domingo, 15 de mayo de 2011

Jonah Hex; el espíritu de la venganza a lomos de un caballo

Jonah Woodson Hex, más conocido como Jonah Hex, debutó en las páginas del décimo número de la colección gráfica All Star Western (febrero-marzo de 1972).
El personaje, creación de John Albano y Tony DeZuniga, formaba parte de un número especial de 52 páginas protagonizado, además de por el deformado cazador de recompensas, por los personajes de El Diablo y Bat Lash.

Hex, un antiguo miembro del ejército confederado, integrante del cuarto de caballería de las tropas del lideradas por el general Robert E. Lee, es ahora conocido por su expeditivos métodos a la hora de perseguir y capturar fugitivos. Su rostro desfigurado y casi grotesco, y su gusto por arrastrar los cadáveres de los fugitivos a los que atrapa forman parte de las leyendas que se cuentan a los niños antes de dormir.
No obstante, Hex, como antiguo militar, posee un férreo código ético, el cual le lleva a defender a los inocentes ante los atropellos de quienes juegan con las vidas de los demás como si se trataran de meras fichas en un tablero de ajedrez.

Una buena muestra de todo ello es el número 17 de la serie Weird Western Tales, cabecera que sustituyó a All Star Western, protagonizado por la degenerada jueza Hatchet, más conocida por “The Hanging woman”.
La jueza en cuestión, apoyada en su familia y en un ejército de matones a sueldo, no solamente imparte una rápida y mortífera justicia, sino que se aprovecha de su privilegiada situación para ir amasando una enorme fortuna a base de extorsionar a los rancheros y comerciantes del lugar.
Al final, Hex pondrá las cosas en su sitio y la deleznable sociópata recibirá un castigo acorde con sus crímenes.

Como es lógico pensar, la forma de actuar del personaje -un anti-héroe impregnado del sentimiento crepuscular que llenó las películas rodadas por Sam Peckinpah- irá amasando una larga e importante lista de enemigos, algunos tan poderosos como Quentin Turnbull, padre de su mejor amigo.

Hex y Jeb Turnbull se alistaron juntos en el ejército y juntos defendían la forma de vivir de los estados sureños, incluyendo la trata y el uso de esclavos en las plantaciones de los ricos terratenientes. Precisamente será a causa de una rebelión en las tierras de Turnbull, justo cuando ambos jóvenes disfrutaban de un permiso en plena Guerra Civil, cuando Hex se empiece a cuestionar muchas de sus creencias.
Al final, y tras una larga serie de cruentas batallas, Johan Hex decidirá entregarse a las tropas comandadas por el general Ulises Grant y empezar una nueva vida, lejos de toda aquella insensatez.

Con lo que no contaba Hex es que su noble acción se saldaría con la detención de todos los miembros de su unidad, fruto de una casualidad, la cual le hizo aparecer ante sus hombres como un cobarde.
Toda aquella situación obligará, al todavía soldado confederado, a idear un plan para rescatar a sus hombres, plan que se tornará en una pesadilla conocida como la masacre del Fuerte Charlotte y que se cobrará, entre otros, la vida de Jeb.

Nada más conocer la noticia, Quentin Turnbull no atenderá a razones y jurará vengar la muerte de su hijo, a costa de la vida de quien lo traicionó, Johan Hex.
El personaje de QuentinTurnbull será la excusa argumental para la adaptación cinematográfica del personaje gráfico, película estrenada en el pasado Festival de cine de Sitges del año 2010.

Dicha adaptación, dirigida por Jimmy Hayward (Horton Hears a Who) y protagonizada por Josh Brolin, Megan Fox y John Malkovich, en el papel del demente y vengativo Quentin Turnbull, logra conservar algunas de las señas de identidad del personajem pero poco más.
De todas ellas, la más sobresaliente es la caracterización de Brolin y su espíritu esquivo y brutal.

Después, la esencia crepuscular y su imagen de anti-héroe se pierden al tratar de equipararlo con una suerte de agente secreto del siglo XIX, que, además, posee poderes místicos. Esto último tiene que ver con el pasado del personaje, en su versión gráfica, el cual fue criado por los indios tras ser vendido por su padre al jefe de una tribu apache.
Será precisamente su relación con los indios lo que le termine por acarrear un castigo, el cual le desfigurará su cara para siempre y no la vendetta personal de Quentin Turnbull, igualmente responsable de la muerte de su familia, en las primeras secuencias de la película.

A partir de entonces, la historia discurrirá por un extraño conglomerado que bebe de las disparatadas aventuras del televisivo agente James West -con un arma secreta que apunta directamente al presidente de los Estados Unidos- algunos toques de spaghetti western y los delirios místicos del personaje, similares a los sufridos por Vicent Cassel en el BlueBerry cinematográfico.
Todo ello, termina por alejar la historia rodada por Hayward de las bases y de la misma esencia de un personaje nada amigo de verse envuelto en este tipo de situaciones, más propias de un agente secreto que de un caza recompensas.

Johah Hex es un ser agobiado por los fantasmas de su pasado y un resentimiento que no encuentra ni un momento de paz, por mucho que trate de librar al mundo de la escoria que lo amenaza. Sus historias gráficas, tanto las clásicas como las que se publican en la actualidad, dibujadas desde hace años por el genial dibujante español Jordi Bernet, son duras, secas, ásperas y carentes de toda esperanza. Nadie gana y todo el mundo sale perdiendo y eso es algo que la película, a pesar del empeño de su protagonistas, no logra reflejarm salvo en muy contados momentos.

Si ésta se ve como un espectáculo visual, bien rodado y sin abusar del metraje, uno se lo pasa bien y disfruta con el antagonismo que se establece en Brolin y Malkovich en la pantalla. Ahora, si lo que se quiere es ver reflejado al Jonah Hex gráfico en la película de Jimmy Hayward, resulta difícil lograrlo.

Ahí reside el peligro de tratar de adaptar determinados personajes del mundo del cómics al celuloide. Puede que su imagen sea atractiva, pero sus motivaciones y acciones luego resultan demasiado complejas, extremas o depresivas, caso éste que se puede aplicar al caza-recompensas, para ser llevadas a la gran pantalla.

A pesar de todo esto, les recomiendo la serie publicada mensualmente por DC Comics, con guiones de Justin Gray y Jimmy Palmiotti, y dibujos de Jordi Bernet y Fiona Staples, entre otros.

© Jordi Bernet 2011, por el dibujo de la portada del Jonah Hex# 13
© DC Comics 2011 por la edición de la colección gráfica
© Warner Bross/ Legendary Pictures 2011 por el cartel de la película.

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