viernes, 14 de octubre de 2011

Paradise Kiss no caduca

Nueva reseña de la incansable defensora del mundo del fandom, en general y del universo Otaku en particular, la periodista Laura Martín. En esta ocasión su trabajo nos acerca hasta las virtudes de la colección Paradise Kiss.
Disfruten con sus palabras
Eduardo Serradilla Sanchis


Hace ya 11 años que en la revista de moda japonesa Zipper comenzó a publicarse un manga llamado Paradise Kiss. En el año 2003, Ivrea apostó por esta historia, que se convirtió así en el primer manga de Ai Yazawa licenciado en nuestro país, abriendo las puertas a todo un filón de obras (como Nana, Historias de un vecindario o No soy un ángel) que en los últimos años se han ido publicando gracias a diferentes editoriales.

Este verano se estrenó en Japón la película de acción real basada en Paradise Kiss, e Ivrea ha anunciado que reimprimirá los tomos del manga en español y se podrán volver a conseguir a partir de octubre. Todo esto sin contar que ya en 2005 se creó la serie de animación correspondiente a este manga. ¿Qué tiene Paradise Kiss  que justifique tal éxito?

En primer lugar, sus personajes: Yukari, una adolescente cuya única meta en la vida es sacar la nota máxima en sus exámenes; un joven teñido de rubio, rudo y con piercings llamado Arashi; Isabella, la amable mujer que viste con ropas victorianas; la dulce novia de Arashi, Miwako, a la que Yukari confunde con un ángel la primera vez que la ve; y el galán George, un diseñador prometedor y con tendencias sexuales algo confusas. Aunque los protagonistas indiscutibles sean Yukari y George, todos sus compañeros tienen problemas, experiencias y anécdotas que forman parte de la historia, y absolutamente todos son humanos, con una forma de vivir y de pensar acorde a su modo de vida, ni totalmente buenos ni totalmente malvados: humanos.

En segundo lugar, el diseño de los personajes y de los escenarios: Es conocido por sus fans que Ai Yazawa no pretendía ser mangaka, sino diseñadora de ropa, y deja ver su pasión por la moda en la atención que presta a todos los detalles de la indumentaria de sus personajes, así como de su entorno, cuidando al máximo las tramas y los trazos viñeta a viñeta.

Por último, es de destacar el propio guión de la historia: los estudiantes de la escuela de arte Yazawa, antes mencionados, convencen a Yukari para que sea su modelo en el festival de fin de curso. Aunque en un primer momento ella se niega, acaba aceptando a condición de que no afecte en sus estudios, para finalmente acabar colaborando en la elaboración de los accesorios como uno más. Junto a ellos, Yukari se dará cuenta de que en realidad no tiene nada por lo que luchar, y que sacar notas altas para conseguir la aprobación de su madre no le satisface. El lector, a lo largo de los cinco tomos que conforman Paradise Kiss, verá la evolución que sigue Yukari al darse cuenta de lo que de verdad desea, y luchar por ello como nunca antes había luchado.

Título: Paradise Kiss
Autora: Ai Yazawa
Editorial: Ivrea España
Formato: Tomo 192 pgs b/n, tamaño A5  con sobrecubierta.
Precio: 8,50 € cada tomo. 

domingo, 2 de octubre de 2011

EL CUARENTA ANIVERSARIO DE ACTION MAN

En mi anterior columna hice un rápido repaso por la historia del Action Man y la importancia que dicho muñeco tuvo en la vida de muchos niños, entre los cuales me incluyo. En este artículo me detendré en la colección que celebraba el 40 aniversario de dicho muñeco.

Dicho aniversario festejaba las cuatro décadas del nacimiento del Action Man, dos años después de la salida del GI Joe norteamericano y, a su vez, sirvió para revindicar la abrupta salida de Palitoy del mercado juguetero.

La colección se compuso de cincuenta y nueve juegos, formados por un muñeco y un uniforme, más un uniforme que no incluyó ninguna figura, y un total de treinta accesorios, incluyendo a Rufus, que acompaña a la policía montada del Canadá como parte del juego y no como un accesorio independiente. Cada juego viene presentado en una caja con ventana transparente, en la que se incluye una reproducción de las cajas en la que se comercializaron en su día los distintos muñecos de la colección y uno de los uniformes que en su día igualmente se comercializaron, siempre respetando el diseño de la época.

El único pero es una etiqueta transversal colocada en la esquina superior derecha, que tiene inscrita la frase “Nostalgic Collection”, algo que a todas luces sobra, más que nada, porque la nostalgia y el coleccionismo son malos aliados.

En el caso de los accesorios se han respetado las cajas originales y los cartonajes, donde se podían comprar por separado el saco de dormir, dos tipos de anorak y una parca para la nieve, accesorios todos que formaban parte del Explorador Polar.

Del total de juegos comercializados, me detendré en cuatro líneas, reunidas en los siguientes epígrafes: exploradores, deportistas, especialistas, y ceremoniales. La primera línea está compuesta por el ya mencionado Explorador Polar, muñeco que, además de los accesorios ya comentados, tenía un trineo con tres perros para desplazarse y una tienda de campaña y todos los accesorios necesarios para poder sobrevivir a las frías condiciones invernales.
Acompañando al Explorador Polar está el Montañero, muñeco equipado con todo lo necesario para poder escalar las más altas cumbres. Cada uno de los juegos viene con el Action Man conocido como aventurero, en las dos versiones en las que se llegó a comercializar.
El último muñeco de esta línea es el Explorador de la Selva, que cuenta con una barca fluvial para poder llevar a cabo su expedición.

Durante los años en los que Action Man se comercializó, la empresa Palitoy llegó a ofrecer en su catálogo once futbolistas británicos, así como un jugador de cricket y un deportista olímpico. La línea de equipos de fútbol británicos pasa por ser el mayor “fracaso” de toda la colección de Action Man, sobre todo si se la compara con otras líneas de uniformes. No obstante, los impulsores de esta nueva colección decidieron volver a apostar por los equipamientos futbolísticos, incluyendo además seis accesorios que también incluyen equipamientos de fútbol, así como una base que reproduce el césped de un campo para colocar a cada uno de los muñecos de la colección.
De todas maneras, el equipamiento que está mejor logrado es, sin duda alguna, el del jugador de cricket, un equipamiento que en su día fue muy difícil de encontrar fuera del Reino Unido.

En la línea de los especialistas, dos son los uniformes que merecen ser destacados. Uno es el SAS Commander, el cual viene acompañado por el uniforme de paracaidista, que pasa por ser uno de los últimos grandes uniformes comercializados por Palitoy en la recta final de la colección.
El segundo es el Policía Montada del Canadá, que, como ya he mencionado anteriormente, viene acompañado de su fiel perro, Rufus. Este uniforme solamente se podía conseguir si, primero, se reunían las estrellas que se incluían en cada caja, y segundo, si vivías en el Reino Unido, ya que la promoción era válida solo para ese territorio. Gracias a esta nueva versión, quienes no lo consiguieron en su momento pueden disfrutarlo ahora, con un cartonaje que no venía originalmente, puesto que el uniforme –al igual que el perro- se mandaban por correo, en una pequeña caja de color marrón.

La última línea, denominada Ceremonial, es con mucha distancia de las demás, la que más fama le dio a la empresa juguetera, por la extremada calidad de cada uno de sus uniformes. En dicha línea, Palitoy reprodujo uniformes tan emblemáticos como el Granadero británico, tocado con el enorme gorro de piel negro, y que permanece impávido mientras guarda las puertas del Palacio de Buckingham; el mítico Lancero británico del décimo séptimo regimiento, famoso por la inmortal Carga de la Brigada Ligera, cantada por Tennyson en su poema de 1854; o los no menos famosos Coraceros de la Reina, tocados con sus cascos de altos penachos y montados a lomos de sus recios caballos, los cuales también formaron parte de la colección original.
Además de estos tres, la colección se completa con el uniforme de gala de los Marines reales, el Húsar real y otro de los mejores ejemplos del buen hacer de Palitoy; es decir, el uniforme Argyll & Sutherland Highlander.

Lo único que se echó de menos en la colección del 40 aniversario de Action Man fue el que no volvieran a comercializar uniformes como el del Piloto de combate, que venía acompañado por un kit de supervivencia, y cuya calidad lo hacía merecedor de volver a ser comercializado. Para aquellos que quieran encontrar dicho uniforme de piloto, GI Joe lo comercializó, primero, en la colección denominada Timeless y, luego, para celebrar el cuarenta aniversario del muñeco americano.

En la actualidad se puede encontrar estos juegos por un precio que ronda entre los cincuenta y los setenta euros, con gastos de envío, aunque hay algunos que sobrepasan los ciento cincuenta euros. Para mayor información, por favor consulten la página www.eagleeyesactionstation.co.uk.

Action Man© Hasbro 2011