La historia empieza con un tono realista, ambientado aproximadamente en el año 1.885. Sin embargo, una vez Coraline entra en la propiedad de Vernere, ya todo se tiñe de tonos fantásticos. Creo que una de las descripciones en el guión inicial de la historia decía que los inventos que había por allí tenían un look “Ver-ish”, como si fueran artículos sacados de las novelas de Julio Verne.

Ésta ha sido, precisamente, la parte que más tiempo me ha llevado de todo el proyecto, dado que he tenido que diseñar todo partiendo de la nada, y estoy hablando de todo, empezando por la vestimenta, pasando por las habitaciones, los barcos y terminando en los diferentes inventos. En casi cada página que dibujé había nuevos elementos que tenían que ser ideados y dibujados.
Tenía algunas imágenes en la mente, de la película de Disney 20 000 leguas de viaje submarino, y también encontré algunas ideas interesantes en distintas películas, tales como Wild Wild West o La ciudad de los niños perdidos, y en varios cómics, tales como La liga de los hombres extraordinarios. El mundo de Steampunk, creación de Chris Bachalo, también fue de gran ayuda. Luego añadí elementos de la era Victoriana tardía y también del art noveau, sobre todo de Alfons Mucha, cosa que creo que le da al álbum un look único. (4)

INFLUENCIAS DENTRO DE UNA OBRA COMO CORALINE

En el anterior párrafo el dibujante ya ha citado algunas de principales influencias de una obra como Coraline, aunque se podrían añadir algunas no sé si asumidas o no por Dodson, pero que no escapan a cualquier aficionado a la literatura fantástica y al cine y la televisión de género.
Una de las que más destaca, tal y como él mismo comenta, con sólo ver la portada del álbum, es la del artista eslavo, piedra angular del Art Nouveau, Alfons Mucha.
Dodson utiliza una tipografía similar, por no decir igual, que la que utilizaba el pintor y dibujante para los carteles que popularizó en el París de finales del siglo XIX y principios del siglo XX.

Mucha, nacido en 1.860, destacó desde pequeño por su afición al dibujo. No es aventurado pensar que, de haber nacido en la misma década, pero del siglo XX, Mucha hubiera acabado encaminando sus pasos por el noveno arte. Dado que el interés del joven artista por el resto de las disciplinas académicas era más bien escaso, éste decidió ingresar en la firma Kautsky-Briochi Burhardt, especializada en la construcción de escenarios teatrales, a la edad de 19 años. En esos años, Mucha destacó por su capacidad para crear elaboradas caligrafías de una enorme belleza y que terminaron por destacar sobre el resto del trabajo de sus compañeros.

Tras pasar una temporada en la empresa, Mucha ingresó en la academia artística de Munich, lugar en donde permaneció hasta su traslado a la ciudad de París.
Sus primeros años no son lo que dicen buenos –como suele pasar cuando se llega a una gran ciudad como la capital francesa-. Sin embargo, la oportunidad que estaba esperando le llega cuando se conmemora el centenario de la Revolución Francesa, en 1.889.
Durante la celebración de tan magno acontecimiento, el talento de Mucha para la creación de carteles y rótulos adornados con intrincadas caligrafías es observado por multitud de personas, lo cual le supone al artista una inmejorable carta de presentación. A partir de entonces, su trabajo comienza a ser habitual, formando parte de algunas de las más reputadas marcas comerciales de la Francia de aquellos años.

De todas maneras, el espaldarazo definitivo le llegó al realizar el primero de una larga serie de carteles para la que sigue siendo considerada, aún hoy día, la gran dama de los escenarios teatrales, Sara Bernhardt.
Sus espectaculares carteles, los cuales son una clara inspiración para la portada del álbum, así como para algunas de las páginas interiores de Coraline, continúan siendo objeto de estudio en las principales escuelas y universidades que imparten la carrera de Publicidad, así como Diseño gráfico.

Mucha, como otros contemporáneos, fue un adelantado a su tiempo, sobre todo en la faceta del diseño publicitario, comenzando la moda de ofrecer “pequeñas obras de arte” de uso cotidiano en lugares tan sencillos como una caja de galletas o un anuncio de una marca británica de bicicletas.
Sus estatuas, sus elaboradas joyas, o el diseño para la tienda del joyero Fouquet –resumen en tres dimensiones de lo que fue y es el art nouveau- son también una clara fuente de inspiración para los interiores de las casas que aparecen dibujadas por Dodson en Coraline. Las copas y botellas, adornadas con estrellas y enredaderas –las cuales forman parte de la vajilla de la residencia de Vernére- así como las joyas que luce la protagonista durante las veladas nocturnas, bien pudieran estar firmadas por el artista eslavo.
Todo esto no hace sino confirmar la vigencia del trabajo de un creador como Alfons Mucha, responsable de que el arte dejara las rígidas academias y pasara a formar parte de la vida cotidiana de la sociedad de su momento y de la del futuro.

Dodson también apunta las influencias de tres películas en especial, trilogía compuesta por 20.000 leguas de viaje submarino, Wild Wild West y la producción europea La ciudad de los niños perdidos, de los directores Mar Caro y Jean Pierre Jeunet.

De la primera, una producción de Walt Disney, del año 1.954, protagonizada por Kirk Douglas y James Mason –en una de las mejores interpretaciones del siempre esquivo Capitán Nemo- Dodson exporta a su álbum elementos como la ornamentación de la sala principal del submarino Nautilus, el intrincado entramado de tuberías, escaleras y barandillas, así como los pistones y ruedas dentadas que llenan la sala de máquina del sumergible.

Los engranajes, poleas, pistones y demás elementos mecánicos que impulsa la monstruosa araña mecánica creada por el demente profesor Arliss Loveless, mente criminal a la que se debe enfrentar el capitán Jim West en Wild Wild West, también sirven de inspiración para, por ejemplo, las paginas 10, 11 y 19 del álbum dibujado por Dodson.
En la última de las tres páginas citadas, podemos pensar que estamos en la estancia del capitán Nemo en su innovadora nave, con la biblioteca, las escaleras de caracol y las claraboyas de metal y cristal.

La surrealista y onírica película de Jeunet y Caro, La ciudad de los niños perdidos se deja notar desde la segunda página. La máquina que responde a la llamada de Coraline –una especie de portero automático de la antigüedad- está calcada de los artilugios que llenan la extraña construcción donde vive el científico obsesionado con atrapar los sueños de los más pequeños.
La misma sala de los sueños de la película es otra clara inspiración para el cómic, no sólo por elementos que la conforman sino por el cromatismo de cada uno de ellos.
El uso de colores ocres, mates, con dorados, verdes y carmesís, pero sin estridencias, son algo que Dodson recoge de estas películas y del mismo momento histórico en el que se desarrolla la acción.

Aunque el artista no lo cita, los interiores que aparecen en Coraline también tienen influencias de series fantásticas, tales como de la británica Doctor Who y su mítica cabina de teléfonos-máquina del tiempo.
El que el protagonista sienta una especial querencia por los vehículos náuticos, creando un barco que recuerda al diseño del Nautilus, el cual aparece en la versión cinematográfica de La liga de los hombres extraordinarios, tampoco es producto de la casualidad, sobre todo porque su propio nombre es una derivación de Jules Verne, creador literario del mentado ingenio submarino.

Otra influencia artística bien palpable es la que proviene de uno de los artistas gráficos preferidos de Dodson, Chris Bachalo, responsable del aspecto del mundo que aparece en las páginas de Steampunk.
La obra, publicada a comienzos del año 2.000, nos muestra una abigarrada y barroca simbiosis entre la ciencia, el ser humano, y arcanos conocimientos y se ha convertido en una obra de culto por su espectacular puesta en escena y por un guión que tampoco desmerece su lectura.

Bachalo intercala cualquier elemento mecánico, metálico, o de uso cotidiano, con el paisaje urbano de una Inglaterra en plena reseca de la Revolución Industrial. Sus máquinas de locomoción son otra clara inspiración para el vehículo que aparece en las primeras páginas de Coraline y a lo largo de la obra.

Además, el personaje de Miss Fiona, de la serie Steampunk, el cual aparece siempre en blanco y negro es una clara referencia para Coraline. En este apartado de influencias, se encuentra la portada alternativa del cuarto número de la serie, obra de Humberto Ramos y Sandra Hope, como un claro referente para el “look” que luego muestra la institutriz contratada para ayudar a Vernére a ser un niño normal y no un “obsesionado inventor” de todo tipo de artilugios.

Esta misma Inglaterra, mezcla de tradición y modernidad es la que aparece en la versión gráfica de La liga de los hombres extraordinarios y que, como el mismo Dodson comenta, le sirvió de inspiración.

Para terminar, añadir otras influencias que pueden ser descubiertas por el lector. Por un lado y en el sueño en el que Coraline acaba atrapada por unos… piratas, Dodson recurre a grandes clásicos del séptimo arte como Captain Blood o The black swan protagonizadas por Errol Flynn y Tyrone Power, respectivamente, con algún toque de Pirates de Roman Polanski.

La Bohemia francesa y sus peculiares personajes –muy bien reflejados en la película de Baz Luhrmann, Moulin Rouge- también se dejan ver en la narración, representados por los modistos Sergio e Ignacio. Éstos viven dentro del armario de la habitación de Coraline y ambos se encargan de vestir a la protagonista para sus aventuras nocturnas, ya sea con los mencionados piratas o en el último viaje de un navío, que nos recuerda más al Poseidón que al Titanic, pero nunca se sabe…

Para terminar el recorrido, ¿quién puede dudar que el responsable del rescate de Coraline, tras llegar a una isla llena de caníbales y acabar en el caldero –como Sharon Stone en Las minas del rey Salomón- no es un claro homenaje al personaje literario de Edgar Rice Borroughs, Tarzán?
¿Y cuando Coraline se coloca un tanga de piel de leopardo, a que recuerda a la versión, sin censurar, del personaje Shana the she-devil, dibujado por Frank Cho?

Con todas estas influencias, se puede llegar a la conclusión de que Dodson se limita a coger de aquí y de allá para llenar las 54 páginas del álbum. Nada más lejos de la realidad, sobre todo porque, como él mismo reconoce, el guionista de la obra apenas le daba una descripción de lo que sucedía en cada página

Filippi (D.P) tan sólo daba notas rudimentarias acerca del diseño, por lo que permitía que el dibujante diseñara el mundo de Coraline partiendo de cero. (4)

Aún así, Dodson no se amilanó lo más mínimo y su dedicación y esfuerzo, para cada una de las páginas es digna de reseñar, en especial, porque él es el responsable del resto de los apartados gráficos.

La razón por la que no me entinta mi mujer, en esta ocasión, es que hago unos lápices muy detallados. Cuando los termino lo limpio todo, lo escaneo y sustituyo el color del lápiz por un tono sepia. Al final todo se asemeja mucho a la tonalidad sepia que utilizaba Alfons Mucha en sus obras. (1)

Para el final se ha dejado el siempre controvertido asunto del erotismo –fácilmente convertido en pornografía por la actual administración norteamericana- y que, por ejemplo, obligó a publicar dos versiones de la mini serie de Shana: the She Devil, de la que ya hemos hablado, con y sin censurar.

Coraline es un álbum imposible de publicar en el actual mercado americano, debido a que hay páginas en las que la protagonista sale enseñando sólo sus pechos o todo su cuerpo desnudo. Para las mentes estrechas que continúan reclamando un código restrictivo, como sucediera en el pasado con el Comic Code, Coraline nunca debería llegar a las estanterías de las librerías especializadas o, de hacerlo, lo haría con todas las trabas de este mundo y con todos los boletos para ser un caso que luego debieran defender los abogados del CBLDF.
Dodson tiene claro que su capacidad para dibujar bellas mujeres no tiene nada que ver con su interés por hacer cómic de tipo pornográfico o de alto contenido sexual.

No tengo problema alguno en dibujar desnudos, e incluso escenas de sexo, si todo eso es relevante para la historia. Sin embargo, no tengo ningún interés en hacer un cómic que sea todo de sexo. Soy un aficionado del arte de las pin-up, que de lo que trata es más acerca de insinuar que de revelar. Cuanto más se deje a la imaginación, mejor. (2)

De todas formas, y al hilo de lo anteriormente comentado, las páginas que van desde la 44 a la 48, a pesar de ser de una belleza increíble –y eso que Dodson siempre afirma que lo que más le cuesta es dibujar bien el cuerpo humano- son inauditas para el mercado de su propio país.
Será por eso que el álbum, publicado en nuestro país por Dolmen Editorial a un precio de 16€, se vende en el país de Dodson por 60€ al cambio.

Coraline demuestra, ya sin género de dudas, el talento de Dodson como dibujante, entintador y colorista. La historia, sencilla en su desarrollo –prima más el elemento visual que los diálogos escritos por Filippi- se sustenta en una viñetas perfectamente trabajadas, donde cada elemento está cuidado hasta el exceso, ya sea en los interiores de la mansión donde viven los protagonistas como en los distintos escenarios naturales en los que se desarrolla la acción.

Coraline destaca por su tremenda belleza, su expresivo rostro y una anatomía que reclama su protagonismo en buena parte de la obra. En algunos momentos Dodson logra que el personaje se convierta en cualquiera de las modelos que sirvieron de base para los carteles diseñados por Alfons Mucha, en los albores del siglo XX.

Coraline es una obra que supone un placer visual y estético, dominada, de principio a fin, por los lápices y el talento de Terry Dodson y es una obra que seduce a cualquier lector que comience su lectura.

Ahora sólo queda esperar una continuación –visto lo abierto de su final- y que, aunque se haga esperar, seguro que no decepcionará a todos los seguidores del autor y a los amantes de este tipo de propuestas tan seductoras.

CITAS

1. Vaquer, Jaume. Dolmen#95. Enero 2.004
2. Jozic, Mike y Leblen, Sylvain. www.silverbulletcomicbooks.com
3. Pavey, Matthew. www.comicbookresources.com/news/newsitem.cgiPid=1356
4. Brady, Matt. http://www.forum.newsarama.com/showthread.php?t=1006 2.002



Agradezco a Dolmen Editorial las facilidades dadas para la redacción de esta reseña, así como la imagen para ilustrar esta reseña

© Terry Dodson 2013

lunes, 12 de abril de 2010

SPIDER-MAN: IL SEGRETO DEL VETRO

Guión: Tito Faraci
Dibujo: Giorgio Cavazzano
Comic de 22 páginas, en color y blanco y negro (Edición Especial)
Marvel Comics/ Panini Comics Italia
ISBN : 2845383509
La historia se incluye en el número especial Marvel Europa
(Wolverine: Saudade; Daredevil & Captain America: Dead on Arrival; y Spider-man in Venice: The Secret of the glass)
Marvel Comics/ Panini UK Limited
ISBN: 978-1-905239-62-7
Precio: £8,99


El uno de noviembre del año 2003 se presentaba en Italia la primera edición de SPIDER-MAN: IL SEGRETO DEL VETRO, una edición en blanco y negro y en tapa dura, adelanto de la versión que luego se comercializaría en color, en diciembre de ese mismo año.

SPIDER-MAN: IL SEGRETO DEL VETRO formaba parte de un proyecto que trataba de presentar a los héroes de la editorial Marvel bajo el prisma de autores europeos. El resultado de dicha propuesta fue Lobezno Saudade, obra de los franceses Jean-David Morvan y Philippe Bouchet; y Daredevil & Captain America: Dead on Arrival, según un guión del autor italiano Tito Faraci y dibujo de su compatriota Claudio Villa.

Tito Faraci -conocido por sus trabajos para la editorial Bonelli- se encargó de escribir el guión de un personaje tan icónico como lo es Spider-man, experiencia que repitió tres años después con la aventura protagonizada por Daredevil y el Capitán América.
En el apartado gráfico, la responsabilidad de llevar a Peter Parker/ Spider-man de viaje hasta Europa recayó en uno de los mejores artistas de cuantos han pasado por las series gráficas de Walt Disney, el dibujante Giorgio Cavazzano.

Cavazzano, artista bastante desconocido en nuestras fronteras -dado el largo lapso de tiempo en el que han estado sin publicar las series gráficas de Disney- está considerado en el resto de Europa uno de los grandes dibujantes del noveno arte.
Su trabajo, dando vida a las aventuras protagonizadas por personajes tan conocidos como el Pato Donald, sus tres sobrinos o el avaro Tío Gilito son consideradas todo un clásico. Además, Cavazzano es responsable de la creación de los personajes Reginella y Paperinika, la versión femenina de Paperinik, conocido por los lectores españoles por Patomas.

No debe sorprender, por tanto, la elección del dibujante, ni el escenario, dado que Giorgio Cavazzano nació en la ciudad italiana de Venecia, lugar hasta donde viajará Peter Parker.

El viaje surge como una especie de “compensación” por los servicios prestados al periódico Daily Bugle -otorgada por el irrepetible J.J. Jameson- aunque suena a todo menos a eso, tal y como dice el propio Parker.
No obstante, el arácnido héroe ve en el viaje una forma de escapar de la tensión diaria y de su relación con tanto maloso disfrazado. La idea era buena, pero parte del plan se estropea cuando Parker descubre, al salir a pasear por la Piazza San Marcos, que la ciudad se encuentra en pleno Carnaval. Para acabar de rematarlo todo, Peter acaba descubriendo, al visitar el cementerio de la isla de San Miguel, la existencia del pérfido conde Alvine Gianus, un cristalero de Murano atrapado en una enorme burbuja de cristal, a causa de sus arcanos trabajos.

Gianus, empeñado en lograr el cristal perfecto, llegó a sacrificar personas para combinar su sangre con el resto de los componentes necesarios para lograr un vidrio de la mejor calidad. Sin embargo, lo que mayor ansiedad le produce a Parker es enterarse de que Alvine Gianus pertenecía al linaje “de la Araña”.

Sin saber cómo ni por qué, Peter Parker terminará enfundándose las mallas de Spider-man y combatirá al malvado ser a través de los canales y las callejuelas de la ciudad de Venecia.

Cavazzano demuestra su talento dibujando un Spider-man sensacional, el cual no tiene nada que envidiarle al que, semana a semana, llena las librerías especializadas de medio mundo. Por añadidura, su conocimiento del escenario es capital para que Venecia luzca tal y como es, y no como ha ocurrido con otras versiones de héroes que han llegado a una Europa que no tiene nada que ver con la realidad.

Ágil, dinámico, bien definido y mejor coloreado –apartado que recae en manos de James Offredi- la versión que ofrece Cavazzano es más que recomendable, aunque, la historia en sí tampoco es un poco simple. El malo tampoco aporta nada, salvo su aspecto que recuerda a una especie de insecto humanoide y los delirios propios de este tipo de seres.
Quizás si el cómic fuera de 48 páginas en vez de 22, el trabajo de ambos autores hubiera podido lucir más, pero como muestra, un “botón” como éste merece la pena se leído.

SPIDER-MAN: IL SEGRETO DEL VETRO sigue estando inédita en nuestro país, aunque hay versiones publicadas en Francia, Alemania e Inglaterra. La más sencilla de encontrar es la comercializada bajo el título Marvel Europa por la división inglesa de la editorial Panini. No es excesivamente fácil de hallar, pero, con un poco de paciencia, es posible hacerse con un ejemplar – sin tener que desembolsar demasiado dinero- y es un buen ejemplo de la validez de Spider-man.


Y para quienes quiean conocer mejor el trabajo de Giorgio Cavazzano, les recomiendo una aventura titulada World of the Dragonlords, con guión de Byron Erickson. Si la encuentran, no duden en comprarla porque los $12,99 estarán muy bien gastados.

Las imágenes y la portada del cómics SPIDER-MAN: IL SEGRETO DEL VETRO © Panini Comic Italia por la edición y © Giogio Cavazzano por los dibujos. 2003

SPIDER-MAN © and TM MARVEL COMICS 2010

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