miércoles, 21 de noviembre de 2012

NIGHT VISIONS 2012. Nightbreed -The Cabal cut-


En 1990 llegaba hasta las pantallas de los cines Nightbreed (Razas de noche, en nuestro país) adaptación de la novela Cabal, escrita en 1988 por el británico Clive Barker, quien también era responsable de la dirección de dicha adaptación cinematográfica.
Sobre el papel, llevar Cabal a la gran pantalla suponía, a priori, poder plasmar gran parte de la imaginería visual acuñada por el escritor y director a lo largo de su carrera como creador. Clive Baker, quien salto a la fama no sólo por su labor como escritor, sino por su película Hellraiser (1987) representaba una nueva forma de entender el género del terror y del suspense, tal y como muy bien señaló Stephen King tras leer los “libros sangrientos”, la serie de relatos que sirvió de carta de presentación literaria para el británico.
Otra cosa muy distinta es que los responsables del estudio y los productores de la película fueran capaces de asimilar el imaginario que conforman los cimientos sobre los que sustenta el desarrollo narrativo de Cabal. Para Barker, los habitantes de Midian son mucho más que simples personajes; es decir, cada uno de ellos representa una versión distorsionada de los seres humanos que tratan de sobrevivir en nuestro mundo. ¿Y qué decir del resto de los personajes? Los hay de todos los tipos, desde un demente, sádico y megalómano como Decker -magníficamente interpretado por el actor David Cronenberg- pasando por la pareja Aaron y Lori, vapuleados por fuerzas imposibles de controlar en muchos momentos, y terminando por el no menos demente capitán Eigerman, por momentos, más psicópata que el propio Decker.
Si a ellos se le suma la estética que rodea a Midian y la crudeza de muchas de sus secuencias, no es extraño entender, siempre que se utilice la lógica de los grandes estudios cinematográficos, que del metraje original se perdieran metros y metros de película en la sala de montaje, alterando, con ello, la idea original de director.
Al final, la versión que se llegó a estrenar respetaba bien poco la idea y el espíritu original con el que Clive Barker había querido impregnar toda la producción. Sin embargo, la película se convirtió, con el paso de los años, en todo un clásico, a pesar de todas sus mutilaciones argumentales.
En el año 2009, Mark Miller, uno de los responsables de la productora de Clive Barker, Seraphim Films, se puso en contacto con los responsables del estudio que produjo la película para tratar de encontrar el metraje que se eliminó en la sala de montaje. Luego de consultar con diversas fuentes, Miller pudo comprobar que parte de dicho metraje aun se podía encontrar, pero ni por parte del estudio, ni por parte de sus responsables había el menor interés por recuperarlo y así poder restaurar la película.
A principios del año 2012, Russell Cherrington, profesor de producción cinematográfica y de video de la Universidad de Derby, creó una versión íntegra de la película, usando, para ello, dos cintas de VHS de la videoteca personal de Clive Barker más la versión en DVD comercilizada por Warner Bros.En un principio, Cherrington realizó la restauración sin conocimiento previo del director, pero tratando de ser lo más fiel posible al texto de la novela original en la que está basada la película.
Una vez que terminó su versión, Cherrington se la enseñó a Barker, quien quedó gratamente sorprendido, pues el profesor había logrado una fidelidad y una película mucho más acertada con la visión de Barker que lo que, en realidad, se estrenó en cines.Tras aquella proyección y después de un par de rectificaciones hechas siguiendo las propias indicaciones de Barker, Cherrington definió el metraje de esta nueva y restaurada versión en 145 minutos, 43 más que la primera versión, estrenada en el año 1990.
Nightbreed –the Cabal Cut- SÍ es una adaptación cinematográfica de la novela homónima y sus situaciones y personajes responden a la letra escrita por Clive Barker cuando desarrolló su obra literaria. Al revés de lo que sucede en la anterior versión, ahora sí se puede conocer a los personajes protagonistas, en especial a Lori, la novia de Aaron Boone, quien lejos de ser la mera acompañante del “héroe” de la narración –aunque Boone es muchas cosas, pero no un héroe- se convierte en un personaje mucho más tridimensional y válido, en vez de la mera comparsa que se muestra en la anterior versión.
Aaron, el atormentado y taciturno novio, también gana en profundidad, logrando ponerse, en algunos momentos, a la misma altura del psicópata delirante que representa el doctor Phillips K. Decker. El nombre de este personaje es un chiste privado del escritor, pues hace referencia a Phillips K. Dick, el aclamado escritor responsable, entre otras novelas, de Sueñan los androides con ovejas eléctricas y El hombre del Castillo.
En esta nueva versión, no obstante, la personalidad enferma y sádica de Decker brilla de manera magistral, al igual que la del belicoso y esperpéntico capitán de policía Eigerman. Éste y sus tropas son unos “mutantes” muchos más peligrosos que los habitantes de Midian, porque representan la mutación del ser humano en sentido inverso. Donde una persona cabal ve la evolución de la especie nada más ver a quienes viven en Midian, Eigerman y sus hombres sólo ven deformidad, peligro y suciedad. Está claro que para el escritor, el ataque a Midian representa una buena oportunidad para plasmar todos los errores y los excesos de una sociedad, en este caso, la norteamericana, acostumbrada a pensar con el dedo en el gatillo y no con el cerebro, clara referencia al clásico de George A. Romero Night of the Living Dead y su secuencia final.
La virtud de Barker, tanto en su faceta de escritor como en la de director, es que consigue que lleguemos a sentir empatía por seres que, estéticamente, nos puedan generar cierto rechazo, circunstancia que marcará al personaje del detective Joyce, el mismo que termina por aceptar que el peligro no proviene de los habitantes de Midian sino de las huestes de Eigerman y del sádico Decker.
Midian no es el problema sino aquellos que no entienden lo que significan y que, con su comportamiento, obligan a sus integrantes a permanecer escondidos, clara metáfora de lo que sería permanecer “dentro del armario” para una persona homosexual.
Es en la versión restaurada por Russell Cherrington donde todo este discurso gana en profundidad y coherencia, algo que el propio restaurador señala allá donde acude a presentar la película, tal y como sucedió durante la celebración del festival de cine de terror de Helsinki, Night VisionsHalloween 2012, luego de su periplo por otros festivales, entre ellos Sitges 2012
Para Russell Cherrington, además, Cabal cut es un verdadero regreso al pasado, dado que la película restaurada -por lo menos en la copia proyectada en la pantalla del cine Maxim de la ciudad de Helsinki- muestra la diferencia entre la calidad de una cinta de VHS y de un DVD, los distintos ingredientes de los que se valió Cherrington para montar su versión. Y lejos de lo que se pudiera pensar, la mezcla de estilo le aporta un aire “retro” el cual ayuda a acentuar buena parte del discurso visual de la narración, algo que posiblemente se pierda en la versión en Blu-ray anunciada para el próximo año 2013.
Nightbreed –the Cabal cut- justifica, por si sola, la celebración de un festival de cine como Night Visions, dado que gracias a él, iniciativas como éstas se pueden ver en pantalla grande y en un escenario tan adecuado como lo es el cine Maxim, un detalle que no pasó por alto el restaurador durante el tiempo en el que visitó sus instalaciones y dialogó con el público allí congregado.
Al final, 22 años después la historia de Aaron Boone, Midian y sus habitantes han logrado sobrepasar la incomprensión y la ignorancia empresarial y nos han contado su historia, tal cual la escribió Clive Barker en su novela Cabal.

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