jueves, 18 de agosto de 2011

La mirada de una Pullip

Una de las cosas buenas que tiene llevar pateando eventos desde hace más de dos décadas, es que en ellos te puedes encontrar con personas tremendamente válidas. No en vano, muchas de las personas con las que mantengo una periódica relación de amistad, las vine a conocer, hace ya años, en un determinado evento.

Con Laura Martín me pasó una cosa parecida. Antes de conocerla en persona, tuve la oportunidad de leer su trabajo y me encantó la manera en la que planteaba, por ejemplo, una entrevista. Su trabajo era serio, claro, conciso y sin ninguna tendencia al lucimiento personal ni nada por el estilo.
Luego, cuando me la presentaron, vi en sus ojos el interés y el empuje que me gustaría imaginar yo tuve alguna vez, hace ya muchos años.
Por eso, antes de marcharme del Salón del manga de Tenerife del presente año, evento en el que nos conocimos, le propuse colaborar conmigo en este blog, a pesar de la cara de asombro que puso mientras se lo proponía.


Su primer artículo no tiene que ver con el mundo gráfico sino con unas muñecas, llamadas Pullip, las cuales poseen una estética realmente sobresaliente y que forman parte del universo que rodea a los otakus y a los salones del manga, de la misma forma que ocurre con el Cosplay.
Además, éste blog se llama “Comics para adultos y algo más” `por lo que, hoy toca leer sobre "algo más".


Pues nada, Laura, bienvenida y espero que disfrutes con la experiencia, tanto como yo, en estos últimos años Les dejo con una pequeña introducción bibliográfica de la autora y su primer artículo.
Eduardo Serradilla Sanchis


Mi nombre es Laura Martín, nací en Tenerife justo cuando comenzó el verano de 1988. Soy periodista, fotógrafa, bloguera y curiosa por naturaleza, digitalmente inquieta y ávida lectora de lo que caiga en mis manos. Empecé en el mundo del cómic, igual que tantos otros, gracias a Carpanta, Zipi y Zape y Don Miki, y con el tiempo me descubrí tratando de averiguar más sobre "esos dibujos japoneses", leyendo manga y enamorándome del país del Sol naciente.

Creo que el cómic, sea cual sea su procedencia, es un arte injustamente infravalorado, pero me siento feliz cuando veo ejecutivos de aspecto serio leyendo Hulk o a una niña compartiendo con su madre el último número de Yotsuba.

He intentado aunar mi amor por Japón y por el periodismo creando el blog Japanxtreme.net, dirigiendo la revista digital Tokyo Station Magazine y siendo en 2010 jefa de prensa del III Salón del Manga de Tenerife. Ahora sumo a estos proyectos mi colaboración en este blog, en el que aportaré mi visión sobre el manga y el mundo que lo rodea.

Encantada de estar aquí.

LA MIRADA DE UNA PULLIP

Pullip es el nombre de una muñeca creada por la compañía coreana Cheonsang Cheonha y distribuida por la japonesa Groove (aunque anteriormente fuera Jun Planning la encargada de esta labor). Mide poco más de 30 centímetros y se caracteriza por tener una cabeza mayor de lo normal para la proporción de su cuerpo, ojos grandes y numerosos puntos de articulación (incluso en los ojos, que puede mover hacia los lados, dirigiendo la mirada, así como abrirlos y cerrarlos a través de un sistema de palancas situadas bajo su pelo). Todo esto permite que la muñeca adopte posturas muy naturales.

Dentro de la gama de Pullip existen muchos modelos en los que varía el peinado, el maquillaje, la ropa... Incluso basados en películas, personas famosas o en series de anime. Algunos modelos son de edición limitada (como se puede apreciar en su precio, que puede rondar desde los 70 a los 140 euros aproximadamente) y la cantidad fabricada es sólo conocida por el fabricante.

Sin embargo, Pullip no está sola: le acompañan su hermano Isul, su novio Taeyang, su cuñada Dal y la compañera de clase de ésta, Byul. Taeyang mide 35 centímetros, empezó a fabricarse en sustitución del anterior compañero de Pullip, Namu, y según la descripción en su página web oficial es hijo de una coreana y un británico, y estudiante de música.

Su hermana Dal es la más bajita de los tres, le encanta la moda y compite con Pullip por estar a la última. Además, según su perfil oficial, es estudiante de intercambio. Precisamente la única muñeca de la coleccionista Sofía Eced es una Dal a la que llama Kinamyre, que según su propietaria viene de una familia bastante rica y es un poco malhumorada aunque le encantan los peluches: “Vi una foto hace varios años y me enamoré de estas muñecas, aunque empecé a coleccionarlas hace cinco meses”, cuenta Sofía Eced. Existen también versiones más pequeñas de Pullip, Taeyang y Dal, dentro de la línea Little, y otras más baratas y sencillas dentro de la línea Angel.

Comenzaron a venderse en 2003, y periódicamente salen al mercado modelos distintos de Pullip, Dal, Isul, Byul y Taeyang. Muchas veces los propietarios de estas muñecas, como Eced, las personalizan (cambiando su pelo, ojos, maquillaje...) y crean con ellos personajes únicos surgidos de su propia imaginación o basados en personas reales o de ficción.

Otros coleccionistas se limitan a cambiarles de ropa con prendas confeccionadas por ellos mismos o de figuras con las mismas medidas. Por ejemplo, a Èlia Garcia le gusta que sus muñecas estén personalizadas para que sean únicas e irremplazables: “Da miedo equivocarse, pero es un riesgo que estoy dispuesta a correr”. Esta coleccionista se ha hecho con 11 muñecas en dos años. También tiene 11 muñecos (entre Pullip, Dal y Taeyang) Mercedes García, que diseña una historia para cada uno: “Nezu, por ejemplo, que es una de mis Little Pullips, es un duendecillo que habita en un edificio antiguo, y Rika (Pullip Asuka) es una chica joven que tras hacer sus pinitos en el mundo de la publicidad desde muy pequeña decide convertirse en cantante y ser fichada por la discográfica mas famosa de la ciudad“ –comenta Mercedes García- “Cuando no me compro una muñeca les compro objetos o vestidos, así que haciendo media, invierto de 80 a 120 euros cada mes en mi colección”.

En cuanto a los modelos originales, se pueden ver Pullips vestidas de Peter Pan, de Hello Kitty, de colegiala, de las muñecas de Rozen Maiden, fruto de colaboraciones con otras empresas, u con un estilo más hippie o más rockero... Lo mismo ocurre con Taeyang, del que hay modelos basados en El Mago de Oz, en Eduardo Manostijeras, en un caballero victoriano, un muchacho escocés o Sebastian del anime Kuroshitsuji, por citar sólo unos pocos diseños.

Sin duda, una muñeca Pullip (o alguno de sus “familiares”) es uno de esos objetos de coleccionista que conviene cuidar y mantener, y que con el tiempo pueden incluso triplicar su valor original. Ya que están pensadas para la exposición, sus articulaciones y piezas son resistentes y flexibles, pero a menudo no soportan el uso intenso que le dan algunos coleccionistas aficionados a cambiar frecuentemente la postura de la muñeca para utilizarla en sesiones de fotos, y que prefieren cambiar el cuerpo original por otro, habitualmente de la marca Obitsu, con mayor posabilidad y resistencia.

 Incluso se han llegado a redactar comparativas ilustradas de las diferencias de flexibilidad y postura que tienen los diferentes cuerpos oficiales que Groove ha ido utilizando en sus muñecas. Estamos, por tanto, ante una figura articulada que se puede adquirir a diferentes precios (dependiendo de si es de segunda mano o si es nueva, si es un modelo limitado o uno de los más comunes, etc) que permite desde un grado alto de personalización hasta la posibilidad de exponerlas sin ningún cambio, al gusto del coleccionista.

© Laura Martín por las imágenes. 2011

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