lunes, 14 de octubre de 2013

ENTREVISTA AL DIBUJANTE E ILUSTRADOR JAIME CALDERÓN


Jaime Calderón es de esos artistas gráficos que, gracias a su buen hacer, y su empeño ha logrado hacerse un hueco en el siempre exigente mercado del noveno arte francófono. Obras como Isabelle Le louve de France y Les Voies du Seigneur reflejan un talento artístico que, en su día, ya supo ver el gran Rafael López Espí, aunque no estén publicadas en castellano. Contar con Jaime Calderón como invitado durante la celebración del Gran Canaria ComicFest 2013 fue no solo un privilegio, sino un tremendo placer, dada la profesionalidad y calidad humana del artista.

La primera pregunta es simple. ¿Cuál fue la razón que te llevó a elegir una profesión tan dura y exigente como es la de dibujante, en vez de ser político, banquero o gigolo, profesiones mucho más tranquilas y mejor remuneradas?

Está claro que no fue una cuestión de rentabilidad. Desde pequeño he tenido la ilusión de poder dedicarme al dibujo, pero, verdaderamente, fue a partir de los 22 años cuando se me abrió una pequeña puerta y decidí intentarlo. Realmente no sabía exactamente en qué disciplina del dibujo tendría cabida, pero lo que sí tenía claro era lo que no quería hacer. A veces eso es más importante que tener una idea, en ocasiones errónea, de lo que uno quiere hacer con su futuro profesional.

Una vez decidida la profesión, ¿cómo fueron los comienzos y con qué apoyos contaste?

Duros, como los de cualquier profesión, supongo, pero la ilusión, el ímpetu y las ganas suplían la inmadurez artística y el desconocimiento del medio. Tengo que decir que, en aquellos primeros años, fue fundamental para mí el apoyo de mi mujer, Ester García, pues a ella le debo el que ahora me dedique a esto.

En un principio, alternaste tu labor en el campo de la publicidad junto con el trabajo en proyectos de cómic, tales como Extrahumanos y con colaboraciones con editoriales de la talla de Recerca y Aleta, ambas desaparecidas por ese monstruo grande y terrible que es la crisis. ¿Qué recuerdas de aquellos años?

Pues un poco lo que decía antes, había más ganas que talento. La verdad es que guardo un recuerdo casi romántico de aquella época, pues todo era nuevo para mí y había mucha pasión en cada una de las cosas que hacíamos, todo era visceral y poco racional. Además fueron años donde conocí a la gran mayoría de colegas con los que aún mantengo amistad. Sobre todo cabe destacar la figura del Maestro Lopez Espí, pues no solo tuve la suerte de recibir sus magistrales clases, sino que, también, me permitió dibujar a sus personajes.

Después, y como buena parte de los autores gráficos españoles, fuiste a parar, acompañado de tus lápices y tu talento, al mercado francés. ¿Fue una decisión propia o las circunstancias del mercado propiciaron tu marcha?

El mercado me obligó a emigrar, aunque tengo que decir que en aquel momento casi había tirado la toalla, pero un colega envió mi trabajo a un editor francés y así empezó todo.

¿Cómo es el mercado francés actual, visto por quien lleva ya unos cuantos años trabajando allí y con mucho éxito, debo añadir?

Ha cambiado mucho en los últimos años, la estrategia por parte de los editores no es la misma. Antes había una dependencia de los autores y la marcha de éstos a la competencia ponía en serios problemas la solvencia de los editores. Ante esta situación tomaron la decisión de inundar el mercado de novedades y repartir las ventas. 
Para ellos es mejor vender menos ejemplares de más libros que vender muchos de uno, de esta manera tienen más autores y títulos y  se aseguran de no depender de la fidelidad de sus autores. Lógicamente, esto no es bueno para nosotros, porque cada vez tenemos más dificultad para cobrar los deseados derechos de autor. A pesar de eso están a años luz de nosotros.

¿Le recomendarías a un autor nobel que encaminara sus pasos hasta dicho mercado, tal y como está la situación?

Aunque no me guste, tengo que decir que sí, siempre y cuando uno quiera vivir de esto. Tristemente el mercado nacional no da para poder dedicarte con exclusividad a este oficio, así que lo mejor es mirar hacia fuera.

¿Hay algo que aún a día de hoy no te acabe de gustar? ¿O consideras que, como con otras tantas cosas, el mundo francófono sabe cuidar sus productos, independientemente de la situación socio-económica que se esté viviendo?

Nada es perfecto, siempre hay cosas que se pueden mejorar. El problema de cualquier industria es que siempre hay diferencias entre los distintos colectivos, porque cada uno defiende sus intereses, pero, en general, y viendo el panorama de opciones creo que es la mejor. 
Allí el cómic es un fenómeno cultural y la valoración que se tiene por el autor y su obra no se produce en ningún otro lugar del mundo. Además, como bien dices, ellos saben lo que tienen e intentan protegerlo al máximo, de hecho están donde están gracias a esto.

Háblanos un poco de tus dos series Les Voies du Seigneur e Isabelle Le louve de France. ¿Qué destacarías de ambas y por qué se las recomendarías a un lector de cómics?

La primera se engloba en lo que conocemos como ficción histórica. Son cuatro libros que recogen cuatro periodos diferentes unidos entre si por un mismo  hilo argumental “el famoso mapa de Vinland”.
La segunda hace referencia a los acontecimientos previos a la guerra de los cien años entre Francia e Inglaterra a través de los ojos de la protagonista, la reina Isabelle.
En mi opinión estos libros  -como tantos otros-  son recomendable no solo a “ los lectores de cómic”, sino también a los amantes del género histórico, pues es una muy buena manera de conocer la historia y romper un poco con los prejuicios que seguimos teniendo a la hora de leer un “ tebeo”.

Si pudieras elegir ¿qué te gustaría hacer una vez que termines tu estancia en ambas series?

Uff, pues no lo sé, la verdad. Gracias a Dios tengo diferentes opciones y aún no he tomado la decisión. Lo que sí tengo claro es que me gustaría publicar algún proyecto que tengo por aquí, con un colega patrio, pero tengo que encontrar el momento.

¿Te ves trabajando para el mercado anglosajón? Si fuera así, ¿hay alguna serie y/ o personaje que te gustaría dibujar?

A priori, no. Las exigencias en ritmo de entregas de la industria anglosajona se alejan mucho de mi filosofía de trabajo, pero uno no sabe lo que le deparará el futuro así que… Veremos. En caso de que llegara el día en el que me encontrara trabajando allí, me haría especial ilusión dibujar a Superman.

Tras tu estancia en el Gran Canaria Comicfest 2103, ¿qué opinión tienes de la labor de los salones de cómic a la hora de promocionar y ayudar a los autores que asisten a estos encuentros, después de tantos años en esta profesión?

Verdaderamente no he encontrado demasiadas diferencias en cuestión de capacidad organizativa e ilusión entre nuestros festivales y los que se hacen en Francia, más bien es una cuestión de medios. Allí, como he dicho antes, la BD es un fenómeno social y cultural que atrae a miles de personas a los eventos, por lo tanto hay más inversión por parte de las administraciones y eso se va retroalimentando, pues hay más capacidad de difusión, etc.

Además de ser dibujante, también eres el fundador de la Escola de Ilustració i Còmic Fem Art, en Barcelona. ¿Te gusta asumir el papel de profesor y formar a las nuevas generaciones?

Pues la verdad es que sí, es agradable ver cómo gente a la que has “ayudado” va haciendo sus pinitos en la industria, es muy gratificante. Nosotros llevamos 14 años con la escuela y ahora es cuando estamos viendo los frutos de la formación que hemos impartido. Además es una muy buena forma de seguir aprendiendo, porque de alguna manera estás obligado a racionalizar aquello que, a veces, haces de manera natural.
Realmente tengo mucho que agradecer a la escuela y a sus alumnos.

¿Tienes miedo al “relevo generacional” o consideras que el cambio y la evolución son buenos para la industria gráfica?

No, en absoluto, es ley de vida. Además, es importante que las nuevas generaciones se incorporen al mercado y aporten nuevas formulas artísticas, porque, a su vez, conectan con nuevos colectivos y eso es bueno para la industria. Además, a nivel didáctico, es la manera de que uno mismo vaya evolucionando y aprendiendo.

Si has llegado hasta el final de la entrevista y se te ha quedado alguna cosa por comentar –y no vale usar monosílabos, ni frases hechas- ahora es tu oportunidad.

Simplemente profundizar en la idea de que el Cómic, BD o Historieta no es solo para los lectores especializados, sino para todas las personas. Me encantaría que los amantes de géneros determinados vieran en el cómic un disfrute más, como con la literatura, el cine o la poesía.

Muchas gracias.

Gracias a vosotros y felicitarte especialmente por la labor de divulgación tan importante y necesaria que llevas a cabo.

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