lunes, 31 de enero de 2011

UNA HISTORIA DE VIOLENCIA

AUTORES: VINCE LOCKE y JOHN WAGNER
ENCUADERNACIÓN: Rústica
PÁGINAS: 286
Precio: 18 euros
ISBN: 978-84-96815-81-0
EDITORIAL: ASTIBERRI EDICIONES


Desde que Will Eisner sorprendiera a propios y a extraños con la publicación de Contrato con Dios, considerada la primera novela gráfica de la historia, han sido muchos y buenos los ejemplos que nos han llegado utilizando dicho género como medio de expresión. No obstante ha sido el género negro, cuyos máximos representantes en la literatura han sido Truman Capote, Dashiell Hammett, entre otros, la disciplina que mejor partido ha sabido sacarle al nuevo formato.

Piensen la sorpresa que supuso para muchos aficionados al séptimo arte descubrir que Camino a la perdición -película protagonizada por Paul Newman, Tom Hanks y Jude Law- estaba basado en la novela gráfica del mismo nombre, Road to Perdition, de Max Allan Collins y R. P. Rayner, publicada en España por Dolmen Editorial y luego reeditada por Panini Comics. En dicha narración los autores sacaban el máximo provecho al blanco y negro de sus dibujos para llevarnos hasta las últimas consecuencias de una historia marcada por la relación de un padre y un hijo, cuyas vidas se ven inmersas en una espiral de violencia.

Por ello, y tras el éxito de la adaptación cinematográfica, no es de extrañar que Hollywood haya vuelto a mirar hacia dicho formato para realizar una nueva versión de una historia enmarcada en el más puro género gángster, pero donde la violencia ocupa un lugar predominante a lo largo de la narración. De ahí lo explícito de su título, A history of violence, publicada por Paradox Press, la misma editorial responsable de Road to Perdition.

En esta ocasión, el guionista John Wagner, perpetrador de un personaje tan atípico como radical, el cual responde al nombre de Juez Dredd, y el dibujante Vince Locke, ilustrador especializado en historias terroríficas como Dead World, una historia de zombis, The Sandman, y American Freak han aunado esfuerzos para trasladarnos hasta la esencia misma de la locura, la venganza y el sadismo que parece aflorar a poco que se escarbe en la civilizada máscara del ser humano.

El propio Max Allan Collins comentaba en la presentación de A history of violence que sus autores han logrado reunir la esencia de Mario Puzo, autor de El Padrino, con los dibujos de Norman Rockwell, retratista oficial de la América clásica de los años 30 y 40, en una atractiva historia de crímenes pasados y sus consecuencias en el presente.

En sus doscientas ochenta y seis páginas, en la versión original, el lector asiste al paseo por el purgatorio de Tom Mckenna, un corriente padre de familia que reside en un pueblo cualquiera de la geografía americana, que ve cómo un día su vida y su trabajo se convierten en una pesadilla que creyó haber dejado atrás, cuando era solo un adolescente. Después de un vibrante comienzo iremos conociendo muchas de las incógnitas, aunque la verdadera violencia del ser humano nos será revelada en las últimas veinte páginas, verdadero tratado de lo que el alma de muchos hombres puede llegar a albergar.

Será por esto que el director elegido para su adaptación fuera el no menos controvertido cineasta canadiense David Cronenberg -responsable de cintas como Videodromo, Gemelos, Crash, o El almuerzo desnudo- amante de historias extremas y tendentes a desnudar las miserias de la raza humana, en todos sus sentidos. Para el papel de Tom Mckenna se escogió al actor Viggo Mortensen, el cual da la réplica de una manera muy convincente al aparentemente atribulado protagonista, quien esconde un pasado marcado por otra historia de violencia.
El resto del reparto se completó con la actriz Maria Bello y los actores Ed Harris y William Hurt.

Lo realmente importante es que cada vez más ambos artes, el séptimo y el noveno, están logrando una simbiosis del todo beneficiosa, lo cual está ayudando a legitimarlos como las disciplinas culturales del siglo XXI.
Además, propuestas como las de Eisner, Spiegelman, Collins o Wagner dejan muy claro que la combinación entre imágenes y texto puede ser tan adulta y madura como muchas de las grandes obras de la literatura, sin por ello perder validez.

Para más información, pueden leerse la versión española de la obra, Una historia de Violencia. Ediciones Astiberri o en su versión original A history of violence sc DC Comics/ Paradox Press.

1 comentario:

  1. No; si al final las grandes mentes pensantes se van a enterar de algo que el resto, mas modestitos en nuestros procesos cerebrales, ya sabíamos. que el arte y la cultura tienen lazos entre si y que los comparten todo el tiempo. Así el 9º arte bebe de las fuentes de sus 8 hermanos mayores incluida la música pues si bien un cómic no se oye, puede basarse en un tema musical o hacer referencia a el, como en la adaptación a cómic de "La flauta mágica" bello cómic que solo puede ser conseguido por redes de intercambio de esas de las que tanto se habla últimamente o coleccionistas de antigüedades y curiosidades y mejor no saber en que estado. Asmáticos abstenerse.
    Mientras el cine ha entrado en un bucle cerrado de ideas El cómic a avanzado en todas las direcciones y estilos. Tanto que su bidimensionalidad natural se le queda pequeña y ha dado el paso natural hacia el cine. creándose de ese modo una simbiosis perfecta adaptada a las nuevas tecnologías que posibilitan la creación de cualquier invención imaginable. Del mismo modo directores como George Lucas descubren en el cómic una manera de expandir su gargantuesco universo de ficción, y si bien se ha valido de la literatura y de los vídeo juegos, es en el cómic donde se hayan las 8 partes sumergidas de este iceberg tremendo que es la saga Star Wars.
    Como dice el refranero "Nunca es tarde si la dicha es buena"

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