viernes, 18 de marzo de 2011

ENTREVISTA A JOSÉ EXPÓSITO

En muchas ocasiones los aficionados al mundo del cómic se olvidan de que en el arte secuencial confluye el trabajo de muchas personas. Desde los lápices del dibujante, la tinta y el color, hasta la labor del editor.
Precisamente por todo ello, la presente columna está dedicada al trabajo del diseñador y colorista José Expósito, con quien me puse en contacto tras la publicación, en este mismo espacio, de la reseña de Leinad, obra en la fue el responsable de darle color a los lápices de Enrique V. Vegas.
Sirvan sus palabras a modo de homenaje para todas aquellas personas que logran, con su aportación profesional y personal, que cada mes un nuevo cómic llegue hasta las estanterías de las librerías especializadas, en cualquier parte del mundo.

La primera pregunta, un tanto obvia es ¿Cómo te decantaste por ser colorista gráfico? ¿Te planteaste, por ejemplo, entintar o siempre sentiste una especial querencia hacia el tema del color?

Fue en la facultad de Filosofía donde empecé a relacionarme con dibujantes y guionistas de cómic. Junto a un grupo de amigos creamos la editorial Nonstopcomics, donde cada uno aportaba su granito de arena. Pronto me di cuenta de que, como dibujante, no iba a llegar muy lejos, así que empecé a ocuparme de la parte técnica de las publicaciones y poco a poco le cogí el gusto a eso del Photoshop. Lo del colorear con este medio llegaría un poco más tarde.

¿Cuáles fueron tus primeros trabajos en la industria?

Mi amigo y gran dibujante Bruno Redondo fue quien me convenció de que enviara mi currículum a Estudio Fénix y fue allí donde me di cuenta de lo mucho que me faltaba por aprender. Empecé por lo más bajo, poniendo colores planos en ilustraciones y cómics, para facilitar la labor al colorista. Poco a poco fui cogiendo tablas y acababa algunos trabajos. Ya fuera de Fénix, lo primero que hice como colaborador externo del estudio fue Lorenzo’s Land y Ultimate Estopa. Reconozco que podrían haber tenido un mejor resultado, pues trabajé a contrarreloj y eso me condicionó.

¿Tienes algún colorista favorito? Y si es así ¿De qué forma te ha influido?

Hay muy buenos coloristas y de todos ellos se puede aprender. Miro mucho por Internet la forma que tienen de solucionar problemas de color y que me pueda servir a mí. Me vienen a la mente Frazzeta, Wyeth... hay tantos y tan buenos que me hacen sentir muy humilde.

¿Cuál crees que es la imagen que tienen los aficionados del mundo del fandom sobre la labor del colorista? ¿Crees que está tan bien considerada como la del dibujante o la del entintador?

Para no generalizar te daré mi opinión.
Personalmente creo, como lector, que lo más importante en un cómic es que tenga un buen guión y que ese guión esté respaldado por un dibujo que lo interprete adecuadamente. La tinta y el color son elementos que lo acompañan, aunque no digo que no sean importantes, son los que matizan la obra dándole el carácter final.
Uno es consciente del colorista cuando su trabajo es verdaderamente especial. De la misma forma que cuando éste lo hace mal hace que el nivel de las páginas baje.


¿Cómo acabaste siendo el colorista de la obra Leinad?

Por puro azar.
Conocí al hermano de Enrique, Vicente, en un ámbito que nada tiene que ver con el mundo de los cómics. En una conversación trivial salió el tema de nuestras profesiones y entonces me dijo quién era su hermano. Nos puso en contacto, porque en ese momento necesitaba a alguien que colorease
Leinad. Le gustó la muestra que le hice y me dio el trabajo.

¿Cuál ha sido el mayor problema a la hora de colorear Leinad?

La cosa fue rodada desde el principio, pues tanto Enrique como la editorial me dieron total libertad y no me pidieron apenas cambios. Se pulió algún detalle al final y listo. Además, el dibujo es muy agradecido de pintar y está compuesto de tal manera que el trabajo sale por si solo. El problema, por llamarlo de algún modo -y todos los que se dedican a profesiones como ésta lo saben- es poder compaginar la agenda para poder hacer más de un trabajo a la vez y no dejar colgado a nadie. No está la economía para ir rechazando proyectos o colaboraciones y a veces falta tiempo para hacerlo todo.

¿Cuáles han sido las reacciones de los lectores, sobre todo teniendo en cuenta que el trabajo de Enrique Vegas es, mayoritariamente, en blanco y negro?

Al principio contuve la respiración, pues sabía que Enrique tiene una legión de fans incondicionales a los que tal vez no les convenciese mi color. Fui leyendo notas de prensa y reseñas y nadie decía nada malo. Se me quitó un peso de encima, la verdad.

Según me comentaste, Leinad tendrá una segunda parte. ¿Estás ya trabajando en ella?

Todavía falta bastante para que salga, pero Enrique ya ha empezado a trabajar en él. De momento he visto la portada y, la verdad, promete.

¿Cuáles son tus otros proyectos, aparte de trabajar en la continuación de Leinad?

La buena relación que tengo con la gente de Fénix me sirve para ir colándome en algunos de los proyectos que van sacando. Me gusta trabajar con ellos, porque cada miembro del equipo sabe lo que tiene que hacer y surgen pocos contratiempos, a parte de que no te puedes dormir en los laureles. De momento, no me falta trabajo, aunque a veces no deje de ser un tanto anónimo. Me gustaría que, con obras como Leinad, mi nombre sonase más y poder probar suerte al otro lado de los Pirineos.
En cuanto a lo que estoy coloreando ahora, no puedo dar detalles. Hasta que no esté todo terminado tengo que mantener la confidencialidad.


¿Hay algún dibujante con quien te gustaría trabajar? Y si es así ¿Cuál es la razón?

Pues no me lo había planteado. A veces los coloristas somos un poco mercenarios ¡ja, ja, ja!!
Ahora, en serio, me gustaría seguir trabajando con Enrique, porque creo que hacemos un buen equipo.
También hay autores poco conocidos que están apretando fuerte. El otro día caí por casualidad en el blog de Jesús Alonso Iglesias. No lo conocía y las páginas que vi me hicieron visualizar el color de inmediato. Así que me bajé una y la pinté del tirón. Me gustaría trabajar
con alguien que sepa poner las masas de tinta como él para poder probar otros estilos.

¿Quieres añadir alguna otra cosa sobre tu trabajo y la labor de los colorista gráficos?

Bueno, más que sobre los coloristas, quiero romper una lanza en favor de toda la gente que se dedica al cómic en este país. Si ya es difícil abrirse camino para publicar algo, conseguir ganarse la vida haciendo lo que hacemos es digno de mención.

“Fuera del guetto de los salones de cómic alguien te pregunta
-¿A qué te dedicas?
-Pinto cómics
-Sí, sí... pero, ¿de qué trabajas?
-...”


http://jle-art.blogspot.com/

Agradezco a José Expósito las facilidades aportadas para poder realizar esta entrevista así como por la fotografía que me remitió para poder incluirla.
© 2011 José Expósito por la fotografía que acompaña a esta entrevista


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