miércoles, 24 de noviembre de 2010

C.B.L.D.F.

Aunque puedan parecer las siglas de una “otra” nueva arma inteligente -de las que sólo “matan” a las personas que están cerca de la explosión- las siglas que dan nombre a esta columna corresponde a la Fundación para la Defensa Legal del Comic (Comic Book Legal Defense Fund) creada, en 1.986, por el artista y editor Denis Kitchen, para defender a todos los profesionales del mundo del noveno arte.

La razón de que una idea como esta se llevara a cabo, tiene mucho que ver con la mentalidad norteamericana, su sistema de partidos y los múltiples grupos de presión, los cuales actúan según sea el presidente que ocupe la Casa Blanca
Además, cada estado tiene sus propias leyes en cuanto a lo que es bueno para sus ciudadanos y, caso curioso, muchas de estas reglamentaciones suelen tener serios encontronazos con la libertad de expresión y los derechos civiles de los habitantes de dichos estados.

Por todo ello, la inmensa mayoría de los mejores creadores del medio se pusieron de acuerdo para crear una asociación la cual pudiera servir de ayuda para solucionar los problemas legales que acosan a cualquier creador. Se trataba, no sólo de defender sus derechos en todo aquello relacionado con su libertad de expresión, sino en las relaciones contractuales con las grandes editoriales -y los siempre relegados derechos de autor-, sin olvidar a las personas que trabajan cara al público o en la organización de eventos relacionados con los cómics.

Y es que a lo largo de los años, la C.B.L.D.F ha tenido que acudir en defensa de muchas personas demandas por tener una voz discordante con lo socialmente establecido o por no cumplir, según los demandantes, la reglamentación que obliga a disponer los comics, según sean sus temáticas y contenidos en las tiendas especializadas.

Para quien no lo sepa, las tiendas de comics -me refiero al mercado anglosajón, aunque también se cumple fuera de los EEUU, deben estar colocadas de manera que los contenidos estén muy separados y los más pequeños no tengan acceso a cómics de contenido violento o erótico.
El problema viene en delimitar la barreras de lo violento, siendo éste unos de los principales problemas con el manga o lo que se considera erótico, más en un país demasiado puritano, como los Estados Unidos de América, de puertas para afuera, eso sí, dado que de puertas para dentro las cosas son muy distintas, para eso existe la doble moral, y en donde se censuran las cosas más triviales y se dejan otras mucho peores.

Por eso han habido muchos casos de denuncias interpuestas por grupos religiosos radicales, indignados por la presencia de una héroe negro junto a uno blanco -esos mismos que defienden las limpiezas étnicas como un medio para mantener el país limpio- o que al encontrar un cómic de temática erótica, esto es, una chica con una camiseta dentro de una cama, en una aventura de Spider-man, se han rasgado las vestiduras y ¡toma denuncia! a la tienda y a todo el que trabaja allí!.
Y no piensen que exagero, puede que me quede corto, pero no, exagerar no exagero.

Es en esos momentos cuando la C.B.L.D.F actúa defendiendo a estas personas, gracia a su grupo de abogados, y tratando de poner las cosas en su sitio, aunque como dice Marcia, la amiga de Pecas Patti en las tiras de Carlitos, el mejor sitio para esas personas sería la perrera, pero eso es otra historia.
Tampoco quiero decir que los abogados contratados por la C.B.L.D.F solucionen los problemas como los integrantes del Equipo A y salven a todos los implicados pero, desde que existe la fundación, el tablero está más equilibrado y las cosas están mejor que antes.

Sería bueno pensar que estas cosas sólo pasan allí, más si se tiene en cuenta el clima desatado por unaos fanáticos como los que lideran y apoyan al llamado “Tea Party”. Sin embargo, el mundo es muy grande y la censura parece querer recuperar el lugar que durante varios siglos ocupó la inquisición –demoniaca- que no santa.

Europa no está exenta de problemas y nuestro país, tampoco, sobre todo por las acusaciones y denuncias que han señalado a personas relacionadas con el mundo teórico del noveno arte. Ahora, cuando la crisis no da tregua, parece como si las grandes editoriales y asociaciones que dicen defender los derechos de autor, hayan estén colocando, en el punto de mira, a quienes escribimos sobre la historia del noveno arte y sobre los autores que conforman el mercado editorial.

Sin querer olvidarme del correcto –y absolutamente necesario- cumplimiento de la Ley de la Propiedad Intelectual, ya hay voces que han dicho que, tras sucesos como la denuncia interpuesta contra un estudioso de la talla de Antoni Guiral, se esconde una suerte de censura encubierta que busca el controlar lo que se dice y cómo se dice.

Lo peor del caso es que en España no existe una asociación como C.B.L.D.F aunque parece que ya hay intentos por crear algo similar, sobre todo porque las cosas no parece que vayan a ir a mejor, más bien todo lo contrario.
Estaría bien que el ejemplo de la C.B.L.D.F germinara en nuestras fronteras, en especial porque con ello el noveno arte y quienes trabajamos en él estaríamos, un poco más tranquilos, sin tener que estar pendientes de los desmanes de quienes solamente buscar controlar el trabajo de los demás.

Por lo pronto, una buen opción, ahora que el 2011 está a punto de llegar es apuntarse a la CBLDF
Está claro que queda mucho por hacer y que la lacra de la censura no está ni mucho menos derrotada pero por lo menos hay medios para luchar.
Si alguien quiere información sobre la C.B.L.D.F : www.cbldf.com o [email protected]. Es fácil apuntarse, no es caro pertenecer a ella y merece la pena, tal y como están las cosas.

También está la opción de ver el catálogo Previews y solicitar los cómics que se publican a favor de la fundación –The CBLDF Presents Liberty Annual 2010 llegó al mercado, en octubre de éste año 2010, de la mano de Image Comics y todavía se puede pedir- o cualquier otro producto relacionado con la fundación.
El dinero, por poco que sea, ayudará a que una persona se pueda salvar de la constante “Caza de brujas” promovida por quienes sí que son una VERDADERA LACRA para nuestra sociedad.

domingo, 14 de noviembre de 2010

1602

Guión: Neil Gaiman
Dibujo: Andy Kubert
Color: Richard Isanove
Tomo de 240 que recoge la serie limitada original.
Panini Comics


Imaginen por un momento que algunos de sus iconos gráficos más notables, aquellos personajes por los que sienten una especial predilección, se reúnen en una misma época, siglos atrás, desarrollando sus aventuras lejos del nuestra era y de los escenarios que nos eran tan cotidianos. Nuestro presente deja paso a un pasado lleno de intrigas y aventuras, aunque los rostros y los nombres nos son de sobra conocidos

Así empieza 1.602, en la Inglaterra imperial, dueña y señora de los mares y de muchas de las tierras del planeta. Son los días de la reina Elizabeth I, soberana amenazada, según nos cuenta la historia, por las oscuras maquinaciones del conde Otto Von Doom, amo de Latveria -y después, por James de Escocia-.
Para defender a la reina, está el jefe del servicio de inteligencia, sir Nicholas Fury, y su más leal consejero, Stephen Strange. Por otro lado, la Inquisición, comandada por el Gran inquisidor y sus leales, Pietro y Wanda, tratan de parar la herejía que supone el que, durante décadas, Inglaterra haya ofrecido su protección a aquellos que supuestamente practiquen arcanos conocimientos, siendo su principal líder Carlos Javier y sus pupilos.

Los problemas se acentúan al morir la reina y subir al trono James VI de Escocia. Además, la llegada de un poderoso artefacto, en manos de los templarios, el cual ambiciona Von Doom y por cuyos conocimientos mantiene retenido a sir Richard Reed, famoso aventurero que desapareció con el resto de sus tres compañeros,-y del que se cuentan gestas sobrenaturales- podría terminar con los días del imperio. Para evitarlo, Fury envía a su mejor agente, el bardo ciego Matthew Murdock, quien deberá enfrentarse con la peligrosa Natasha, la mejor soldado de los ejércitos del conde.

A su vez, Fury tratará de evitar la muerte de Carles Javier, y de su protegido, Peter Parquagh, mientras descubre, junto con su amigo Stephen Strange, qué misterio esconde la joven Virginia Dare. Ésta acaba de llegar desde el Nuevo Mundo, acompañada de su fiel Rojhaz, un nativo americano y que parece ser la causa de los bruscos cambios climáticos que azotan las costas de Inglaterra.
¿Qué pasará al final de todo? ¿Logrará el conde Von Doom apoderarse del extraño objeto y someter al mundo bajo su tiranía? ¿Podrá el agente Murdock salir airoso de su duelo con la pérfida Natasha? ¿Llegarán sir Nicholas Fury y Stephen Strange a salvar a Carlos Javier y a sus alumnos y comprender el secreto de la joven americana, antes de que sea tarde?.

Como dicen en los seriales, éstas y otras respuestas las tendrán si son capaces de sumergirse en la apasionante lectura de esta serie limitada de ocho números, publicada por Marvel Comics bajo el sello Marvel Knight.

Y, es que, a pesar de lo original del planteamiento y de lo bien adaptados que están los personajes a una historia que se desarrolla 400 años antes de que el universo Marvel como tal surgiera, son muchos los que proclaman a los cuatro vientos que Marvel no ha publicado nada que merezca la pena, desde tiempo inmemorial y mucho menos, nada original.

Pues la verdad, no se me ocurre nada que pueda ser más original que ver a los personajes clásicos del universo Marvel, dentro de un ambiente que no es el habitual en sus aventuras mensuales. Puede que algunos se puedan adaptar a las épocas sin variar demasiado, siendo éste el caso de Stephen Strange (Doctor Extraño) un poderoso hechicero místico, antes y ahora. Sir Nicholas Fury, el responsable del servicio de inteligencia de su majestad es el Coronel Furia encargado de SHIELD hasta hace bien poco; y el conde Otto Von Doom (El doctor Muerte) es la némesis maligna de Reed Richard. Este último, líder de los Cuatro Fantásticos, desde el principio de los tiempos Marvel, en 1.602 permanece retenido por los malévolos planes del conde, el cual quiere utilizar sus conocimientos para lograr lo mismo que ahora: dominar el mundo y punto.

Pero hay otro grupo de personajes, los cuales se nos muestran bajo un prima muy alejado al que estamos acostumbrados a verlos. Sin ir más lejos, quién podría imaginarse al abogado ciego de la cocina de infierno (Daredevil) trasmutado en un cantante del medievo, que, además de ciego y saltimbanqui, es agente de Nick Fury. O ver a cierta Viuda negra al servicio de una mente malvada como la de Doom. O a nuestro amistoso vecino Spiderman, en el papel de, Peter Parquagh, ayudante personal de sir Nicholas Fury.

En 1.602, cada uno de nuestros personajes favoritos se ha adaptado a su nueva situación y, gracias a la maestría de su creador, Neil Gaiman, las piezas encajan en un mosaico que se vuelve cada vez más apasionante. Encima, resulta muy divertido ver las capacidades de algunos de nuestros mutantes favoritos -Scotius, masters Grey o McCoy, alias Cíclope, Jean Grey o la Bestia en el universo mutante de los cómics- interactuando con la vida de la época, y vestidos de una manera que en nada recuerda a los llamativos uniformes de los X-Men más contemporáneos.
Y ésa es precisamente la magia de los cómics, y en este caso, el acierto de Gaiman, al promover una serie que estuvo precedida de un gran misterio por parte de la editorial, en los meses anteriores a su publicación.

Junto al guionista, destaca el dibujo de un inspirado Andy Kubert, perfectamente adaptado al reto de contar cómo sería el universo Marvel hace 400 años, y el color digital de Richard Isanove, ha logrado dar la sensación de las texturas, los colores y la iluminación propia de aquella época.

Tras el éxito inicial de la primera serie, Marvel repitió la aventura con otras tres propuestas, tituladas 1602: New World, Marvel 1602: Fantastick Four y Spider-man: 1602, las cuales, sin estar mal, no mantuvieron el mismo nivel de originalidad y frescura que la serie original. De las tres, la que supo mantener un mayor nivel de calidad fue la protagonizada por los Cuatro Fantásticos de la antigüedad, merced al buen guión de Peter Davis.

1.602 es una serie para descubrir o volver a leer tiempo después de la primera lectura, tanto por lo que cuenta y por cómo lo cuenta. El resto, tras las 240 páginas de la edición que recoge la serie completa, publicada por Panini Comics, la cual incluye extras tan atractivos como lo son el guión original, una galería de bocetos y varios artículos sobre la obra.

© Marvel Comics 2003 por la obra original
© Andy Kubert por el dibujo de la portada
© Panini Comics por la portada de la edición española

domingo, 7 de noviembre de 2010

CÓMICS SOLIDARIOS



Hace nueves años, tras una larga temporada sin dedicarme a escribir de manera continuada, decidí volver a emborronar páginas con mis pensamientos. La causa, la misma que ha impulsado este blog desde hace cuatro años; es decir, reivindicar el papel del cómic como medio de expresión en una sociedad que suele darle la espalda.

Lo cierto es que si hubo una expresión artística que reaccionó rápido ante el brutal atentado del once de septiembre del año 2001, el cómic fue, sin duda, uno de los más rápidos. En las web de las editoriales, en los foros de Internet, en las páginas de los artistas más conocidos todos se pusieron “manos a la obra” para tratar de ayudar y homenajear a los héroes de aquella aciaga jornada en la historia de la humanidad. Incluso se llegaron a olvidar los desacuerdos del pasado, con tal de lograr que los ánimos se calmaran. Fue una lección de profesionalidad y buen hacer que, sin embargo, cayó en saco roto para la mayoría de los medios de comunicación de masas españoles, centrados más en el mundo de la farándula que en cualquier otra expresión artística.

Lo mejor del caso es que esos mismos medios, ahora pierden la chaveta semanas antes de que una película basada en un personaje de cómic llegue a las pantallas. En muchos de los casos, sus comentarios y artículos están llenos de errores, fruto de la improvisación y la falta de atención que todavía se le otorga al mundo gráfico.

Como suele ser costumbre, se quedan en la superficie y no es habitual que profundicen más allá, dado que su interés se queda en el titular, el nombre del actor y la recaudación. El resto, la información correcta y bien estructurada, la aportan las web especializadas y los blog de personas que sí saben de la materia y no hablan de cómic para rellenar espacio en la parrilla de programación.

Nueve años después de que este artículo se publicara, ya son 900 artículos los que he logrado que vean la luz, 500 de los cuales, aproximadamente, dedicados al mundo gráfico. Ha sido una labor desarrollada en diez medios de comunicación distintos, cuatro de los cuales ni siquiera existen ya.
Gracias a esta labor, los artículos y reseñas del principio se transformaron, a partir del año 2007 en seis monográficos –de entre 80/ 100 páginas- dedicados a dibujantes señalados del noveno arte y dos libros teóricos –entre 200/ 300 páginas- uno sobre la historia de un personaje de la editorial Marvel Comics y otro sobre una serie gráfica japonesa.


No obstante y a pesar de que este salto es una evolución lógica ante un trabajo realizado previamente, tengo claro que es poco probable que hubiese sucedido de no haber publicado este artículo en dos rotativos de la ciudad de Las Palmas, en los últimos meses del año 2001.
El artículo que viene a continuación es el mismo que se publicó hace nueve años salvo algunos cambios en cuanto a su estilo de redacción, con el fin de actualizarlo un poco. Sin embargo, en esencia, es el mismo que escribí y del cual me siento orgulloso, a pesar del tiempo y todo lo que ha pasado en estos últimos nueve años.


COMICS SOLIDARIOS

Según las leyes de la física “a toda acción le corresponde una reacción, igual o mayor a la primera”.
Ignoro si a los iluminados que perpetraron los atentados del 11 de septiembre les enseñaron estas simples nociones de física o si su fanatismo les eximió de tales conocimientos académicos. El caso es que, después de ese día, no sólo cambió el perfil de Manhatan, sino que también lo hizo nuestra percepción del mundo en el que vivimos, de manera drástica y para peor.

Tras el atentado, las respuestas fueron muchas y variadas, involucrando a todos los sectores de la sociedad norteamericana. Los primeros en responder fueron los ciudadanos de a pié, formando largas colas para donar sangre o prestándose como voluntarios para ayudar en las tareas de desescombro, reparto de comida, información a las familias y cuidado de los ancianos que vivían cerca de la Zona 0.
Después fue la comunidad sociocultural la que comenzó con sus llamadas de apoyo y solidaridad, logrando entre todos, una reacción clara y contundente: estaban dispuestos a ayudar en lo que hiciera falta.

De estos últimos, fueron los artistas de Hollywood y los grandes astros de la canción los primeros en proponer acciones con el fin de recaudar fondos para las familias de las víctimas, en especial, las de los policías, bomberos y personal sanitario de la ciudad de Nueva York, quienes murieron, en su mayoría, al intentar salvar a los supervivientes de los ataques. Desde los primeros momentos, el alcalde Rudolph Giulani, los reconoció como los verdaderos héroes de aquel martes negro. Y a partir de entonces, todos los esfuerzos se concentraron en ayudarles.

Estos esfuerzos han tenido una gran difusión por parte de los medios de comunicación, no sólo en sus fronteras -el primer tele maratón en su honor fue uno de los programas más vistos en la historia de la televisión- sino en el resto del mundo, ayudando a exportar esa “solidaridad patriótica” que tanto deseaba el pueblo americano.
Pero, y siempre aparece alguno, el mundo del cine y la música no ha sido el único que ha respondido a la llamada formulada por las autoridades. Otros sectores de la cultura también se han sumado a ella y no han tenido la más mínima repercusión en nuestros medios de comunicación.
Uno de esos sectores lo forman las grandes editoriales de cómics -Marvel, D.C., Image- y muchas de las pequeñas editoriales independientes quienes como, en otras ocasiones, han mostrado su compromiso ante el problema planteado.

Y digo que no es la primera vez, dado que el mundo del cómic ha demostrado sobradamente su solidaridad y apoyo en causas humanitarias y sociales.
Como ejemplos, baste citar el especial Heroes for Hope (1.985) realizado por los personajes estrellas de la época, los X-Men, con guión del patriarca mutante Chris Claremont. El especial se realizó con motivo de la campaña de ayuda por la hambruna que sufría Etiopía en aquellos momentos.
Ese mismo año, Spiderman compartió cabecera con Power pack, en apoyo del Comité Nacional para la Prevención del Abuso Infantil. El mismo Spidey protagonizó también un especial para UNICEF en 1.992. En la última década, las páginas de los cómics americanos incluyen campañas contra el uso de las drogas, el tabaco o fomentando el consumo de leche frente a los refrescos –algo que inexplicablemente no se hace en nuestro país.

Y si miramos hacia el viejo continente, Morris, el genial autor de Lucky Luke, también respondió a una llamada de la Organización Mundial de la Salud, retirando el cigarro de su inmortal creación.

Con estos antecedentes, las primeras reacciones por parte del mundo de fandom aparecieron en Internet, al día siguiente de los atentados. Fue de la mano del dibujante y actual editor en jefe de Marvel, Joe Quesada, quien propuso la idea de crear un cómic como homenaje a los héroes del 11 de septiembre. La idea se nos ocurrió al día siguiente, mientras volvíamos de donar sangre. Se me acercó uno de mis asistentes y me propuso realizar un homenaje –de la mano de los mayores creadores de superhéroes de mundo-a los auténticos héroes de nuestro país-.Así surgió Heroes un poster- book de 64 páginas a todo color bajo el lema, propuesto por Quesada, donde se reuniría el “Quién es Quién” del fandom americano. Quesada también declaró que el especial contaría con la colaboración, no sólo de los autores de la casa, sino de todos los que quisieran ayudar, aunque no trabajaran directamente con la editorial o no mantuvieran buenas relaciones con la Casa de las Ideas. Y no fue una exageración.

A la larga pléyade de artistas que se sumaron a la convocatoria respondieron nombres tan significativos -y que no ocultan su marcada animadversión hacia la editorial Marvel- como el guionista británico Alan Moore, autor de Watchmen o From Hell; y Todd McFarlane, creador de Spawn y uno de los propietarios de Image Comics.
McFarlane, quien dijo que no volvería a trabajar NUNCA MÁS para la Casa de las Ideas, se encargó de entintar un dibujo del propio Quesada, el que aparece un desolado bombero de la ciudad de Nueva York, el cual está acompañado de un texto del director cinematográfico y guionista Kevin Smith.

Al final, 75 autores han formado el elenco de Heroes, destacando, por destacar algunos, a Neal Adams, Neil Gaiman, Kurt Busiek, John Romita sr., y jr., Richard Corben, Stan Lee, Garth Ennis, Carlos Pacheco, Frank Miller, Alex Ross y una largaaaaaa lista de nombres del panorama comiquero internacional
Pero no sólo Marvel ha reaccionado.

D.C. Comics. la veterana competidora de Marvel, anunció dos números especiales titulados genéricamente 9/ 11: Artist Respond y que se publicarían en enero del año 2002. El mismo día del atentado, la web de DC Comics mostraba a Superman saludando a todos los HEROES fallecidos durante aquella mañana.
Enero del año 2002 también fue la fecha elegida por la independiente Alternative Comics para publicar al mercado su 9-11: Emergency Relief.
Entre tanto, la editorial Oni Press, propiedad del mencionado Kevin Smith, organizaba una subasta de originales y ejemplares firmados para aportar más fondos a la fundación creada a tal fin.
Por último, merece la pena reseñar algunas de las páginas especializadas en Internet, en especial Comixtreme y X-Men Unlimited, donde un desolado Henry McCoy, alias “La bestia” de los X-Men, aparece llorando sobre la imagen en llamas de las Torres Gemelas.

Mientras escribo estas líneas, ya ha llegado al mercado la primera edición de “Heroes” (de 100.000 ejemplares), obteniendo unas ventas buenas, pero no tanto como se esperaba. Las causas han sido varias, según el propio Quesada. Por un lado, los libreros no han tenido demasiado tiempo para realizar unos pedidos acordes con las expectativas generadas. Además, el anuncio por parte de la editorial de que se realizarán las ediciones necesarias para satisfacer a todos, ha ralentizado la demanda. La razón de esta última afirmación tiene que ver con que, en los anteriores casos citados, las tiradas de cada uno de los especiales eran únicas, destruyéndose las planchas nada más terminar la impresión. De todas formas, tal y como matizó Joe Quesada, Confiamos en llegar a 250.000, dentro de Estados Unidos, a la espera de las ventas internacionales. En esto Heroes es también novedad, dado que antes este tipo de propuestas eran, solamente, para el mercado americano.
Como podrán ver, estas acciones no tienen el mismo glamour de un concierto en el Madison Square Garden organizado por Sir Paul McCartney, pero creo que merecen un respeto y difusión similares.

Lo único que sí tuvo eco en los medios de nuestro país fue la retirada del trailer de Spiderman –una semana después de que se empezara a proyectar en los cines-, porque aparecían las Torres Gemelas. Se dijo que Sony era la responsable de tal decisión, olvidando que Marvel es la propietaria del personaje, y alguna cosa tuvo que decir.

La historia no es nueva. Para gran parte de nuestra sociedad, los cómics son y seguirán siendo una lectura para niños pequeños, adultos inmaduros o freaks (monstruosidad, en el más amplio sentido de la palabra) Además, no se leen, sólo se miran, olvidando de un plumazo el magnífico trabajo realizado por los grandes guionistas españoles y extranjeros.

La realidad es muy distinta. El cómic es, por méritos propios, el Noveno Arte y forma parte de la cultura del siglo XXI. Es, además, una herramienta muy útil para el iniciarse a la lectura, realidad que también han olvidado las nuevas campañas para el fomento de dicha actividad. De la enseñanza del alfabeto visual, disciplina olvidada en los planes de estudios españoles, ni siquiera comento nada.
La pregunta sería entonces ¿Algún día el cómic será tenido en cuenta como medio de expresión y difusión por parte de los gestores culturales, o continuará siendo un arte de segunda?Puesto que ignoro la respuesta, termino con las frases de promoción de “Heroes” recogidas en la web de Marvel Comics, mientras espero el momento de poder disfrutarlo en su totalidad, cual “freak” cualquiera, contento de serlo que se precie.

El cómic está poblado de multitud de seres con superpoderes. Pero el día 11 de septiembre, una gran cantidad de hombres y mujeres reales sorprendieron al mundo con sus increíbles actos de valentía.
Cuando otros corrían, ellos acudían al rescate.
Cuando otros pedían socorro, ellos ofrecían ayuda
Cuando otros gritaban, ellos respondían con tranquilidad y esperanza
Y, trágicamente, muchos de ellos murieron, pero su recuerdo vivirá para siempre entre nosotros.
No podían derribar muros, callar al huracán o volar como los pájaros
Pero ellos son y serán unos auténticos Héroes.


Heroes © Marvel Comics USA 2001